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Primeras planas

El truco del lazo, Mossos y urnas atornilladas

Quim Torra maquina poner una pancarta amarilla y hasta pintar de amarillo la fachada de la Generalitat. Un comandante de la Guardia Civil desmonta la tesis de los Mossos sobre el 1-O

11 min

El truco de Quim Torra con los lazos amarillos consiste en que ya sabía que el síndic Rafael Ribó era partidario de su retirada temporal. Erigido el síndic en juez de suprema legitimidad, solo había que interpretar la comedia del bravo caudillo que no se doblega ante la Junta Electoral y el venerable y ponderado defensor del poble que se aviene a facilitar a Torra un poco de lubricante en forma de sabio consejo.

Pero aquí no acaba la función. El mundo está en vilo a la espera de la cosa que sustituya la pancarta con el lazo de la balconada del Palau. Se ha abierto un concurso de ideas para engalanar la fachada con otro símbolo o pintarla de amarillo. El caso es no parar. En El Nacional escribe Marina Fernàndez sobre los preparativos bajo el ladillo "Una resposta imaginativa per no claudicar" y apunta: "I això què vol dir? Doncs que la façana de Palau no quedarà despullada, sinó que s'hi exhibirà un símbol alternatiu. Una de les opcions és que s'hi col·loqui una lona pintada de groc. Altres idees són mostrar algun missatge que faci referència a la prohibició de la Junta Electoral, recrear alguna altra versió del llaç groc o il·luminar l'exterior de l'edifici amb llum groga. En definitiva, el que des de l'executiu es defineix com a resposta imaginativa".

División de opiniones en el independentismo mediático. Vicent Partal se sube por las paredes en Vilaweb. Ayer animaba al president a desobedecer con todas las consecuencias. Hoy constata un nuevo incumplimiento, el enésimo, del Govern "legítimo". Así concluye su artículo: "Simplement em costa d’entendre per què en un moment en què una part diria que important de la població sentim que vivim en un estat d’autèntica excepció, pitjor que mai, els representants que vam votar en les eleccions més difícils de la història, les del 21-D, aquells que vam triar per restituir el govern legítim i recuperar el camí de la República, són tan incapaços, com a conjunt i salvant les individualitats que calga salvar, de fer la feina que els vam assignar. He dit que no ho entenc però vull dir-ho més clar encara. Em resulta simplement incomprensible que ells mateixos no tinguen en compte com ho vam fer per guanyar, quan només cal mirar enrere i recordar que no fa pas tant, el primer d’octubre de 2017, els uns i els altres, ells i nosaltres, vam saber ser carn i ungla. Indestriables".

portada vanguardiaEn cambio Pilar Rahola considera en La Vanguardia que Torra ha estado fenomenal en toda la movida, a pesar de que su periódico detalla en un titular de portada que el president "sabía desde hacía nueve días que Ribó abogaba por retirar los lazos amarillos". Escribe la musa del proceso sobre el caso lazo: "Despreciar, arrancar y prohibir lazos amarillos es un acto agresivo, perpetrado por partidos que han hecho de la agresividad verbal todo un manual de hacer política. Sólo faltaba ver ayer a Fernández Díaz (el otro, Alberto) cortando con unas tijeras un pobre lazo, aunque en este caso, ­después de ­dé­cadas de concejal ­durmiente, se agradece que haga ­alguna cosa. Al final han ido a la cacería de la presidencia, en el intento de que el president se convirtiera en un censor de la libertad de ­expresión y, así, se minara todavía más la presidencia. Afortunadamente, Torra se ha mantenido fiel a la dignidad de su cargo, y si saca los lazos, será por ­indicación de una institución catalana y no por imposición española. Pero ­todo sigue siendo un despropósito, el despropósito de una política española que ha perdido la brújula de la ­de­mocracia".

Pues claro, pobrecitos lacitos y Torra siempre tan digno. Menudo presidente de la Generalitat que tenemos, un ejemplo de compostura institucional. En El País resume el capítulo Xavier Vidal-Folch con una alusión a las actividades de Torra en relación con el 1-O en un polígono de Bigues i Riells que ayer salieron a colación en el Tribunal Supremo. Escribe Vidal-Folch: "Aquel Torra aficionado al desorden, a la tensión, a que los demás se enfrenten al peso de la ley, es idéntico al Torra de hoy. E ilustra su torcido estilo para deslegitimar las instituciones democráticas. Esta vez desde la institución catalana por antonomasia".

Y añade: "Vean sus siete aviesas irregularidades en el caso de los lazos amarillos que terminó ayer: 1) Incumple la ley electoral; 2) Ignora el mandato de la Junta Electoral de retirarlos de los edificios oficiales; 3) Inquiere qué hacer a un organismo, la Sindicatura de Greuges, inadecuado: no es consultivo y defiende al ciudadano, no al poder; 4) Oculta, hasta ayer, que ya se lo consultó en secreto; 5) Al ocultarlo se presume ventajismo, por saber su criterio; 6) Se compromete a obedecerle, en vergonzosa dejación de responsabilidad, y 7) Se autodesautoriza y así desploma aún más el prestigio de la Generalitat. Mare de Déu!".

Pues otra jugada maestra. De victoria en victoria, como las defensas en el Supremo. Destacó ayer el testimonio matinal de un comandante de la Guardia Civil en torno a las comunicaciones y órdenes de los Mossos durante el 1-O. En El Mundo escribe Arcadi Espada al respecto: "Entre las instrucciones destacaba una que pretendía evitar la transmisión de enfermedades: y es que encarecían a los Mossos que no apareciesen junto a policías y guardias civiles en ninguna imagen. Supongo que les incomodaría especialmente aparecer como postes de teléfono en el momento en que Policía y Guardia Civil estuviesen cumpliendo con las incómodas obligaciones de la ley. El comandante llegó a dar el detalle inolvidable de un mosso plantado en un colegio de La Jonquera que explicaba al centro de mando cómo lo tenía todo previsto. Y lo previsto era hacer un educado pasillo para que los policías pudieran acceder sin problemas a las urnas y una vez allí comprobaran que estaban atornilladas. Què bo, què bo! También, continuaba el mosso informante, tenían dispuestos a niños y viejos en primera línea para que una vez vapuleados lagrimeara Europa".

Un espectáculo el juicio, al punto de que se mantendrá en cartel durante el mes de abril salvo en las fiestas de guardar, de Jueves Santo a Lunes de Pascua, según escribe Ricardo Coarasa en La Razón: "Si la convocatoria de las elecciones generales del próximo 28 de abril no consiguió modificar el calendario del juicio del procés en el Tribunal Supremo (TS), tampoco lo hará la Semana Santa. El tribunal tiene decidido celebrar sesiones tanto el lunes 15 como el martes 16 y el miércoles 17 de abril y la vista oral solo se tomará un respiro en los festivos del jueves y viernes santos. Y es que pese a que aún deben testificar en la vista oral alrededor de 500 testigos, la Sala confía en hacer buenas las previsiones que sitúan a mitad del próximo mes de mayo el visto para sentencia, lo que permitiría que la sentencia se diese a conocer antes de agosto".

Inquietante dato en Voz Populi. En España se registran dos partidos políticos al día o más. De la pieza de Marina Alías: "España cuenta con un total de 5.163 partidos políticos. En lo que va de 2019, es decir, en 80 días, se han registrado hasta 201 formaciones nuevas. Esto supone que los españoles están creando una media de más de dos partidos al día de cara a las próximas elecciones generales, municipales, autonómicas y europeas. La cifra ya sobrepasa los 184 que se fundaron durante todo el año pasado. De acuerdo a los datos del Ministerio del Interior, en los períodos en los que hay elecciones municipales y, sobre todo, generales, las propuestas suelen dispararse".

Hay de todo, mucha lista local. En Barcelona, sin ir más lejos, están ultimados los preparativos para registrar un partido que aboga por prohibir las bicicletas y patinetes, reabrir la Monumental para espectáculos taurinos y promocionar el turismo de grandes cruceros.

21 de marzo, santoral: Jacobo el confesor y Nicolás de Flüe.