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Primeras planas

Terror en el hipermercado mundial y la "democracia" en España

Miércoles negro en las bolsas planetarias. Pérdidas a chorro. Sánchez se acerca a la Moncloa y el extraordinario caso del futuro alcalde de Gerona, número 19 de la lista y sin acta de concejal

Redacción
8 min

ABC: La pasividad de los barones da alas a las aspiraciones de Gobierno de Sánchez

El Mundo: La izquierda rebaja sus líneas rojas para investir a Sánchez

El País: Dirigentes del PSOE recelan del pacto que intenta Sánchez

La Razón: Rajoy defenderá ante el Rey su investidura pese a las dudas del PP

Ara: Gener negre a la borsa

El Punt Avui: Les borses, en caiguda lliure

El Periódico: La bolsa, en crisis

La Vanguardia: Las bolsas viven otro día negro y el Ibex cae un 3,2%

Cinco Días: Cruda jornada bursátil

El Economista: Los mercados mundiales se desploman a niveles críticos

Expansión: ¿Cuando se frenará la caída de la Bolsa?

Colapso general. El mercado no chuta y la democracia es un tópico. El desplome del petróleo y la gripe china perforan los parqués. Convulsión, enormes pérdidas, miércoles negro, el recopón de la baraja. Se está formando un huracán terrorífico. Estamos avisados.

En La Vanguardia traza la crónica del desastre Lalo Agustina, que no ahorra epítetos: ""Tocados y hundidos, los inversores contemplan atónitos los aconteceres y rezan para que la matanza se detenga". Así describía el panorama ayer a mediodía una analista de mercados, cuando aún quedaba lo peor. Las bolsas mundiales vivieron un miércoles negro con caídas a plomo, que en el caso del Ibex llegó a ser del 4,1% antes de que la corrección de última hora dejara las cosas en los 8.281 puntos, un 3,2% menos que el día anterior y más de un 13% por debajo del cierre del 2015. Enero es, de momento, el peor mes del Ibex desde que estalló el escándalo de Bankia en mayo del 2012, cuando fue intervenida por el Banco de España. Pánico, estampida, dudas, miedo, desconcierto... El inicio del 2016 no deja títere con cabeza y hay cotizadas que valen ya una quinta parte menos que hace tres semanas. El mal, en cualquier caso, no es patrio: todo Europa cayó ayer alrededor del 3% y Wall Street se sumó al funeral con otro descenso superior al 2%, aunque llegó a perder un 3,5% a media sesión. Ningún parquet relevante del planeta se salva de las fuertes pérdidas. La desaceleración china, la crisis de algunos grandes países emergentes y, sobre todo, el derrumbe del precio del crudo han sembrado de minas el campo de cultivo de los inversores".

O sea, el Apocalipsis, las plagas de Egipto y el barrunto del fin de una era. No hay ningún indicio positivo, ningún brote verde, nada en el horizonte que no desmienta que la luz del túnel es la de un tren desbocado que se nos viene encima.

En la política, la cosa va a peor para el PP. Carmen Morodo, en su notable pieza de La Razón certifica las dudas, incertidumbres y pánicos varios en la formación conservadora: "La pregunta que empieza a marcar la agenda política es si Su Majestad Felipe VI debe proponer ante el Congreso de los Diputados como candidato a presidente del Gobierno a quien ha ganado las elecciones generales sabiendo que no va alcanzar los apoyos necesarios para conseguir la confianza de la Cámara porque se está conformando otra alternativa de gobierno. Hay presiones en una dirección y en la otra, mientras que en paralelo desde el entorno de la dirección socialista y del partido de Pablo Iglesias se alimenta más que nunca hasta ahora la expectativa de un futuro entendimiento. Justo en vísperas, no es casual, de que Pedro Sánchez se presente ante el Rey".

Sigue: "El debate es complejo, y puede quedar determinado por lo que ocurra mañana en las audiencias que el Rey mantendrá en el Palacio de la Zarzuela con Mariano Rajoy, y, sobre todo, con Pedro Sánchez. Va a depender de lo que el secretario general del Partido Socialista le cuente a Felipe VI sobre sus planes y sobre sus apoyos para conformar una mayoría alternativa de gobierno. De con qué llega Sánchez a La Zarzuela y qué le va a pedir al Rey. No obstante, en el Partido Popular han empezado a sopesar los riesgos de una investidura fallida. De hasta dónde la izquierda y los independentistas pueden elevar el ataque a Rajoy y del desgaste para Rajoy y para el partido de someterse al proceso. Más allá de las sorpresas y movimientos que el presidente del Gobierno en funciones pueda ejecutar ante el Pleno para defender su oferta de una gran coalición, las dos jornadas parlamentarias serán, sin duda, un combate a cara de perro contra el candidato del PP. Y en el partido hay quienes sostienen que en esta coyuntura es muy difícil que consigan sacar algo positivo del examen parlamentario porque el PSOE «no irá a escuchar, sino a destruir para justificar su decisión de dejar el Gobierno de España en manos de la izquierda radical y del independentismo»".

De El Mundo destaca la tribuna de Henry Kamen, que arranca así: "En el siglo XVII, cuando Cataluña intentó separarse de España, el cardenal francés Richelieu vio a las élites catalanas como incapaces de gobernarse a sí mismas: "No se puede imponer nada a esta nación para evitar que se consuma en peleas internas". Richelieu tenía toda la razón. Tras los tres intentos de declarar la independencia en los últimos siglos -en 1641, la integración de Cataluña en Francia por un periodo de 12 años; en 1705, la alianza de la Generalitat con Inglaterra por un periodo de nueve años; y en 1936, la alianza de la Generalitat con las fuerzas del desorden-, las consecuencias básicas han sido: la división total de la opinión catalana, el colapso de la nación en el desorden civil y político, y la dolorosa recuperación tras años de caos. (...) En los sombríos días de 1714, que los separatistas de hoy han convertido en un relato basado en la fantasía, había en realidad una división masiva dentro de la sociedad catalana. La división masiva aún podía verse en 1936 y, sobre todo, en las masacres sangrientas durante las jornadas de mayo de 1937. Y la división sigue siendo tan evidente en enero de 2016 que sólo un político traumáticamente hipnotizado podría ser capaz de afirmar que el 48% de los votos en las pasadas elecciones autonómicas representa la abrumadora mayoría de la opinión catalana".

La democracia está a punto de desaparecer. En Cataluña gobierna el tres de la lista por la provincia de Gerona, que tiene su aquel. En España puede gobernar el señor Sánchez, que no sólo no ha ganado las elecciones sino que ha firmado los peores resultados del PSOE en toda su historia. Y de vuelta a Gerona topamos con el el extraordinario caso de Albert Ballesta, que va a ser alcalde sin ser concejal y viniendo del puesto 19 de la lista convergente. ¿Qué? Lo cuenta Laura Fanals en el Diari de Girona y en el texto enlazado.

Bonus track. El vídeo del viaje a Venezuela de Anna Gabriel, unos compañeros de Podemos y el suegro de un etarra. Viva la revolución, mueran las bolsas.

21 de enero, santoral: Inés, Fructuoso de Tarragona y Publio.