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Primeras planas

Tensión en el golfo Pérsico y turbulencias peperas

España retira una fragata que hacía maniobras con el portaaviones USS Abraham Lincoln camino del estrecho de Ormuz. La Cámara de Comercio, primera parte

14.05.2019 10:05 h.
15 min

Máxima tensión entre los Estados Unidos e Irán. Escalada dialéctica y amenazas cruzadas. Trump y los ayatolás están a menos de un paso de organizar una reedición de las guerras del Golfo Pérsico. Pasa que la república islámica es también una potencia nuclear que conjuga tradición y modernidad, lo peor de la Edad Media y lo mejor de la revolución tecnológica. Enfrente, los Estados Unidos de Donald Trump, que, además, desafía a China y Rusia y desprecia a Europa, por no hablar de Venezuela

En Teherán están muy crecidos, según la crónica de Catalina Gómez para La Vanguardia: “Un portaaviones que lleva al menos 40 o 50 aviones y 6.000 hombres en su interior era una amenaza para nosotros en el pasado, pero ahora se ha convertido en una oportunidad”, aseguró el comandante de la división aeroespacial iraní, Amirali Hajizadeh, quien concluyó que si los norteamericanos llevan a cabo cualquier movimiento, “les daremos en la cabeza”".

Sigue la nota desde la capital iraní: "A pesar de las palabras de algunos comandantes, Irán sigue insistiendo que EE.UU. no está en capacidad de iniciar una guerra contra Irán. Así lo recordó el domingo en el Parlamento iraní durante una comparecencia a puerta cerrada el comandante en jefe de los Guardianes de la Revolución, el general Hosein Salami. “Ni la inteligencia ni los militares estadounidenses quieren una guerra, ellos conocen las capacidades de Irán y saben que esto llevará a un desastre económico en toda la región que llevará años reconstruir”, explicaba ayer Mohammad Marandi, profesor de relaciones internacionales de la Universidad de Teherán".

Dadas las circunstancias, los ataques de incontrolados a petroleros de los Emiratos Árabes Unidos en aguas de Arabia Saudí y el avance por el estrecho de Ormuz de la flota americana, el Gobierno ha resuelto la retirada táctica de una fragata. Escribe Miguel González en El País: "España no quiere verse arrastrada involuntariamente a un conflicto con Irán. La ministra de Defensa, Margarita Robles, ha ordenado la retirada temporal de la fragata española Méndez Núñez (F-104), con 215 marineros a bordo, del grupo de combate encabezado por el portaaviones USS Abraham Lincoln ante la escalada de tensión entre Washington y Teherán. La flota ha cruzado ya el estrecho de Bab el Mandeb, que une el mar Rojo con el océano Índico, y se dirige al estrecho de Ormuz para entrar en el golfo Pérsico, pero lo cruzará ya sin el buque español".

Prosigue la pieza: "La integración de la Méndez Núñez en el grupo de combate (en el que no participa ningún otro buque no estadounidense) se planeó hace al menos un año para mejorar la interoperatividad y el adiestramiento conjunto. Estaba previsto que se prolongase seis meses, desde finales de abril hasta el 31 de octubre, cuando debe arribar al puerto de San Diego (California) tras haber cruzado el Mediterráneo, el mar Rojo, el océano Índico, el mar de China y el Pacífico. Además del Lincoln, con 85 aeronaves, el grupo está formado por un crucero lanzamisiles, tres destructores y un buque logístico, así como un submarino".

Tambores de guerra, el mundo es un polvorín pero la vida sigue. La España política está en una fase líquida, entre paréntesis, a la espera de más resultados electorales para acabar de calibrar cesiones y concesiones en equilibrios de geometría variable y matemática especulativa. En ese contexto, Pablo Iglesias pretende que Pedro Sánchez le invite a gobernar y le ceda un par o tres de ministerios. Como dicen en el Metro, más triste es robar. 

En La Razón escriben Pablo Gómez y Ainhoa Martínez sobre los últimos movimientos tácticos del socialismo gobernante: "Con un semáforo en rojo. Así resume Pedro Sánchez las opciones de Unidas Podemos de entrar en su futuro Gobierno. Este color, asociado al peligro o a que se detenga el paso, sirvió ayer para aplacar el optimismo de un Pablo Iglesias que da por hecho su desembarco en Moncloa en la próxima legislatura. Lo hizo en un desayuno informativo en el que dijo estar «convencido de que vamos a gobernar juntos, pero ese punto de llegada va a implicar un proceso que va a ser largo, va a iniciarse después de las elecciones autonómicas, municipales y europeas y que va a implicar trabajar muchas horas, dedicar muchos esfuerzos, habrá momentos mejores y peores en ese diálogo y habrá muchísimas presiones». El líder morado redobla, de este modo, el pulso sobre los socialistas para lograr un gobierno de coalición, mientras que los actuales inquilinos de la Moncloa no varían su hoja de ruta respecto a aplicar la «geometría variable», esto es, articular un gobierno en solitario apoyado en pactos puntuales con el resto de formaciones. Si Sánchez señalaba el citado semáforo en público –interpelado por un periodista de Telecinco que le preguntó si habrá «luz verde» a un ejecutivo con Podemos– en privado, fuentes gubernamentales tampoco reseñan avance alguno. «Hasta el 26-M no habrá novedades. Seguimos en la misma posición».

portada razon 14 mayo

Portada de 'La Razón' del 14 de mayo 

Los problemas del PP son de muy otra índole. "Génova avisa a los críticos: 'El PP no resistiría más turbulencias'" avisa en portada el diario de Unidesa. Firma la crónica Juanma Lamet: "El PP comienza a remontar en sus encuestas internas, y además lo hace a costa de Vox -sobre todo- y de Ciudadanos. Por eso la dirección nacional del partido quiere zanjar el psicoanálisis postelectoral que ha situado todos los focos sobre Alberto Núñez Feijóo. Los críticos miran al barón gallego como posible (y única) alternativa a Pablo Casado, en el hipotético caso de un nuevo desplome electoral en las elecciones autonómicas y locales del 26 de mayo. Y, aunque oficialmente el presidente de la Xunta se haya descartado para la carrera sucesoria, lo cierto es que sus admoniciones en contra de los "giros" y de los "errores estratégicos" del partido se han interpretado en clave interna como una manera de dejar la puerta abierta. Por si acaso".

Continúa el texto: "Por eso, como no quiere distraer el foco, Génova pide al partido un "cierre de filas" que les dé una tregua en plena campaña. "Si alguien quiere al PP, que apoye a Casado y le deje trabajar también a partir del 27 de mayo. No puede haber un congreso extraordinario en ningún caso, porque el PP no resistiría una turbulencia de esa magnitud", apunta gráficamente un dirigente de la cúpula del partido".

Cataluña. Confirmado, lo de la Cámara de Comercio no tiene remedio. La histórica institución será una sucursal de la Assemblea Nacional Catalana (ANC), palanca para la república botiguera, primer aviso de lo que puede ocurrir en el Ayuntamiento de la capital catalana si se confirma los pronósticos demoscópicos.

En cuanto a la campaña de municipales y europeas, el interés se centra en la guerra entre Junts per Catalunya y ERC, socios de gobierno en la Generalitat y enemigos radicales en la arena electoral. Puigdemont, una de cal y otra de arena, reconoce que si obtiene el acta de eurodiputado y puede asumir el cargo, tendrá que renunciar al sueño de la restitución. Ya por la tarde se apuntó al debate de TV3 al enterarse de que la Junta Electoral de Barcelona había dado luz verde a la participación de Junqueras. El careo está en el aire porque el horario fijado en TV3 como que es incompatible con el régimen de Soto del Real. Sería la primera vez que se vieran las caras tras el “hasta luego, Lucas” de Puigdemont a Junqueras. 

Juicio en el Tribunal Supremo. Dos versiones. Según explica Quico Sallés en El Món, ayer todo salió a pedir de boca para las defensas: "Després dels “són bojos aquests catalans” que les acusacions i Tribunal semblaven dir amb els testimonis de les defenses de la setmana passada, aquest dilluns la cosa ha canviat de signe. La jornada 43 ha estat marcada per la desfilada de 16 testimonis que en la seva línia han ajudat prou a les defenses. Sense sorpreses. amb l’afegit que sovint les acusacions han renunciat al seu torn de preguntes perquè encara els podria empitjorar alguna cosa. És especialment rellevant veure com reaccionen els soldats de l’Estat quan algú els explica de primera mà el setge a la seu de la CUP o les destrosses que les tropes espanyoles van fer a les escoles catalanes. En aquests casos, el “No tinc preguntes, senyoria” de les acusacions és una clamorosa posada en pràctica del “jo acuso” que sovint intenta col·lar la defensa de Jordi Cuixart".

O sea que vuelve el tono triunfal a la prensa del proceso, festival de zascas y plantofades. La otra forma de verlo viene de la mano de Pablo Ordaz en El País: "Si esta crónica tiene que ser un reflejo de la jornada, malo. No se recuerda un día tan insulso, tan plúmbeo, tan deslavazado en el salón de plenos. El peor con diferencia de las 14 semanas de juicio, de las 43 sesiones vividas hasta ahora. Ya en la recta final de la fase testifical, que con suerte acabará el día 20 para pasar a la documental y enseguida a la pericial, la jornada se convierte en un totum revolutum, en un plato combinado, en la sesión de oportunidades de unos grandes almacenes. En este festival de tallas sueltas, las defensas traen un surtido variado de testigos que no aportan nada nuevo. Todo ha sido contado ya hasta la saciedad. Un funcionario interino de la Generalitat relata la irrupción de la policía en un colegio electoral. Un arquitecto técnico confirma a continuación el papel pasivo de los Mossos. La exdiputada de la CUP Mireia Boya se afana en loar más aún si cabe la imagen pacífica de Jordi Cuixart y también de Jordi Sànchez, pero al final termina hablando más de ella misma, de las cosas tan graciosas que dijo cuando la tarde del 20 de octubre se subió a un Patrol de la Guardia Civil. De paso, trata de colar una y otra vez su soflama política y el tribunal le pasa la primera, la segunda, la tercera, pero a las 10.55, el magistrado Luciano Varela toca el brazo de su compañero Andrés Martínez Arrieta, y este hace una señal a Manuel Marchena, que decide cortar el cuarto anuncio publicitario de la CUP con una frase que se convertirá en el estribillo de la jornada. Enciende el micrófono y, dirigiéndose a la abogada Marina Roig, le pide:

–Hágale otra pregunta, por favor".

Alerta turística. Cerca del Vaticano hay un llamado "Caffè Vaticano" que les metió a dos turistas una factura de 81 euros por dos hamburguesas, dos capuchinos y un americano doble. El servicio de mesa fue de ocho euros. Hay que reconocer que esto no ha pasado en Barcelona, de momento.

14 de mayo, santoral: Matías apóstol, María Mazzarello, Máximo de Asia y Poncio de Cimiez.

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