Menú Buscar
Primeras planas

Se vende España por 484.000 euros

La Cámara de Comercio adjudica una campaña de propaganda internacional a una compañía inglesa. Repetir las elecciones es posible. El vino que bebe Titot

8 min

Fiesta en España, repuente en Madrid. De la Semana Santa a la Feria del 1 de Mayo, la primavera es una farra, solaz en el solar ibérico. Las horas graves pueden esperar. En la calma chicha, la Cámara de Comercio de España prepara la madre de todas las campañas de propaganda, una cosa nunca vista, vasta operación para restaurar la imagen del país del sol y la paella en la Europa pálida de la mantequilla. Lo más de lo más y lo último de lo último en materia reputacional.

La información de El Mundo al respecto no tiene desperdicio. Escribe Carlos Segovia: "Una de las principales instituciones empresariales del país, la Cámara de Comercio de España, ha decidido contratar una campaña internacional para contrarrestar a los independentistas y defender en medios de comunicación y organizaciones de empresarios extranjeras que la democracia española es un Estado de Derecho. (...) Este organismo presidido por el empresario catalán Josep Lluís Bonet, y que aglutina a las cámaras de comercio, ha adjudicado ya la campaña a la agencia británica Brunswick para que promueva en círculos influyentes la idea de que España es una democracia que tuvo que aplicar el artículo 155 de la Constitución ante un intento ilegal de secesión. (...) La decisión de la Cámara de España de montar esta campaña ha sido refrendada por la junta directiva, de la que forman parte representantes del Banco Santander, BBVA, CaixaBank, Telefónica o Iberdrola, entre otros grandes grupos españoles".

La noticia subyacente es que Mediapro no ha sido la empresa designada para tan importante reto, convencer al mundo de que "Spain is not different". Claro que en las empresas de Roures y Tatxo Benet no se trabaja por amor al arte y el presupuesto de la campaña es una birria, una cosa chuchurria, un insulto al publicismo.

Sigue la pieza: "El presupuesto de 484.000 euros es criticado por agencias de comunicación aspirantes consultadas por este diario por ser muy limitado para el desafío que supone ante la falta de acción del Gobierno. Sin embargo, en la Cámara de España esperan que sea una contribución relevante y eficaz. (...) La duración prevista de la campaña contratada por la Cámara de España es de siete meses, es decir hasta finales de este año 2018".

Separatistas, rendirse. La Cámara de Comercio con el apoyo de la banca y las empresas de telecomunicación y energéticas se va a gastar la mareante cifra de medio millón de euros, ojo, en la internacionalización de la idea de que España es cosa seria, tan seria que por cuatro duros Brunswick, soluciones integrales para las crisis de negocios, garantiza la restauración de la imagen global y tal.

Lo mismo consiguen que el suplemento del The Times donde ha salido Puigdemont, "el enemigo público número uno de España", le haga un masaje semejante a Rajoy. 

A todas estas, el hombre de Amer aún no ha dicho la última palabra sobre la investidura, cosa que abona las expectativas de giros inesperados. Repetir las elecciones es una posibilidad al hilo de una encuesta que manejan los puigdemonitas, según cuenta Iva Anguera en El Independiente: "Hay que formar gobierno”, aseguran quienes marcan la estrategia de JxCat, pero a renglón seguido se añade la coletilla: “Pero si vamos a elecciones nos ponemos por encima de los 40 diputados”. Y ese es el auténtico riesgo, la tentación de barrer definitivamente a Esquerra y superar a Cs, además de conservar a Carles Puigdemont en el centro de la vida política catalana, lo que amenaza la formación de gobierno en Cataluña. Descartado el intento de investidura de Puigdemont tras la resolución del Tribunal Constitucional, no queda margen para más maniobras dilatorias. La disyuntiva ahora es gobierno o elecciones".

Prosigue el sainete de los gastos del 1-O, que se pagó solo. Los informes de Hacienda, en La Vanguardia, se ajustan a esa versión. Montoro está quedando como Cagancho en Almagro. Todo sea por los Presupuestos de Rajoy.

Noticia de alcance en El Món. Abróchense los cinturones. En Cataluña hay bares que no tienen vino catalán, según ha denunciado el gran cantante Titot, teniente de alcalde en Berga. Ha reproducido la "conversación" que mantuvo con un barman: 

-Teniu vi a copes? 

-Sí -Quins vins teniu? 

-Rioja i Ribera de Duero. 

-D'acord. Posa'm una birra!".

Está que trina Titot. Es un escándalo. República ya. Y vinos catalanes, como los obispos.

En El País aseguran que PP y Ciudadanos "agitan el miedo al procés en Navarra, Valencia y Baleares": "PP, Ciudadanos y UPN repiten una consigna que ya es lema para las autonómicas de 2019: en Navarra, Baleares y Comunidad Valenciana hay Gobiernos con partidos nacionalistas que siguen el guion catalán de hace 30 años y aspiran a acabar en un procés. Lo están diciendo incluso en Asturias, donde se está debatiendo la cooficialidad de la lengua asturiana en la próxima legislatura. Para el resto de partidos, incluido el PSOE, que preside en los dos últimos territorios, es puro delirio, una burda estrategia electoral para crear miedo. Rebaten que el independentismo es marginal en esos lugares. Pero la derecha subraya precisamente que así era en Cataluña hace diez años, que también estaba ahí el PSC, en teoría para frenarlo, y que este cuadro se puede revertir. Creen que hay una “agenda oculta” y para ello sirven los giros en políticas lingüísticas y educativas. En los tres territorios se han dado pasos en estos ámbitos que suponen un cambio respecto a los sistemas consensuados desde hace años".

Resaca Cifuentes. Una encuesta del ABC corrobora las anteriores. Ciudadanos arrasa. En La Razón anuncian la reaparición en vídeo del etarra Josu Ternera.

Colea la apuesta de Valls por una lista unitaria. No parece factible que Ciudadnos, PSC y PP vayan a confluir a fin y efecto de poner en segundo plano los intereses particulares de los tres partidos. 



30 de abril, santoral: Erconvaldo, Pío V, Mercurial, Pomponio de Nápoles y Quirino tribuno.