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Primeras planas

República de facto y chupatintas contra policías

Empleados de banca cortan la Diagonal y los hoteleros echan a la Guardia Civil. En los bares no se sirve a maderos. El terrible drama humano del futbolista Piqué y miles de heridos más

8 min

Catalanes que se sientan españoles, españoles que vivan y trabajen en Cataluña, gente de orden que no insulta a policías, fascistas todos: vayan preparando las maletas. Si un hotel de Calella, de Pineda o de Figueras puede echar a la Guardia Civil a la puta calle es que el sistema ha colapsado y la legalidad es lo que interpreta el broncas del pueblo, el vecino más chulo o la abuelita Paz que sólo quiere votar.

Hay más pruebas. Los tipos que les vendieron aquellos créditos, los acomodados empleados de banca con sus camisas azules y sus corbatas de seda cortan las calles. No son parados de larga duración ni menores intoxicados por el pegamento. Son los de la ventanilla y el despachito, tal como aparece en un orgulloso texto de Vilaweb. Es el "pueblo catalán" intimidando a los periodistas (e-notícies), rodeando a la Guardia Civil, deshuevándose del policía nacional de la comisaría de Vía Layetana y aplaudiendo a los Mossos de Mataró, que se cuadran y saludan con la mano en la frente cuando "la gente" canta Els Segadors.

elpais.200Paro "de país". Comunicaciones y transportes afectados. Cortes de carreteras, persianas bajadas y piquetes patrióticos asumiendo el control del orden público. El Barça para, el Espanyol entrenará a puerta cerrada y sus futbolistas no harán declaraciones. El amigo Iu Forn, alma fina y libertaria, hace huelga por imperativo patriótico, pero escribe por mandato deontológico: "El meu país ha decidit que aquest dimarts s'atura. Per dignitat i per decència. I jo formo part d'aquest país. I jo pararé. I pararé com crec que ho han de fer els periodistes que consideren que la seva feina és un servei públic. O sigui, explicant què passa. Perquè si ningú explica la vaga, la vaga no existeix. I del que es tracta és que aquesta acció tingui el màxim de ressò. Aquí i al món. I ho faré perquè diumenge aquest país em va fer sentir molt orgullós de formar-ne part".

El "país" ha decidido por nosotros y el servidor público Forn, que se reía de los uniformes, que no creía en nada y a todos daba la mano, arenga a los panaderos por la libertad, los bomberos de la república y los chupatintas por la causa: "Comença el nostre desembarcament de Normandia. Ha arribat el moment de conquerir la platja. I de fer-ho pacíficament ferms. Seguim!".

Seguimos, sí. Para bingo. No pegarán fuego a París en la retirada. ¿Habrá linchamiento de fachas? Es de esperar que todo quede en malas miradas, algunos insultos y los carteles de rigor: Aquí no se sirve a policías españoles, reporta El Confidencial. Hablen en voz baja, las paredes oyen y las banderas cambian. Sean prudentes, no den el cante y sepan que antes que el derecho a decidir ya existía el derecho de admisión.

Félix de Azúa señala en su artículo en El País algunos datos interesantes: "Algunas cosas han quedado claras. La manipulación de los menores, algo que no se veía desde la peor época de Franco, ha sido un verdadero acto fascista que ha horrorizado a la gente educada. Hay que rescatar la educación en Cataluña. El arco iris se ha de levantar sobre los niños y jóvenes que han sido allí traficados como si fueran rehenes de una secta islámica".

También da nombres: "Habrá arco iris menos lucidos. Yo le diría a Artur Mas que no mendigue a los pobres, que se lo pida a los ricos, a quienes se benefician con la secesión, a los Roures, los Carulla, los Pujol, los Godó, los Cercós, los Rodés y tantos otros de la ultra derecha nacionalista. Para ellos, esas cantidades son lentejas. Le regalarán los cuatro millones. Su generosidad es legendaria".

En El Mundo, Raúl del Pozo aún mantiene la esperanza con una columna sobre lo que puede hacer Rajoy pero seguramente no haga: "Alguien fuerte de Génova me dice: "El ministro del Interior ha cumplido. Les había avisado de que no se fiaba de Trapero y no le hicieron caso. Ahora es el momento de la verdad. La opción es: dimisión de Rajoy o mayoría absoluta de Rajoy. Para obtenerla tiene que aplicar el 155, detener a Puigdemont, Junqueras y Trapero". Quizás no piensan en el 155 de la Constitución, sino el 92, apartado 4, de la L. O. del Tribunal Constitucional, que autoriza a los jueces a inhabilitar y cesar a los jefes de la revuelta".

No tiene pinta de que se vaya a detener a nadie. Ambiente encabronado. Sonrisas de superioridad. Orgullo de país y primeras plazas "1 de octubre". El año que viene, Fiesta Nacional. En medio del conflicto, entretenimiento balompédico. El caso del futbolista Piqué es paradigmático. Está en todo su derecho de ciscarse en la Guardia Civil, de llorar en público y de sentirse perseguido. Lo raro es que quiera seguir jugando con la camiseta del Estado opresor que aporrea a sus compatriotas. Podría renunciar, pero es mejor que el mundo vea como la caspa de España le llama cabrón y, lo que es peor, español.

Ignacio Camacho aborda en ABC la guerra del fútbol: "El futbolista Piqué no debe abandonar la selección española. El futbolista Piqué debe ser expulsado de la selección española. Porque por algún sitio este país ha de empezar a respetarse a sí mismo y el fútbol, aunque no sea un asunto de gran relevancia, tiene una enorme fuerza social en el plano de los símbolos. Bien lo saben los nacionalistas catalanes, que han convertido al Barça en emblema de su mito del pueblo cautivo. España tiene que rebelarse de una vez contra esa condición de cenicienta desdeñada que le ha adjudicado el separatismo; ese humillante papel de payaso de las bofetadas que ríe resignado con la rutina de los agravios al Rey y al himno. Dejar de ser el anfitrión complaciente que cede la casa y la cama a quien lo trata como a un enemigo".

El viernes 6 de octubre sería el día perfecto para proclamar la república, que ya es de facto.

3 de octubre, santoral: Francisco de Borja, Cipriano de Toulon, Cándida de Roma, Dionisio Areopagita, Gerardo de Namur y Casto.