Menú Buscar
Primeras planas

Rajoy y Rivera no suman; pista para Podemos y el "derecho a decidir"

Amarga victoria, dulce derrota y los tópicos propios de la resaca de la fiesta de la democracia. Aire es la palabra que más se repite en las portadas. España está en el aire. ¿Habrá nuevas elecciones?

5 min
ABC:España deja en el aire su gobierno

El Mundo: España tumba el bipartidismo y deja en el aire el gobierno

El País: La pérdida de la mayoría del PP abre espacio a los pactos

La Razón: Rajoy gana las elecciones con un parlamento ingobernable

Ara: Espanya, fragmentada; Catalunya, dret a decidir

El Periódico: Lío general

El Punt Avui: Embolic a Espanya, aire per a Catalunya

La Vanguardia: Gobierno en el aire

Aire, como decían los viejos maestros cuando querían despacharse a la chiquillada. Con un pie fuera de La Moncloa se ha quedado Mariano Rajoy, ganador de las típicas elecciones en las que la victoria es amarga y dulce la derrota. Aire se repite en todas las portadas. El discurso del Rey será un poema, un canto a la concordia y un vacío en el Gobierno. 123 diputados ha sacado el torpedo popular que junto a los 40 naranjas no sirven para nada. Fiasco, chasco y a la lona. Rajoy puede empezar a hacer la mudanza (qué triste, en plena Navidad) y Rivera, emprender una travesía en el desierto que tal vez dentro de cuatro años y con los restos del PP le permita volver a comparecer. Es joven.

Cuando sea que sean las próximas elecciones generales hay al menos un candidato que no repetirá. Rajoy encabeza la lista más votada, pero es "bullshit", merderada de vaca, salvo que doña Merkel imponga una "grossen koalitionen", o como se escriba, entre Rajoy y Sánchez, que con sus 90 escaños está más contento que unas pascuas. Podemos, la irrupción, ha logrado 69, 21 menos pero a sólo 350.000 votos de darle la vuelta a la tortilla de la izquierda. Vienen curvas, los mercados tiemblan y el país entero se aboca a la catalanización.

La prensa de Barcelona celebra con alegría, tal que en el villancico, que haya ganado Colau/Podemos en Cataluña. Volvemos a la casilla del "derecho a decidir", a la que se apuntan los perdedores de Convergencia. Ocho escaños, la mitad que hace cuatro años, dan aire a Mas, que en cada comicio se deja unos cuantos miles de votos pero se queda en la partida de póquer porque todo está fraccionado y él resiste, aguanta como un jabato y además se ha cargado definitivamente a Unió. Adiós Duran, fue encantador mientras duró. Al tener ERC sólo un escaño más que CDC, la cuestión de la investidura del "president" parmanece donde quedó varada hace un mes. Si la CUP pretendía que el 20-D descartara a Mas no lo ha logrado. El próximo domingo, nuevas elecciones. Ya no serán en Esparraguera sino en Girona. 1.700 militantes de la CUP y asociados están llamados a votar, en secreto, sobre el futuro de Mas, que ha acabado el penúltimo asalto magullado pero en pie, como el corcho. Siempre sale a flote, siempre tiene un tablón al que aferrarse. Hagámonos cargo de una vez: Mas es un zombie indestructible.

La señora alcaldesa de Barcelona, doña Ada Colau, está de fiesta gorda. Se ha puesto morada y Podemos arrasa en Cataluña. Gana el referéndum, pactado y tal, pero referéndum. En medio del jaleo, Mas está cómodo y Junqueras como siempre. Puede que alteren la hoja de ruta o puede que no, pero el batacazo del PP y la decepción de Ciudadanos abren el compás a múltples apaños en Madrid, carrera de San Jerónimo, palacio de las Cortes y zona cero de la España multicolor.

Ha quedado un panorama político confuso, raro, esos aires de las portadas de papel. La cosa está entre mal, ingobernable o a punto para un mondongo consistente en un todos contra el PP. ¿Cederá Pedro Sánchez a la tentación Iglesias y frente amplio o tendremos elecciones anticipadas?

Las elecciones dejan a un ganador triturado y una suma de restos con muy buena apariencia. Podemos le disputa el terreno al PSOE, pero la espectacularidad de la caída del PP borra, de momento, cualquier otro análisis en la prensa. El País sugiere que habrá que pactar. Espacio para los pactos, pista para los equilibrios, champán para el proceso y hielo para la cara de Rajoy, que es un poema.

21 de diciembre, santoral: Pedro Canisio, Anastasio, Severino y Temístocles