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Primeras planas

Ecos del sur: un pueblo entre facha y colorado

Gran parte de los medios atribuye al presidente del Gobierno la irrupción de Vox. El Govern se solidariza con los presos en huelga de hambre. No se repartirán canapés en los actos oficiales

04.12.2018 09:47 h.
12 min

Con la hecatombe de las izquierdas, el espectáculo de las derechas. Andalucía, menospreciada durante la campaña, es el laboratorio de ortopédicas alternativas a 36 años de oasis socialista. Puede pasar de todo, hasta que se repitan las elecciones. Ciudadanos no quiere que le equiparen con Vox, pero tampoco con el PSOE. El partido de Rivera ha pegado un colosal estirón con 21 diputados, pero el PP tiene cinco más y reclama la presidencia de la Junta para Moreno Bonilla, que ha pasado de subalterno de Soraya Sáenz de Santamaría a apoderado de Casado. El ciudadano Juan Marín (Joe Rigoli le llaman) se postula en vano aunque Moreno venga de perder escaños a puñados, o sea siete.

El partido naranja comienza a digerir otro éxito imperfecto. Según una crónica de Jorge Sáinz en Voz Populi "Ciudadanos se plantea hacer presidente de la Junta de Andalucía al candidato del PP Juanma Moreno Bonilla a cambio la mitad de las consejerías de un nuevo Gobierno de coalición sin Vox. La dirección naranja admite en privado que la opción de investir a Juan Marín es complicada. Y aunque no renuncian de momento a esa vía, el partido se prepara para una negociación de igual a igual con el PP en las próximas semanas".

Es un contexto gaseoso, envenenado para Ciudadanos. Sin embargo, peor lo tiene Susana Díaz, que ha ganado las elecciones, pero ha perdido los comicios. Se parece a lo de Inés Arrimadas, pero no es lo mismo subir que bajar. La parte del PSOE que manda en el PSOE culpa a Susana Díaz de la catástrofe. Del texto de Irene Castro de El Diario: "En Ferraz descargan el grueso de la responsabilidad de la debacle electoral en Susana Díaz, que ha perdido cerca de 400.000 votos y 14 diputados, a pesar de conservar la primera posición. "En cuanto a las implicaciones de la política nacional, todo tiene implicaciones, pero cada territorio tiene su singularidad -ha expresado Ábalos-. La dirección regional decidió poner como punto central Andalucía". (...) El ministro se ha desmarcado de los independentistas ante las voces en el partido que acusan a Sánchez de ser el responsable de la debacle en el feudo socialista por haber llegado a Moncloa a través del apoyo de los independentistas. "El PSOE no tiene ningún acuerdo con los independentistas y esto no sé cómo decirlo", ha contestado Ábalos: "Cuando uno ve escenarios como la de la última sesión de control con la actitud de estas fuerzas con el PSOE o negando cualquier auxilio para los presupuestos, no entiendo cuál es la relación y nunca hemos compartido valores con los independentistas", ha sentenciado".

La opinión generalizada es diferente a la de Ábalos. A modo de ejemplo, un par de artículos. El primero, de José Antonio Zarzalejos en El Confidencial: "Sánchez ha convocado con sus propias políticas a la derecha populista de Vox. Si es aceptable democráticamente recibir el voto del 'abertzalismo', del independentismo y del populismo que propugna un proceso constituyente, ¿por qué no habría de serlo también que la extrema derecha concurriese al festín político nacional? ¿Alguien podía pensar que el espectáculo de Iglesias negociando los Presupuestos con Junqueras en la cárcel sería una escena electoralmente inocua? Rotas las barreras de contención por la izquierda, se han quebrado también por la derecha. Y Pablo Casado no ha hecho otra cosa que reconocer a Vox el estatuto político que Sánchez ha ofrecido a la extrema izquierda y al independentismo rupturista. La toxicidad de la ultraderecha es para los populares no mayor que la de la ultraizquierda y el independentismo para los socialistas. Pero, aceptada la ruptura de las reglas de juego por unos, las rompen los otros y el resultado es el actual panorama político".

El segundo artículo es el de Ignacio Camacho en ABC: "No, no es una broma: Sánchez llamó a respetar en Andalucía la lista más votada. Y no, tampoco es una coña que haya pedido aislar a Vox por considerarlo un adversario (que en alguna medida sí lo es) de la Carta Magna. Eso lo ha dicho el presidente que gobierna con 85 diputados sobre un total de 350 en la Cámara, y lo hace con el apoyo de una fuerza anticapitalista y antimonárquica, de los legatarios de ETA y de los golpistas de la revuelta catalana: la más amplia alianza anticonstitucional que cabe ahora mismo en España. Probablemente no pretenda insultar la inteligencia de los votantes, aunque de hecho lo haga, ni los considere presos de una modalidad de amnesia colectiva extraordinaria, sino que en un caso flagrante de personalidad disociada se sitúa a sí mismo por encima de sus propias circunstancias". 

Portada de ABC de este martes

Portada de ABC de este martes

En El Mundo se hacen eco de la "voz del pueblo", expresada en una carta abierta a Pablo Iglesias publicada en Facebook por el médico y escritor malagueño Juan Manuel Jiménez Muñoz. Ahí va un fragmento del rapapolvo. Habla del caso de Sedella, un pueblo andaluz que se acostó colorado y se levantó azul mahón: "Ningún concejal de Vox hay por allí que pueda molestarle a usted, señor Iglesias. Nadie de Ciudadanos. Nadie del PP. Nadie de derechas que deba quitarle el sueño. Son unos rojos mis paisanos de Sedella. Unos rojos irredentos. Unos rojos de cojones. Pero mire usted por dónde hace unas horas, como por ensalmo, se me han vuelto fascistas mis paisanos, o medio fascistas. 109 votos han ido al Partido Socialista y a Podemos, y otros 104 se han marchado a Vox, al PP y a Ciudadanos. ¿No le asombra eso, señor Iglesias? ¿No le dice nada que un pueblo de rojos se haya convertido en facha de la noche a la mañana? ¿Sigue pensando usted que hay que 'salir a la calle para combatir el fascismo'? ¿Cree necesaria una marcha con el lema "No Pasarán? ¿No se da cuenta, señor Iglesias, de que ese supuesto fascismo ha nacido de las propias filas de usted y del Partido Socialista, de sus propios errores, de sus propias contradicciones, y de tanto tocarnos los cojones al conjunto de la sociedad?".

La misiva es viral en grupos de Whatsapp. Vox se maneja en redes como un partido ultramoderno. De ahí la sospecha de que sean el engendro de Steve Bannon en la península ibérica, rollo toreros digitales o algo así.

Quim Forn y Josep Rull se han sumado a la huelga de hambre de Jordi Sànchez y Jordi Turull. Ya sólo comen Junqueras, Romeva y Cuixart. Apoteósica unidad de acción tras la cumbre independentista en Bélgica del fin de semana. Los Comités de Defensa de la República se despliegan delante de la Delegación del Gobierno y cortan el tráfico en el centro de Barcelona en solidaridad con los huelguistas. El Govern también pone de su parte. En un gesto sin precedentes en la historia política mundial, ha decidido dejar de servir canapés en los actos oficiales. Al parecer, no se cansan de hacer el ridículo. De El Nacional: "Així, en la recepció d'aquesta tarda als representants de les comunitats jueves de Catalunya al Palau de la Generalitat, no s'ha dut a terme la degustació del "Sufganiot", la tradicional pasta dolça hebrea. Torra ha explicat als convidats que ja no s'oferirà cap tipus de refrigeri en els actes organitzats pel Govern, en suport els presos en vaga de fam. La recepció coincideix amb la celebració de la "Khanukà" (Janucá), que commemora la victòria dels macabeus sobre els grecs el segle II abans de Crist".

Jordi Pujol también manda saludos a los cuatro de Puigdemont en Lledoners. Anda su entorno restaurando la figura del patriarca, el legado político de los felices años del pujolismo, un evento de gobierno de 23 años basado en el engaño y la impostura más absolutas. Escribe Júlia Regué en El Periódico: "Los fieles a Jordi Pujol tratan de reconstruir los cimientos de un legado demolido. Su herencia millonaria no regularizada en el extranjero lo convirtió en villano y las corruptelas de algunos de sus hijos hicieron el resto. Pero el círculo convergente más próximo a la familia trata de resucitar su figura política vanagloriando sus 23 años como ‘president’ de la Generalitat. Su último intento se personifica en el libro 'Reconeixement a Jordi Pujol. Les arrels d'una lluita, la seva obra política' (Editorial Base), presentado este lunes en el Col·legi de Periodistes, un relato que aúna las intervenciones de los asistentes en un homenaje celebrado el pasado 7 de mayo".

Y: "Pero él prefirió abordar su responsabilidad: "Me he sentido culpable. No fui a la política a hacer dinero. Yo tenía mucho dinero pero ahora no lo tengo", aseveró un Jordi Pujol hablador y desconcertado por igual. "Algún fallo ha habido", admitió.

Pues sí, un fallo muy gordo del sistema.

Conversación entre Miquel Roca y Felipe González para celebrar el cuarenta aniversario de la Constitución moderado por Mònica Terribas, que consiguió no protagonizar el acto según se desprende de las crónicas al respecto. El titular más llamativo es que González calculó que lo del 6 y 7 de septiembre del 17 hubiera costado unos mil muertos en los años treinta del siglo pasado.


4 de diciembre, santoral: Santa Bárbara, Juan Taumaturgo, Marutas, Melecio y Osmundo.  

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