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Primeras planas

Pinchazo de la operación "Que corri el Borbó"

El separatismo no logra reventar la visita del Rey. Suelta de los cinco de La Manada. Messi, Neymar y la maldición de Karius. A la gente le gusta el VAR

23.06.2018 10:17 h.
7 min

Torra. El presidente provisional de la Generalitat ha ejecutado un desdoblamiento de personalidad con doble tirabuzón. Se le pudo ver en la manifestación de la Assemblea Nacional Catalana (ANC) y dándole la mano al monarca en el antepalco del Nou Estadi del Nàstic. El hombre no encuentra contradicciones entre ejercer de jefe de los CDR un rato y luego de "presi", el representante ordinario del Estado en Cataluña, nada menos.

El letraherido president presume de gran cultura y se reclama más editor que corredor de seguros, de ahí que quisiera agasajar al Rey con el libro de fotos del Ara sobre el 1-O. También le hizo entrega de un informe del síndic de Greuges, Rafael Ribó, que esta semana no ha declarado nada en la prensa escocesa o en la alternativa alemana sobre baños de sangre, muertos en las calles y tropas parapoliciales. ¿O eran paramilitares?

elmundo.200El bueno de Quim, que hasta aplaudió la Marcha Real, no ha dejado satisfecho a nadie. Los suyos le dan cera por bocas y los de la contraparte, por chulángano. Que ha roto relaciones con la Casa Real y la Generalitat no invitará al coronado a ningún acto oficial. Es un "milhomes" Torra. El Punt Avui salva el trance del metisaca del president con un impactante y entusiasta titular: "Torra planta cara al rei". Ahí está ese Torra, que copa más portadas que La Manada, pero que no parece que le esté echando ninguna bronca al monarca. 

El sector puigdemontiano legitimista, asamblea Waterloo, se sube por las paredes con el espectáculo de otro presidente rendido a los pies del Borbón. El sector "moderado" de la república proclamada, facción de los que no le niegan el saludo a Santi Vila, considera en cambio que Torra estuvo bien, en misa y repicando, dentro y fuera del estadio, aunque le silbaran en su propia casa. Se dice aquí (CRÓNICA GLOBAL) que la bronca en Palau fue de aúpa y que el empresariado de Tarragona forzó a Torra a asistir a la inauguración y a no comportarse, dentro de lo que cabe, como un jíbaro.

Total que la operación "Que corri el Borbó" ha sido una castaña, un fiasco, una ñapa con mucha cacerola, pero poca peña amarilla. El fiero cupero Carles Riera desplegó una estelada y se fue sin armar alboroto. La prensa madrileña atiza a Sánchez (El Mundo) por no haber reaccionado todavía a la singular ruptura de relaciones entre la administración autonómica y la Casa Real. En lo que no ha tenido peros fue en su tarea de parachoques, insertado entre Su Majestad y el molt honorable. El sentir de La Vanguardia es que Torra estuvo bien y estuvo mal: "Evacuó consultas con consejeros políticos y amigos y recogió opiniones dispares. Pero al final optó por asistir. Hizo bien. (...) A Torra quizás le parezca una astucia culpabilizar al Rey de ­todos los males del independentismo, desde la represión policial hasta los políticos presos. De este modo sigue nutriendo el discurso del victimismo y ataca a Felipe VI, que es lo mismo que atacar al Estado y a su unidad, de la que el Monarca, como jefe del Estado, es el último garante. He aquí una estrategia muy discutible, puesto que las funciones del Rey reconocidas por la Constitución no son políticas ni judiciales".

Las cosas de Torra y los "camises grogues" eclipsan la puesta en libertad de los componentes de La Manada, la peña de delincuentes sexuales. Interesante cuadro de país que se resiste al encanto suave del presidente Sánchez. Una mayoría de la opinión pública se malicia que el residente en Moncloa ha llegado a acuerdos con los nacionalistas, según sondeo de El Español

Noticias de Rusia. Neymar se ha retocado el nido de golondrinas que lleva en la cabeza. Está sometido a una enorme presión. Simuló un penalti, insultó gravemente al jugador del Espanyol Duarte, metió un gol y se echó a llorar al término de la victoria de Brasil sobre la corajuda Costa Rica. Ese muchacho está desquiciado.

Messi persiste sumido en sus tinieblas. Argentina no está eliminada. Tiene que ganar a Nigeria en el próximo partido para pasar a octavos tras la victoria de la selección africana sobre Islandia. Un simpático hincha dice que la tristeza del astro le provoca tales subidas de colesterol que se le sale por las cuencas de los ojos. Lo de Messi no es presión, sino un paso más.

Tras las excepcionales actuaciones de De Gea y la portentosa cantada del meta argentino Caballero en el primer gol de Croacia comienza a hablarse de la maldición de Karius. el ya legendario portero del Liverpool.

A la gente le gusta el VAR, esa emoción del penalti no penalti, del fuera de juego tras la celebración del gol, lo que se dice el suspense y que los jugadores queden retratados in situ y en vivo. El pueblo ha descubierto en el sistema una forma de justicia inapelable para los partidos de las demás selecciones. Aún es pronto, por otra parte, para determinar el alcance del efecto gran hermano respecto a las aptitudes teatrales de los futbolistas. Por no hablar del aspecto subjetivo de lo que se juzga con el VAR y lo que no. 

23 de junio, santoral: Agripina, Bilio, Ediltrudis, Walhero, Zenas y Zenón.

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