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Primeras planas

Pascua Militar, el niño Cosmin y Valls

Homenaje del Rey a la bandera, Sánchez descarta el "superdomingo" electoral y los riesgos de la lotería. Valls clama en vano por el discurso amarillo del ganador del premio Pla

07.01.2019 10:46 h.
12 min

Tras los Reyes, el Rey. Pascua Militar. Discursos uniformados y foto del monarca en la prensa madrileña. La de Barcelona, en cambio, se solaza con la lotería del Niño y la expresividad de Cosmin, el chaval que ha ganado 200.000 euros. Ignora que al cabo de cinco años el 95% de los agraciados con la lotería son más pobres de lo que eran antes de obtener el premio.

Felipe VI actualiza la letra del pasodoble. Donde antes se cantaba "como el vino de Jerez y el vinillo de La Rioja, son los colores que tiene la banderita española" se alude ahora a la unidad en la diversidad en un momento, según El País, en el que "las fuerzas de derecha y extrema derecha parecen monopolizar este símbolo, el Rey ha destacado que la bandera y el escudo de España son un 'reflejo de nuestra historia y diversidad' y representan la 'confianza en el futuro' y el deseo de 'seguir construyendo una sociedad libre y democrática'".

Es una crónica de Miguel González, que añade: "Su carácter de 'bandera de todos', añadió, lo avala un escudo que 'es reflejo de nuestra historia y diversidad' (en alusión a las barras del Reino de Aragón, las cadenas de Navarra o los símbolos de Castilla y León) y que 'representa nuestra confianza en el futuro, nuestro deseo de seguir construyendo una sociedad libre y democrática de acuerdo con los principios recogidos en nuestra Constitución, aprobada por los españoles en 1978'".

Y: "La vinculación entre los símbolos nacionales y la Constitución la amplió el Rey a las propias Fuerzas Armadas. Un mes después de conmemorar el 40º aniversario de la aprobación de la Carta Magna, destacó que estas cuatro décadas “de democracia no podrían entenderse plenamente sin reconocer la profunda identificación con la Constitución que han demostrado los integrantes de nuestras Fuerzas Armadas, Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado y servicios de inteligencia”.

Como se puede comprobar en las instantáneas del evento, el presidente Sánchez luce un magnífico chaqué, etiqueta obligada en recepciones civiles, académicas y militares. La ministra Margarita Robles luce de rojo intenso; Doña Letizia, un sobrio conjunto de chaqueta gris y pantalones negros, con el pelo recogido en un moño suelto.

Hay presidente para rato, advierte El Mundo, que titula en portada: "Sánchez calma a los barones: no habrá superdomingo electoral". Escribe Marisol Hernández: "Pedro Sánchez está determinado a abrirse paso a machetazos, cortando en cada momento las ramas necesarias que le conduzcan a una vía de salida. Pero sí parece convencido de que algunos caminos no los va a tomar. El presidente no contempla la posibilidad de hacer coincidir las elecciones generales con las europeas, autonómicas y municipales del 26 de mayo y así lo trasladó a sus barones en las reuniones mantenidas en La Moncloa antes de las vacaciones navideñas".

Continúa la nota: "No es que descarte un adelanto electoral -él mismo ha asegurado en conversación informal con periodistas que sin unos nuevos Presupuestos 'claramente no puede llegar a 2020'- pero no tiene en la cabeza un superdomingo electoral. Esta es la conclusión de varios dirigentes que abordaron este asunto con él en los citados encuentros. Todos ellos señalan que Sánchez "no está pensando" en unas generales en mayo y que, con todas las cautelas de un año tan complicado, no es 'su opción'".

Portada de 'El Mundo' de este lunes 7 de enero de 2019

Horas después, interesante cena del Premio Nadal en Barcelona. El ganador del Pla, Marc Artigau, realizó la obligada referencia a los "presos políticos" y los "exiliados". Que dice que siente "rabia y tristeza". De la pieza de Crónica Global: "Según algunos de los presentes en el salón de autoridades y otras personalidades del mundo de la política y la cultura, Valls reaccionó tenso al oír dichas palabras, profiriendo comentarios como 'eso ya lo veremos', o 'pesados'".

Y: "La periodista y escritora Pilar Eyre fue una de esos testigos, puesto que se sentaba en la misma mesa que Valls. Según su versión, el exprimer ministro francés se puso "nervioso", y profirió la palabra "pesado", culpando de la situación a Artur Mas, que se sentaba al lado, en la mesa presidencial, junto a la alcaldesa Ada Colau y la consejera de Cultura, Laura Borràs. 'Mas, Mas... tú tienes la culpa. ¿Y qué pasa? ¿Nadie va a decir nada?', ha espetado".

Pues no le queda mili y guiños procesistas que aguantar a Valls si frecuenta los "actos de sociedad" en Barcelona. Y ojo que Mas, el capitán de los pesados, no es una figura de cera arrumbada por el tres por ciento, el caso Palau y la CUP, según avisa Antonio Fernández en El Confidencial: "Artur Mas se deja querer y sopesa en la sombra su vuelta al ruedo político. Lo hace con discreción, para no pisar callos y cuidando de no entorpecer la estrategia de su sucesor, Carles Puigdemont, para no provocar una guerra fratricida dentro del PDeCAT. Es una iniciativa que cuenta con dos frentes opositores: el propio Puigdemont, que no quiere a nadie haciéndole sombra (y Artur Mas es uno de los pocos que pueden eclipsarlo), y el de algunos cuadros del partido, que no quieren volver a ver en la cúpula al equipo que los llevó a la ‘ruina’. Pero también tiene impulsores que intentan frenar la actual deriva del PDeCAT".

Continúa párrafos después de la información: "Uno de sus mayores apoyos, elexconsejero de Presidencia y exportavoz del Govern Francesc Homs, es uno de los más activos y de los que tienen un peso relativo entre las bases del independentismo. Homs es uno de los nombres que suenan para entrar en el Ejecutivo de Quim Torra esta primavera, en cuanto termine su inhabilitación. De ese modo, Mas ya tendría una importante pieza dentro del Govern para ir haciendo su camino".

Mientras tanto, los independentistas presos preparan el inminente juicio. De la crónica de Sara González en Nació Digital: "Entenen, doncs, que al judici no hi aniran com a 'catalanistes independentistes', sinó com a 'demòcrates'. I, justament per això, esperen que hi empatitzin persones que sense ser independentistes ni tan sols republicanes entenguin que el problema de fons és de tall democràtic. L'estructura de la seva defensa, relata Romeva, es dividirà en tres parts. La primera és que no aniran a defensar-se d'un suposat delicte: 'Nego la major, no n'he comès cap'. Un dels arguments que utilitzaran és que celebrar un referèndum està explícitament despenalitzat del codi penal --així es va votar al Congrés l'any 2005-- i posaran com a exemple el cas del Canadà amb el Quebec. (...) El segon eix discursiu anirà adreçat a subratllar que impedir un referèndum 'sí que és delicte'. 'Per tant, acuso l'Estat de cometre delictes com la prohibició de reunió, anar en contra de la llibertat d'expressió o la violència per part de la policia l'1-O i més enllà', afirma l'exconseller, que considera que, 'vagi com vagi el judici', ja hi ha prou motius perquè Estrasburg es manifesti. En tercer lloc, reivindicaran que la solució al conflicte ha de passar per la política i no pels tribunals".

Reseñable artículo de Félix Ovejero en El Mundo. Memoria histórica sobre el proceso secesionista: "Después de una larga pausa, el tertuliano proclamó: 'La solución consiste en... el diálogo'. La pausa me hizo presagiar el remate de un ¡Eureka! Solo faltó que otro apostillara: '¡Valiente!'. Todavía no me he repuesto. Si una política ha sido probada es el diálogo. Incluso Aznar dialogó. Y tarifó: recaudación del IRPF (33%), del IVA (35%), de los impuestos especiales (40%); transferencias de competencias de la Guardia Civil a los Mossos; desaparición de la mili; supresión de gobernadores civiles; ampliaciones del puerto y del aeropuerto de Barcelona, AVE; canales adicionales de TDT; defenestración de Vidal-Quadras; paralización de la llegada al Constitucional de una ley de política lingüística que Aznar sabía anticonstitucional. Los resultados se conocen: las exigencias se renuevan y estamos peor que nunca".

Destaca también este párrafo: "Si el nacionalismo es tóxico y si, además, no responde a una realidad ignorada, la pregunta debida moral y políticamente es qué hacer para combatirlo, para que desaparezca. Y con eso vamos al otro supuesto falso que contamina nuestra política: el nacionalismo es imbatible. El argumento 'qué hacemos con esos millones de votos' tiene una respuesta sencilla: lo mismo que hemos hecho con otras ideas y querencias modificadas en las últimas décadas, incluso algunas de ellas ancladas en la biología y hasta en la química, como el sexismo, la condena de la homosexualidad, la preferencia por lo dulce o el fumeteo. Las mejores razones se han acabado por imponer. Eso sí, lo primero es no ignorar lo dicho: el problema es el nacionalismo, no los problemas que los nacionalistas nos cuentan. No lo olviden: el problema es el sexismo, no su 'argumento': 'Visten como putas'. Esa es su excusa".

7 de enero, santoral: Ciro, Crispino Obispo y Raimundo de Peñafort.

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