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Primeras planas

Momentos estelares del diálogo y las flores

La cumbre de Pedralbes entre Sánchez y Torra causa estragos en la prensa madrileña. Se escribe de "rendición" y "humillación". Los CDR aislan Barcelona

21.12.2018 09:58 h.
11 min

No es improbable que Sánchez y Torra hablaran del tiempo, el tráfico y los hijos en el breve encuentro sostenido de atardecida en Barcelona. Y de la autodeterminación también. De todo y más, según Elsa Artadi; de casi nada, apuntó Meritxell Batet. De la nota arbitrada por ambos ejecutivos cabe inferir que la cumbre de Pedralbes fue un éxito mundial del diálogo. Del lado soberanista se subraya que el Gobierno aceptó que el Govern eliminara la referencia a la Constitución en favor del concepto "seguridad jurídica", punto filipino que satisfizo mucho al Ejecutivo autonómico. Que hay un conflicto y que hay que dialogar, dice en síntesis el comunicado: "Por ello, y con el objetivo de garantizar una solución, deben seguir potenciándose los espacios de diálogo que permitan atender a las necesidades de la sociedad y avanzar en una respuesta democrática a las demandas de la ciudadanía de Cataluña, en el marco de la seguridad jurídica". 

El independentismo está entre muy satisfecho y directamente exultante tras la cumbre, que vende como el encuentro de dos gobiernos en pie de igualdad, algo así como el primer España-Cataluña diplomático de la era moderna, hora incierta pero histórica que figurará con letras gualdas en los anales de la república. El Gobierno, como es obvio, trata de restar toda trascendencia simbólica que exceda los límites del ordenamiento jurídico vigente sin citar la Carta Magna.

Los prolegómenos fueron arduos, al punto de que a última hora los servicios monclovitas destacados en la capital catalana hubieron de retocar el fondo floral que no favorecía al presidente Sánchez. De la pieza de Pere Ríos y José Marcos en El País: "El cuidado que el Gobierno y la Generalitat le prestaron hasta al más mínimo detalle de la reunión dejó como anécdota que el director de protocolo de La Moncloa, Andrés Costilludo, añadiera una flor de Pascua roja a las dos plantas amarillas --el color usado por el secesionismo para simbolizar sus reclamaciones-- presentes en una mesa al inicio de la cita entre los presidentes".

elpais

Magnífico Costilludo, menudos reflejos. Solventado el detalle escenográfico, queda claro que el doctor Sánchez inyecta notables dosis de ibuprofeno en la vena catalana, medicamento acompañado por inversiones de cierto calado en las carreteras de Cataluña para empezar a hablar. De la misma crónica del diario de Prisa: "El Gobierno continuará hoy con otros gestos que buscan la distensión. El Consejo de Ministros de Barcelona, el primero que se celebra en la ciudad desde la restauración de la democracia, incluirá nuevos guiños a Cataluña con la inversión de 113 millones de euros en carreteras. El Ejecutivo aprobará la licitación de cuatro contratos para la conservación y explotación de carreteras de competencia estatal por un importe de 85,31 millones de euros --el ministro de Fomento, José Luis Ábalos, ya anunció esta medida a principios de diciembre-- y también licitará el contrato de obras para acondicionar el trazado de la N-II entre Tordera (Barcelona) y Maçanet de la Selva (Girona) por un valor de otros 27,5 millones y que afecta a un tramo de 7,3 kilómetros. Su intervención es una reivindicación pendiente desde hace años".

Además del dinerito, el independentismo se ha quedado muy a gusto con el desempeño de Elsa Artadi, la presidenta en la sombra que tutela a Torra y Aragonès, que tienen cierta tendencia a quedarse pasmaos y no saber qué decir. Escribe José Antich en El Nacional: "La portaveu del Govern i consellera de Presidència Artadi li va passar la mà per la cara a la ministra Batet: va fer la primera explicació pública amb aplom, pedagogia i brillantor i va deixar a sobre de la taula el primer relat, que és el que val. Quan va pujar Batet el peix estava ja venut i les notícies ja s'havien publicat. També el ridícul moment en què un funcionari de Moncloa col·loca una planta amb flors vermelles entre els dos presidents per tapar les dues plantes que hi havia, ambdues grogues, com havia disposat el protocol de la Generalitat. Creure en un acord quan es baixa al terreny del color de les flors és gairebé miraculós, però en fi..."

Artadi, haciendo amigos, sobradita como la describe Antich, dijo que entre los puntos de acuerdo con el Gobierno constaba la necesidad de "desfranquizar" a la sociedad española y sus instituciones, mensaje que repitió Torra en su hola y adiós con los empresarios del Foment en la cena de los premios Ferrer Salat. 

Una parte de la prensa de Madrid se sube por las paredes con lo que consideran algo más que concesiones de Sánchez de cara a la galería. El Mundo titula "La rendición de Pedralbes", La Razón, que "Sánchez claudica ante Torra", el ABC, que "Sánchez es reo de su pacto". De manera más prudente se expresan las portadas papeleras de Barcelona. La Vanguardia concluye que "Sánchez y Torra discrepan pero afianzan la vía del diálogo" y El Periódico titula entre comillas "Diálogo efectivo y propuesta política". "Nueva oportunidad para el diálogo", se congratula por su parte el Ara.

Destaca entre las reacciones adversas la apocalíptica pieza de Jesús Cacho en Voz Populi: "Desde lo de Carlos IV y su hijo, Fernando VII, lamiendo en Bayona las botas de Napoleón a cuatro patas ambos dos, ocho en total, no se veía cosa igual sobre la piel de toro. Desde entonces no asistíamos a un acto tan humillante para la nación española como esa “cumbre bilateral entre los Gobiernos de España y Cataluña” ayer protagonizada por el presidente okupa Pedro Sánchez y su sedicente homólogo catalán, porque es así como Quim Torra y su banda vendieron ayer a los corresponsales extranjeros la farsa organizada por ambos en el Palacio de Pedralbes. Como era de prever, como era de temer, Sánchez terminó pasando por el aro de las exigencias de Torra y aceptando esa parodia de “cumbre entre dos países amigos y vecinos”, como anoche titulaba un desnortado corresponsal extranjero su crónica desde Barcelona, una cumbre que, por encima de su manifiesta inanidad en lo que a efectos prácticos se refiere, supone una ilegalidad flagrante que no solo vulnera el espíritu de la Constitución, que por supuesto, sino también su letra. Es la rendición del Gobierno de España ante el separatismo".

En parecida línea acuña el torrismo en ABC Carlos Herrera, que escribe: "Los Torristas, que no son todos los independentistas, ya están presentando como un éxito haberse juntado con un par de ministras del Gobierno de España y haberlo hecho en una suerte de formato pequeño de Cumbre Internacional, tres a cada lado de la mesa, banderitas y mucha sonrisa. ¿Hablar?: de lo que interesa a ambas partes, no de lo que interesa a la Cataluña real que ahora mismo puede estar bloqueada en Barcelona así se hayan cumplido los planes de toda la excrecencia revolucionaria catalana, CDR, Arrán, CUP, y esa nueva que ha surgido y que es aún más violenta que las anteriores, de nombre algo de Acción Rápida, que es el título que la dictadura cubana le ponía a matones del Régimen a los que llevaba a acosar, en supuesta espontaneidad popular, a disidentes y opositores. El Torrismo, que es hijo tonto de Puigdemont (imaginen la escalada de degradación), vive de triunfos gestuales y, en alguna medida, verbales: Sánchez, que vive de otra cosa, le ha concedido ese triunfo a base de mendigarle una foto y el voto parlamentario. Es difícil saber quién ha sacado más del encuentro, pero los dos se acostaron satisfechos ayer, a la espera de qué barbaridad o animalada pueden hacer los hijos de Torra esta mañana".

Pues los CDR anoche pincharon mucho. Sólo unos doscientos voluntarios se presentaron para dar la tabarra en la Diagonal, que llegaron a cortar durante cinco minutos. Para resarcirse del fracaso, han madrugado y se han puesto a cortar carreteras, quemar neumáticos y joder el tráfico. Se quejan de que los Mossos han "militarizado" Barcelona y no van a poder llegar ni a mil metros de la Llotja de Mar. De momento, el evento recuerda las fiestas de antes de Navidad de los estudiantes de veterinaria, pero multiplicado por cien facultades. 

21 de diciembre, santoral: Anastasio, Glicerio, Pedro Canisio y Temístocles. 

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