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Primeras planas

Los "médicos" de Turull y Eslovenia repudia a Torra

Máximo aprovechamiento propagandístico de la huelga de hambre y espectáculo del Colegio de Médicos. Eslovenia pasa del independentismo catalán y Sánchez quiere una foto con Torra

15.12.2018 09:48 h.
13 min

Dos semanas después del inicio de la huelga de hambre, Jordi Turull ha ingresado en la enfermería de la cárcel de Lledoners. Noticias confusas. El traslado a la enfermería sugiere un empeoramiento del estado de salud de Turull, casi un dramático giro de los acontecimientos. Palabras mayores. Seis kilos y doscientos gramos es lo que habría perdido desde el comienzo del ayuno y no es precisamente un hombre fornido. Padece además apneas del sueño, probablemente agravadas por el tabaquismo. Dijo Turull hace días que tal vez aprovechara la abstinencia de sólidos para dejar de fumar, pero no se ha vuelto a saber nada sobre ese particular.

El diputado de Puigdemont y los otros tres presos que llevan a cabo la protesta, Jordi Sànchez, Josep Rull y Joaquim Forn, cuentan con un equipo médico encabezado por el presidente del Colegio de Médicos de Barcelona, Jaume Padrós, así como con una "comisión de seguimiento" de la organización colegial. Están bien atendidos si se acepta que unos médicos que apoyan que sus pacientes no coman están capacitados para velar por la salud de alguien. Otra cosa es su papel como animadores políticos, que cumplen a la perfección.

Turull, por su parte, sigue con su correspondencia en El Nacional, una especie de dietario de la lucha contra el hambre. Marta Lasalas pone en contexto la última misiva y la situación del encarcelado: "Turull argumenta que a la presó tot està regulat, també les vagues de fam, i que aquesta és la raó per la qual l'han traslladat malgrat que "hagués preferit seguir al mòdul". “Em trobo força bé tot i la pèrdua de pes. Però els protocols són els protocols a la presó. No hi pots dir res”, explica".

El traslado a la enfermería ha reavivado el interés por la peripecia dietética. El Món también abre edición con Turull. Escribe Abel Degà: "La seva portaveu, Pilar Calvo, anunciava dilluns passat que tot i que la situació física d’aquests presos era “bona en línies generals”, ja havien començat a patir les primeres conseqüències: insomni i pèrdua de pes. Aquesta és una de les primeres fases d’algú que no ingereix cap aliment durant molts dies. No obstant, si la vaga de fam continua hi ha la possibilitat que encara tinguin més problemes, i que fins i tot pateixin “conseqüències irreversibles”. Així ho explica a El Món Josep Terés, portaveu de la comissió que ha creat el Col·legi de Metges de Barcelona per tal de fer un seguiment a la vaga que duen a terme aquests quatre presos. Afirma que una vaga de fam pot arribar a tenir “afectacions cerebrals” que provoquin una disminució de l’activitat cognitiva, o pot afectar diversos òrgans de l’organisme, arribant a provocar una "insuficiència renal" o una "atrofia muscular", entre d’altres coses".

De momento, Turull mantiene su agenda de visitas y los contactos con sus abogados para preparar el juicio mientras los médicos atienden a los medios. Por un lado, restan importancia al ingreso en la enfermería y por otro, advierten que dar de comer a los hambrientos iría contra la ética, nada menos. Sus clientes están bien, pero podrían no estarlo, resumen. Han convertido la huelga de hambre en un espectáculo tendente a conmover al público. Los presos distan, afirman los propios médicos, de estar en peligro, pero pasan los días y la situación no puede más que ir a peor. Máximo aprovechamiento propagandístico con la imprescindible colaboración de los insignes doctores, animadores de una representación que se pretende entre trágica y homérica. Se espera un segundo impacto, las fotos de los presos demacrados, marcando huesos, con los ojos hundidos. ¿Cuánto podrán aguantar? Según los galenos, hay un margen que oscila entre los 45 y los 60 días. 

Las declaraciones de los médicos alimentan involuntariamente un cierto escepticismo. En El Español escribe María Peral sobre las intenciones de fondo de la iniciativa: "La huelga de hambre (de comida sólida, no de líquidos) anunciada desde la prisión de Lledoners por tres exconsejeros catalanes y por Jordi Sánchez, expresidente de Asamblea Nacional Catalana, forma parte de una "estrategia de coacción" a la Sala Penal para impedir la celebración del juicio del 'procés', afirman fuentes del Tribunal Supremo, que consideran que el traslado de Jordi Turull a la enfermería este viernes es otro episodio de la misma estrategia. "Buscan llegar a la fecha de la vista con tal aspecto de deterioro físico que parezca que no están en condiciones de ser juzgados o que, si se hace, el coste de imagen para el tribunal sea altísimo", señalan las mismas fuentes".

Sea como fuere, el drama de Lledoners no parece condicionar las maniobras sobre el Consejo de Ministros del próximo viernes en Barcelona. El Govern trata de negociar con el Ejecutivo de Pedro Sánchez una cumbre bilateral, un encuentro con agenda de máximos y la autodeterminación sobre la mesa. Tras una semana de alto voltaje en el Congreso y en el Parlament se ha abierto un escenario tal vez proclive a un mínimo entendimiento a pesar de Quim Torra incluso. 

Moncloa ha abierto el compás. Quiere tener la fiesta en paz, que los dirigentes nacionalistas no se sientan en exceso agraviados, una foto de normalidad institucional, la paz en las calles de los hombres de buena voluntad, una tregua navideña. De la crónica de Marisol Hernández y Víctor Mondelo en El Mundo: "Aunque se aducen argumentos meramente protocolarios, la realidad es que el Gobierno no quiere cegar los canales de comunicación con la Generalitat. Primero porque aunque se admite el fracaso de la política de apaciguamiento se ve margen para seguir apostando por el diálogo. Y, segundo, porque en enero el Ejecutivo presentará los Presupuestos y necesita los votos del PDeCAT y ERC para aprobarlos. Por eso, a pesar de que el marco no es idóneo, con Torra alentando la búsqueda violenta de la independencia -la llamada vía eslovena- los gestos y las declaraciones del Ejecutivo son favorables a la cita. Hasta se percibe cierta insistencia".

En la pugna por el relato está en juego determinar quién rompe la baraja y quema las naves y en esas lides, Sánchez es el campeón del buen rollo. "Si me hablan de autodeterminación, yo hablaré de reconstruir el Estado del Bienestar", ha dicho el presidente. La portavoz de Torra, Elsa Artadi, sigue con sus reparos, reticencias y reproches. No hay llamamientos a la calma por la parte de Junts per Catalunya (JxCat) y sí máxima presión con los Comités de Defensa de la República en pie de guerra.

Hace ya mucho tiempo que se les ve el plumero, la estrategia de poner una vela a Dios y otra a los demonios del conflicto, la victimización y la exaltación de supuestos agravios. Tal vez por eso cunden las bromas sobre los ayunos nacionalistas que alimenta el propio Torra con el número de Montserrat. El presidente de la Generalitat es la encarnación de un gol en propia puerta, un torpedo que ha estallado en la recámara del submarino secesionista.

La vía eslovena sigue causando estragos entre sus promotores y desvela uno de los tics más acusados del nacionalismo, la difusión de bulos y mentiras. Lo que Torra vendió como un éxito es un problema en Eslovenia, cuyas autoridades tratan de desembarazarse del abrazo catalán y de la versión que ha extendido el presidente de la Generalidad de unos contactos meramente protocolarios. La crónica de Álvaro Sánchez en El País pone la cosas en su sitio, muy lejos del ascua y de la sardina nacionalistas: "El Gobierno esloveno se posicionó este viernes junto al Ejecutivo español frente a la utilización por parte del independentismo catalán de su modelo de separación de Yugoslavia como ejemplo a seguir. El primer ministro esloveno, Marjan Sarec, dijo que no ve "ningún paralelismo" entre la Cataluña de hoy y la Eslovenia que en 1991 inició su camino en solitario como nuevo Estado independiente. Sarec mostró su disgusto por el empleo del presidente de la Generalitat, Quim Torra, de la denominada vía eslovena como arma política en el debate catalán. "Tenemos buenas relaciones con España, y no nos gusta que Eslovenia se utilice en esta lucha de la mitad de la población de Cataluña por la independencia. Somos legalistas y respetamos los asuntos internos de España", ha declarado en rueda de prensa al término del Consejo Europeo celebrado en Bruselas".

Sigue el texto: "El líder esloveno ha marcado distancias entre ambos casos. Primero, ha recordado que su país obtuvo la independencia con el respaldo de un 88,5% del censo electoral. Y segundo, ha explicado que la Constitución yugoslava, a diferencia de la española, recogía en su texto el derecho a la autodeterminación de las seis repúblicas que formaban la federación de Yugoslavia. "Era un marco legal completamente diferente. No podemos comparar la situación de Eslovenia en 1991 con la Cataluña de hoy", ha subrayado".

Noticia de interés social. Decreto sobre el sector del alquiler inmobiliario. Profunda decepción en Podemos. De la nota en El Periódico que firma Patricia Martín: "El Consejo de Ministros aprobó este viernes el real decreto que permitirá que, a partir de su publicación en el BOE, la duración mínima de los contratos de alquiler pase de tres a cinco años –y siete años si el arrendador es una empresa-. Se trata de una de las principales demandas de los inquilinos para lograr cierta estabilidad en su vida y de las plataformas antidesahucios. Si bien, la normativa no contempla otro de los acuerdos alcanzados con Podemos e incluido en el pacto presupuestario: que los ayuntamientos puedan poner un tope a los precios en aquellas zonas con alquileres disparatados. Es una de las reivindicaciones de Ada Colau, que han asumido los denominados ayuntamientos del cambio y que Unidos Podemos presionó para que el Gobierno se comprometiera por escrito a llevarla a cabo".

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