Menú Buscar
Pásate al modo ahorro
Primeras planas

Los "guasaps" de la Reina Letizia, "compi yogui" y tan campechana como su suegro

El papel se hace eco de 'eldiario.es', que reproduce los mensajes de Letizia al amigo de su marido López Madrid por las tarjetas black: "Nos conocemos, nos queremos, nos respetamos. Lo demás, merde"

14 min

ABC: Ada Colau también desprecia al Ejército

El Mundo: El grupo de Errejón lanza un ataque para debilitar el poder de Pablo Iglesias

El País: Rajoy se niega a explicar en el Congreso la cumbre europea

La Razón: Órdago a Iglesias: Más de ochenta dimisiones en Podemos

Ara: Tensions al PP y Podemo per la investidura

El Periódico: Podemos se agrieta ante el horizonte de elecciones

El Punt Avui: El pla contra la pobresa, encallat pel pressupost

La Vanguardia: Cientos de miles de franceses claman contra los recortes

Quilombo en El Mundo, en eldiario.es y en Zarzuela. La Reina Letizia se maneja con dos móviles, el privado y el coronado. Desde uno de los dos mandó a López Madrid, amigo de su marido, el Rey Felipe VI, mensajes de apoyo tras conocerse que el yerno de Villar Mir, el antedicho López, había tirado de tarjeta black de Bankia, antes Caja Madrid. En eldiario.es figuran los apuntes nada ortodoxos en el telefonino del amigo de la Casa Real. La información, de Pedro Águeda, no tiene desperdicio: "Nos conocemos, nos queremos, nos respetamos. Lo demás, merde. Un beso compi yogui ('miss you!!!')", escribió la Reina. También mostró su opinión sobre el suplemento "La Otra Crónica". Está en la misma línea escatológica de la "merde", lo que ha provocado la reacción de Iñaki Gil, responsable de LOC, que ha publicado una carta abierta que principia así: "Permítame que me dirija a Usted con el tratamiento que como Reina de España merece. Además, no gozo del favor de pertenecer a su círculo de amistades como para llamarla simplemente Letizia, menos aún para apocoparla en Ltzia. Y, en ningún caso, osaría dirigirme a usted como "compi yogui". Porque no hago yoga. Y porque no soy su compañero. Ni su colega".

Sigue Gil: "Me alegra conocer, Señora, que se encuentra Usted entre los más de seis millones de personas que leen cada mes La Otra Crónica en el sitio web elmundo.es. Quizá también se encuentre Usted entre los miles de lectores que disfrutan cada sábado del suplemento en papel del diario EL MUNDO o, como persona de su tiempo, se lo baje a su tableta desde Orbyt. Respeto, por supuesto, su opinión sobre nuestro trabajo. Nosotros también opinamos sobre Usted. Aunque nunca hemos llegado a escribir de ninguna prenda que usted vista, de ningún comentario suyo, de ningún mohín que es "una mierda". Cierto es que su desprecio fue un mensaje privado. Incluso habiendo difundido su comentario eldiario.es y siendo reproducido por numerosas páginas web no espero de Usted una nota de disculpa. Quizá una aclaración. Al menos, un 'whatsapp'".

Y más: "A mi juicio, las disculpas son lo de menos. Son gajes del oficio, del mío digo, no del suyo. Un rifirrafe entre periodistas. Lo de más es lo que sigue en su desafortunado mensaje a Javier López Madrid, empresario, consejero delegado del Grupo Villar Mir, al que la Fiscalía le pide un año y medio por apropiación indebida en el caso de las tarjetas black de Caja Madrid. Sorprende que, cinco días después de conocerse la lista de beneficiarios del plástico opaco, usted se solidarice con él. Contrasta esta actitud con la salida fulminante de la Casa Real de otro beneficiario de las dádivas negras de la caja rescatada, Rafael Spottorno, consejero privado de su esposo, el Rey Felipe VI, que fue apartado del cargo. En esos cinco días, ¿nadie a su servicio llamó al señor López para preguntarle si era verdad la acusación y qué pensaba hacer? ¿Acaso no fueron informados? ¿No dieron credibilidad a una noticia que la propia Caja confirmó? Porque su mensaje parece dar a entender que usted se enteró por LOC de los problemas de su compañero de yoga: "Te escribí cuando salió el artículo de lo de las tarjetas en la mierda de LOC y ya sabes lo que pienso Javier. Sabemos quién eres, sabes quiénes somos. Nos conocemos, nos queremos, nos respetamos. Lo demás, merde. Un beso compi yogui ('miss you!!!')".

En El País atiza a la Reina Luz Sánchez Mellado en un notable artículo del que extractamos el final: "Trascendió ayer que la reina Letizia envió en 2014 mensajes de ánimo por un chat del iPhone a un amigo en apuros. Cómo la entiendo, señora. Un desliz lo tiene cualquiera. Que el amigo fuera Javier López Madrid, consejero delegado del grupo Villar-Mir, de los Villar-Mir de toda la vida, y que los apuros fueran la publicación de los gastos que el aludido realizó con una tarjeta black de Bankia son hechos circunstanciales. Lo execrable, según el chorreo de memes que le ha caído a la soberana en Twitter, es que se despidiera de su colega con un “compi yogui”. Pues bien, majestad, de yonqui a yonqui del móvil, oso comentarle que, aunque tenga delito, la cursilería no está tipificada como tal en ningún código. Ahora, dado que parece que practica yoga, podría visualizar la asana de la flor de loto y contar hasta 15 antes de enviar según qué mensajes a según qué íntimos. Om".

Así pues, exclusiva de eldiario.es que, además, luce una magnífica e imprescindible revista de prensa digital firmada por Isabel de Dios. Y otra recomendación, el resumen que suscribe en Libertad Digital Pilar Díez.

En las portadas manda la bronca entre bolcheviques, mencheviques y anarcomaniáticos que se ha montado en Podemos. Ayer lo contaba El País y hoy recoge el guante el resto del quiosco. Han pasado de los picos a las palas. Rebelión a bordo. Pablo Iglesias está en el disparadero. Íñigo Errejón le acosa a base de dimisiones. Hay también un sector antisistema. La "nueva" política es una conspiración en el comité central para quitarse de encima el superego de Iglesias, el peso de un liderazgo vedetista. Raúl del Pozo, en El Mundo, tira de sus contactos para explicar: "Juran que Pablo e Íñigo se llevan muy bien, en los partidos hay diferentes visiones de la realidad. Los duros ya tienen claro que el PSOE rechaza el Gobierno horchata; los moderados creen que, a pesar de las trampas del PSOE, habría que arrojarles un salvavidas en el último instante. Pablo Iglesias ha negado cualquier crisis interna en su partido ante la posibilidad de una abstención en las futuras investiduras, pero Íñigo Errejón, 'número dos' y portavoz en el Congreso, ha admitido divisiones internas, circunstancia que se confirma con la dimisión ayer de nueve 'errejonistas'".

Y concluye: "El ego de Pablo, frente a la modestia de Errejón. Pablo viene de las Juventudes Comunistas; Errejón, del anarquismo, aunque un dirigente de Podemos me desmiente la división. Declara que todo son invenciones de la 'factoría Ferraz' y de sus periódicos, la segunda edición de la pinza Anguita-Aznar".

Sí, sí, producciones Rubalcaba, pero La Razón cifra en ochenta las dimisiones de los rejoneadores en toda España mientras que Pablo Iglesias luce tipín de maletilla.

Francesco Manetto, en El País, da cuenta de la dimensión del cráter podemita en Madrid: "La dirección de Podemos en la Comunidad de Madrid está a punto de estallar. Nueve cargos del consejo ciudadano autonómico presentaron este miércoles su dimisión después de que el pasado lunes lo hiciera Emilio Delgado, secretario de Organización y encuadrado entre los afines a Íñigo Errejón, número dos de la formación. Este episodio ahonda en la disputa en el seno de la formación entre los llamados sectores pablistas y errejonistas".

Añade Manetto: "Los nueve cargos oficializaron su renuncia en señal de protesta ante la gestión del líder regional, Luis Alegre, próximo a Pablo Iglesias. La decisión agrava la crisis del partido, que afronta conflictos territoriales también en Euskadi, Galicia, Cataluña, La Rioja y Cantabria. El objetivo de este movimiento es forzar una renovación de la dirección madrileña. Cada consejo ciudadano autonómico cuenta con 35 miembros, incluido el secretario general. Las 10 dimisiones de esta semana se suman a dos anteriores y dejan a este órgano con 23 dirigentes. Según los estatutos de Podemos, el partido está obligado a nombrar una gestora si sus miembros son menos de 18, como ha ocurrido recientemente en Galicia y en Cantabria".

Nulla dies sine linea y sin alguna de Colau, a la que llaman "alcaldada" en el Ayuntamiento. Ayer se les tuvo con los militares en el Salón de la Enseñanza. No puede con ellos la alcaldesa. Le provocan urticaria y no se corta un pelo. Para eso manda. En La Vanguardia firma el arrebato colauista Carina Farreras: "La alcaldesa de Barcelona, Ada Colau, dejó claro ayer que el ejército no es bienvenido en un espacio para jóvenes como el Salón de Ensenyament, que ayer inauguró junto a los consellers de Ensenyament y de Empresa i Coneixement. "No me gusta que estén en el salón. Estamos por separar espacios", dijo Colau dirigiéndose al delegado de Defensa en Catalunya, el coronel Luis Castuera, y al jefe de área de reclutamiento, el teniente coronel Bruno Alonso. El coronel se había acercado a saludar a la alcaldesa. Este rechazo viene precedido por una declaración institucional aprobada en el pleno del Ayuntamiento el pasado 26 de febrero a instancias de la CUP y por la que se instaba a Ensenyament a "hacer todas las gestiones pertinentes con Fira de Barcelona para no permitir la representación de instituciones militares en el Salón de l'Ensenyament ni en otro espacio educativo", como el Festival de la Infancia. Días después, el pasado 2 de marzo, la CUP preguntó en el Parlament sobre el mismo hecho y la consellera Meritxell Ruiz respondió que ya se había puesto en contacto con el Departament d'Economia y con la Fira de Barcelona "para revisar el convenio con el resto de administraciones e instituciones para replantear la presencia del ejército y cumplir con la Resolución 1141/X". Esta resolución, acordada el 16 de julio del 2015, insta a Ensenyament, como coordinador del salón a que "en las próximas ediciones no participen las Fuerzas Armadas". Fue presentada por ERC".

Colau, la alegría de la huerta.

10 de marzo, santoral: María Eugenia de Jesús, Simplicio, Cándido, Cayo, Macario, Cebrián, Alejandro y Andrés.