Menú Buscar
Primeras planas

La prensa de Barcelona y 'El País' quitan hierro al izquierdazo

Un "joven descarriado", según el diario de Prisa, en el país "más tranquilo de su entorno". Culpa de los escoltas y los profesores, apunta La Vanguardia. La Fed sube el precio del dólar y da por zanjada la crisis

Pablo Planas
9 min
ABC:Rajoy: "Somos un pueblo moderado, gente tranquila, formal y seria

El Mundo: Un joven de extrema izquierda agrede a Rajoy en plena calle

El País: Un joven agrede a Rajoy en un paseo electoral en Pontevedra

La Razón: El menor que agredió a Rajoy: "Voy a hacer un atentado al PP"

Ara: L'agressió a Rajoy enrareix la campanya

El Punt Avui: Els EUA tornen a apujar els tipus

El Periódico: Un joven agrede a Rajoy en un acto de campaña

La Vanguardia: EE.UU. sube tipos y cierra una década de dinero fácil

Ahí va, todo lanzado, que estoy muy loco, hostias (Ramon de España dixit). El chaval es un malote de familia bien de Pontevedra, un "antifascista", simpatizante de las "Mareas", que no son las negras sino Podemos en versión con grelos. Un prenda al que han echado de varios colegios, un memo al que sus coleguitas le ríen las gracias. Es el chico del momento. El perfil de un joven airado, rebelde sin causa (sensata), un peligro que puede acabar con la vida de una mendiga en un cajero (hoy se cumplen diez años). Como saben, ayer le propinó un soberbio puñetazo con la izquierda a Rajoy, que hoy tiene desayuno en Barcelona y reunión en Bruselas. Hielo, candidato, mucho hielo. Su cara es un poema y no cayó al suelo porque estaba rodeado de gente. Gafas rotas. Es leyenda que pegar a un gafotas es un agravante.

El rostro severamente magullado de Rajoy es la fotografía de portada en toda la prensa, aquí y allí. Sólo dos rotativos se salen de la norma de titular con la agresión en lo alto de sus cabeceras. El Punt Avui, que como todo el mundo sabe es el periódico preferido de los banqueros y, seguro, de CDC, ilustra a su selecto público con la subida de tipos en los Estados Unidos. Igual que La Vanguardia, disputándole el terreno al diario de Godó, ahí, en el área del periódico que está en todas las oficinas bancarias y que también va de ese palo.

En El Mundo, Victoria Prego se pone pitonisa y acierta de pleno en un análisis impecable: "Así está el clima político al final de la campaña: el presidente del Gobierno recibe en la cara un tremendo puñetazo; no una bofetada, sino un puñetazo brutal que le asesta un joven que se declara encantado con su hazaña. Ahora se elevarán inmediatamente unas cuantas voces reclamando que no se saque de quicio lo sucedido y se echará mano del argumento estrella cuando lo que se pretende es escurrir el bulto: se dirá que estamos ante un hecho aislado que no tiene significado político".

Sigue: "Pero sí lo tiene. Hace muchos años ya que contra el Partido Popular -que, hay que recordarlo ahora, obtuvo en las últimas elecciones generales el apoyo de nada menos que 11 millones de españoles- se ha cultivado entre la izquierda una inquina que tiene mucho de emocional, poco de racional y mucho menos de razonable, porque el PP es un partido conservador homologable a los que existen, gobiernan y son respetados en los demás países de la UE. Y esa inquina, que en los casos de los políticos experimentados y de los ciudadanos civilizados no se traduce más que en un rechazo frontal a todo lo que es y representa el PP, deriva en un odio en los sectores más viscerales de esa izquierda, odio que puede acabar desembocando en lo que el miércoles sucedió, que un bigardo de 17 años ataque violentamente al presidente de su Gobierno".

La preocupación editorial de los periódicos de Barcelona va por el efecto electoral del asunto y las causas remotas y próximas del mamporro. Dice El Periódico: "El triste episodio tampoco puede servir para sacar réditos electorales. Todas las fuerzas políticas que concurren a estos comicios son partidos democráticos que condenan unánimemente lo sucedido. Ninguna polémica verbal que se haya producido durante la campaña puede ser considerada como instigadora de violencia. A falta de conocer mayores detalles del agresor, todo indica que estamos ante una deleznable acción individual de alguien integrado en un grupo radical de hinchas de fútbol". O sea, un ultra, pero del balompié.

Segundo editorial de La Vanguardia: "Las campañas electorales son pródigas en baños de masas. Los candidatos se acercan a sus potenciales electores y, muchos de ellos, no contentos con saludarlos, aspiran a hacerse una selfie, mejilla con mejilla. Quizás esta circunstancia haya propiciado un relajo de las medidas de seguridad que no debiera haberse dado. Pero, obviamente, el principal responsable de lo ocurrido es el joven agresor, que, en su corta vida y debido a una formación insuficiente, no ha conseguido todavía aprender que la violencia siempre es un fracaso". La culpa, pues, de los escoltas y de la enseñanza. Estos profesores es que no dan una a derechas.

El Punt Avui se abstiene de editorializar y en Ara demandan que los morados de Rajoy no nos impida ver el bosque, el árbol y tot plegat. Y en El País, España es un país super tranquilo. Ni Suecia en los setenta del siglo pasado: "Y no hay duda de que el conjunto de la sociedad siente tanta repugnancia hacia esta incalificable agresión como la que puedan experimentar los colaboradores y partidarios más estrechos de Rajoy; la prueba está en la solidaridad demostrada de inmediato, entre otros, por Pedro Sánchez y Albert Rivera, o la indignación expresada por Pablo Iglesias al enterarse de lo sucedido. La investigación determinará las circunstancias que aún no conocemos del agresor. En todo caso, la tranquilidad de las calles y la vida social en este país constituye un valor demasiado precioso como para considerarlo en peligro por la acción de un joven descarriado. Los actos violentos no pueden descartarse, pero precisamente España es de los países más tranquilos y tolerantes de entre las democracias de nuestro entorno. Y así debe seguir siéndolo, con el apoyo y la serenidad de todos".

En el Abc, Rajoy concluye: "Somos gente tranquila, formal y seria". En general.

O sea, el conjunto previsto por Victoria Prego. Pasapalabra.

Lo de la subida de tipos. Amanda Mars, desde Nueva York, para El País: "La Reserva Federal de Estados Unidos (Fed) ha aprobado este miércoles, siete años después de la caída de Lehman Brothers, una subida de tipos de interés leve pero cargada de simbolismo. Es la primera desde junio de 2006 y significa el punto final a una era de estímulos monetarios sin precedentes, que en lo peor de la crisis financiera fundieron la ortodoxia con el fin de evitar una Gran Depresión. La etapa de compras de activos financieros finalizó ya en 2014, pero la economía estadounidense llevaba desde 2008 con el precio del dinero casi en cero. La Fed retira ahora la última vitamina y decreta una suerte de fin oficial de la crisis. Lo hace de puntillas, subiendo solo un cuarto de punto los tipos, fijándolos en la horquilla de entre un 0,25% y un 0,50%, porque la recuperación sigue generando recelos".

Panorámica local. Cincuenta médicos investigados (la semana pasada se decía imputados) por implantar las prótesis defectuosas del caso Innova. Insertaban en las cobayas humanas material caducado y cobraban un extra por eso. Les presionaba la exteniente de alcalde de Reus, una señora de Convergència que por esas extrañas razones era la jefa política del mercado de suministros hospitalarios para media Cataluña. El juez previene de que las indemnizaciones pueden ser "inauditas". Se calcula que habrá que pagar a unas seis mil personas.

Una veintena de "históricos" de la banda terrorista Terra Lliure piden a la CUP que se deje de "sectarismos" e invista a Mas. Lo cuenta Toni Bolaño en La Razón. Y la última, del rey del mambo. Mas ordenó el 9-N y mintió en el TSJC. Jesús García firma la crónica en El País.

17 de diciembre, santoral: Lázaro, el resucitado, y Josep Manyanet y Vives. Modesto y Yolanda.