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Primeras planas

El hueco de Arrimadas y un relator demente

El salto a Madrid de la líder de la oposición plantea un debate sucesorio. Se perfila Roldán y Cañas con Valls. El relator irlandés del PDeCAT padece demencia senil, cuenta el ABC

23.02.2019 11:42 h. Actualizado: 23.02.2019 11:57 h.
13 min

Movida en Ciudadanos. La mayor parte de la prensa catalana abre con el "fichaje" de Inés Arrimadas para la política nacional. "Arrimadas renuncia a Catalunya" titula El Punt-Avui; "C's prepara para el 28-A un tàndem Rivera-Arrimadas", encabeza el Ara. "Arrimadas ultima el salto al Congreso con Rivera", apunta El Periódico en primera. En La Vanguardia, el expediente va orientado en otra línea: "Críticas a Arrimadas por su viaje de mañana a Waterloo", reza un recuadro al lado del título principal, que va sobre las presiones internas a Casado para que modere su discurso.

La marcha de Arrimadas causa un profundo suspiro de alivio en los digitales de la causa procesista y siembra dudas en el resto de los medios sobre la gestión catalana del partido naranja. Arrimadas había logrado erigirse en el martillo pilón contra el secesionismo, en el pedrusco en el zapato de Quim Torra, sometido cada quince días al repaso de la intensa dirigente liberal. La imagen ya de suyo resultaba demoledora, una mujer joven y sin pelos en la lengua contra el vicario de Puigdemont, la fría, distante e impasible Artadi y el becario Aragonès. Esto lo reconocen hasta los detractores de Arrimadas en Ciudadanos.

Sobre el origen de la decisión de saltar a Madrid escribe en La Vanguardia Iñaki Ellakuría: "La posibilidad de que Arrimadas cambiara el Parlament por el Congreso la planteó a la vuelta del verano Albert Rivera en una reunión con el secretario general, José Manuel Villegas, y algunos de los dirigentes de su máxima confianza, tal como explicó La Vanguardia. Fue en ese momento un comentario por la convicción de Rivera de que Arrimadas, con mucho tirón mediático y popular en toda España tras su victoria en las elecciones catalanas del 21-D, podía atraer mucho voto a la candidatura de Cs. Las elecciones anticipadas, en la dirección de Cs pensaban que el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, no convocaría elecciones hasta otoño, y la irrupción fulgurante de Vox tras las andaluzas han forzado un cambio que no todo el mundo en el partido entiende, ya que descabeza a la formación liberal en Catalunya en un momento muy delicado políticamente, con el juicio a los líderes independentistas. Hasta ayer por la mañana muy pocas personas en el partido sabían que “la mudanza” de Arrimadas era una posibilidad".

Pues ya es portada y en alusión al último acto catalán de Arrimadas en Waterloo escribe Pere Martí en Vilaweb: "Si finalment és candidata, començarà la campanya electoral a Waterloo, on anirà diumenge per dir al president Carles Puigdemont que la República no existeix. Li ho dirà des del carrer, perquè no ha acceptat l’oferta que li ha fet Puigdemont de reunir-s’hi amb normalitat. És una altra de les característiques de Ciutadans: lamenta la fractura però no accepta mai el diàleg, ni amb Puigdemont, ni amb Quim Torra ni en una taula amb tots els partits polítics catalans. Seure a dialogar desmentiria el seu relat. Però Arrimadas no s’adona que anant a Waterloo legitima la figura del president Puigdemont, li reconeix l’autoritat i contribueix a la internacionalització del procés català que tant l’indigna. Per això, avui el govern del PSOE s’ha queixat tant, i fins i tot el PP ha criticat la visita".

Pudiera ser que las dudas tan aparatosas que proyecta la escena de una líder de la oposición en "retirada" pegando voces frente al chalet de la república modifiquen o cancelen a última hora el acto, que alimenta la teoría independentistas de que Arrimadas va por ahí provocando para crear un relato de violencia que no existe.

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La prensa soberanista incide más que la no soberanista en que el esposo de Arrimadas, Xavier Cima, se ha trasladado por asuntos profesionales (asesora a Uber, entre otras empresas) a Madrid. Se corre un tupido velo sobre otras circunstancias personales de la dirigente de Ciudadanos. Salir a dar un paseo con ella por determinados lugares de Cataluña, incluidos un par de barrios de la ciudad de Barcelona, es tal que andar con María San Gil por San Sebastián en los años de plomo. Parece que sean gajes del oficio para los políticos constitucionalistas escuchar insultos y percibir miradas de odio y desprecio al ir a por el pan o al tomar un café en una terraza. Hace una semana apuntaba Emilia Landaluce en El Mundo que Cataluña no parece el sitio más idóneo para los planes del matrimonio Cima-Arrimadas de formar una familia. La excusa de las buenas gentes del independentismo es que mientras haya presos y "exiliados" nada es normal en Cataluña.

En cuanto a la sustitución de Arrimadas en Cataluña, hasta ahora sólo ha salido el nombre de la diputada Lorena Roldán, cada vez con mayor protagonismo en las tareas de portavocía del partido. Carrizosa parece descartado de entrada y de momento no se habla de Jordi Cañas, ahora en la sala de máquinas de la candidatura de Manuel Valls. Si de lo que se trata es de poner tensos a los nacionalistas como ha hecho Arrimadas estos últimos años, Cañas debería estar e la primera línea de la sucesión naranja.

En el ABC llevan a portada el nombre del relator que propuso el PDeCAT para las negociaciones entre Gobierno y Govern de la Generalitat. Escriben Laura L. Caro y Salvador Sostres: "La razón por la que el gobierno de Pedro Sánchez decidió de forma abrupta el pasado 8 de febrero dar por roto el «diálogo» con los independentistas y por perdida toda posibilidad de ver aprobados los presupuestos, –lo que seis días más tarde desembocaría en la convocatoria de elecciones generales–, tiene nombre y apellidos: John Hume, el hombre que negoció en secreto en los 90 con representantes del terrorismo del IRA dentro del marco del proceso de paz en Irlanda del Norte y está reconocido internacionalmente como un experto en el ámbito de resolución de conflictos. El PDeCAT le propuso para ejercer la controvertida figura del «relator» que había sido poco antes aceptada por el Ejecutivo, en cuyas filas, según fuentes parlamentarias a las que ha tenido acceso este diario, se entendió que la participación del irlandés en una mesa en la que se hablara de Cataluña y España sería indefendible ante la opinión pública española y podría causar un daño irreparable al PSOE y al propio Sánchez. (...) El nombre de Hume se improvisó a la desesperada, como medida de presión al Gobierno y como gesto de cara a la galería para contentar a los votantes más radicales. Tanto se apresuraron que no cayeron en la cuenta de que el irlandés acaba de cumplir 82 años y, según dijo su esposa al «Belfast Telegraph», padece demencia".

Ecos del juicio. Artículo de Daniel Gascón en El País: "Mientras Torra dice presidir una República de Schrödinger —está en el aire pero no implementada—, la mayoría de los acusados y sus apologistas señalan que lo que ocurrió en el otoño de 2017 era un farol o un instrumento de negociación. No se sabe cómo se pagó el pseudorreferéndum: fue una cosa casi mágica. Todo, dicen, era una performance, aunque se violaran las leyes de España y Cataluña, se despreciaran las normas del Parlament y se pisotearan los derechos de la oposición; aunque tuviera consecuencias reales en la economía, la política y la vida cotidiana. Resulta sorprendente que quienes decían creer en la independencia y proyectaban su utopía particular en la República ahora elogien la astucia de esta estrategia defensiva. Con suerte, podría ser un nuevo gol al Estado, por usar la frase de Mas. El juicio no resolverá el problema político ni una de las dudas del procés: si fueron unos líderes irresponsables que engañaron a dos millones de ciudadanos, o si los ciudadanos engañaron a los líderes. Lo más probable es que, mientras intentaban hacer trampas al Estado, también se engañaran unos a otros".

Y ecos de la huelga. Siguen las aportaciones mediáticas nacionalistas a la creación de una nueva hoja de ruta. En Nació Digital, Ferran Casas elogia el sindicato de Carles Sastre, a quien han sacado en la foto del 21-F, pero han mantenido callado. Tampoco se le ha visto el pelo a Freddy Bentanach, por cierto. El caso es que escribe Casas: "L'independentisme té, en aquest mentrestant obligat, l'ocasió de posar fil a l'agulla i enfortir-se al món del treball, ara amb la Intersindical-CSC, encara minoritària però present a sectors estratègics com els serveis, l'administració, l'ensenyament o la banca i en condicions d'obrir un tercer espai. Perquè fer-ho ajudarà a ser-ne més. Permetrà arribar a més entorns, ja sigui pel creixement d'una central amb un compromís nacional inequívoc i que ha pres riscos quan tocava o perquè la seva presència obligarà CCOO i UGT a abraçar posicions sobiranistes. Es mouran si veuen realment amenaçada una hegemonia que el marc legal i institucional els ajuda a preservar però que necessita el suport de les bases a les eleccions sindicals".

Noticias de Venezuela. Soldados chavistas han disparado contra manifestantes con el resultado de al menos dos muertos. Guerra musical en la frontera con Colombia. El presidente interino Guaidó ha cruzado el paso de Cúcuta. Maduro, contra las cuerdas. Desde Caracas escribe Alicia Hernández para El Confidencial: "Para la oposición, comandada por Juan Guaidó, este sábado es un día decisivo. Es cuando esperan meter la ayuda humanitaria en Venezuela, la que hace semanas está en centro de acopio de Cúcuta y también en la frontera con Brasil. Para el Gobierno de Nicolás Maduro es una etapa más del "show mediático", como él lo califica, que están haciendo desde la Asamblea Nacional. Aunque la oposición pretende que esto sea un gran movimiento civil y sin violencia, del lado del chavismo los militares podrían frenar la jugada con el movimiento de tropas al lugar".