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Primeras planas

España sale de la alarma y ley del teletrabajo

Sánchez apela a la unidad para la reconstrucción tras tres meses de reclusión y desescalada. Martínez-Almedia, la gran esperanza popular. Yolanda Díaz promete regular el trabajo a distancia

17 min

"España se debe entender con España" dijo ayer el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, al dar por cerrado uno de los periodos más insólitos de la historia. Con una nueva y última intervención televisada puso fin Sánchez a noventa y ocho días de estado de alarma, tres meses de reclusión, desescalada y "nueva normalidad" en la fase final. Comienza la reconstrucción económica del país la reanudación al ralentí del comercio, la industria y el trabajo, la llegada de los turistas en el verano más extraño de nuestras vidas. 

Un cierto optimismo se combina con una percepción aguda del riesgo. Es lo que desprende la crónica de Juanma Romero en El Confidencial: "Adiós a la alarma, pero no adiós al virus. Adiós a la alarma, pero no adiós al sufrimiento y a las dificultades y retos para reconstruir un país devastado por la pandemia del covid-19. Pedro Sánchez reclama 'responsabilidad', cautela, seguir alerta, pero también "unidad" de todos para poner en marcha una "nueva economía", para aprovechar la crisis para remozar el edificio, para abandonar la 'crispación' que ha dominado la política y singularmente el Congreso en estas semanas. 'Avanzar unidos' como la 'inmensa mayoría' de ciudadanos ha hecho durante 99 días de comportamiento 'ejemplar'. Que 'España se reencuentre con España'. Que haya entendimiento, también para defender juntos en Europa el libramiento de fondos fundamentales para la reconstrucción, de los cuales 140.000 millones podrían llegar a Madrid, y sin las políticas de austeridad que marcaron la salida de lac crisis de 2008".

En La Vanguardia presagian un tiempo nuevo para Sánchez, tres años sin elecciones a la vista una vez se sustancien los trámites electoales de Galicia y País Vasco en los próximos días y el de Cataluña seguramente en invierno. Escribe Juan Carlos Merino: "Ahora, aseguran sus asesores, el presidente del Gobierno mantiene puestas las luces largas. Y, pese a la imprevista irrupción del coronavirus, que dinamitó todos los planes, y a la ofensiva de Pablo Casado para que no sobreviva a la pandemia, su calendario abarca un mandato de cuatro años. Con un paréntesis de tres años sin elecciones, desde que, tras la cita con las urnas en el País Vasco y Galicia, se celebren los comicios previstos en Catalunya hasta las próximas municipales del año 2023. Un tiempo de “estabilidad” precioso: 'Aire limpio', ansían. En este plazo sin interferencias electorales es donde, aseguran en la Moncloa, Sánchez podrá afrontar las 'grandes transformaciones' que consideran necesarias para reconstruir España y también para avanzar en la resolución del enquistado conflicto político en Catalunya, desde una imprescindible estabilidad política. Entre otras cuestiones".

La pieza sigue con recomendaciones a Casado: "A esta 'incomprensión' sobre los tiempos de la nueva legislatura atribuyen en la Moncloa el principal 'error estratégico' de Pablo Casado. El líder del PP desató una dura ofensiva de confrontación contra el Gobierno de coalición entre el PSOE y Unidas Podemos con la convicción, piensan los socialistas, de que sería flor de un día. Y ahora, advierten, trata de 'derrocar' a Sánchez aprovechando la crisis del coronavirus y sus duras consecuencias económicas. 'Sin éxito', aseguran. Al jefe del principal partido de la oposición, piensan, sólo le tocaría recoger velas, moderar su discurso y buscar acuerdos con el Gobierno.'No va a poder mantener esta tensión eternamente', advierten en la Moncloa sobre Casado. Recuerdan que también Mariano Rajoy emprendió una durísima oposición contra José Luis Rodríguez Zapatero en el 2004, acusándole hasta de haber 'traicionado a los muertos' por negociar con ETA, y que en el 2008 hubo de modular su estrategia ante la reelección del líder del PSOE como presidente del Gobierno. Al líder del PP le recetan aprender esta lección".

Un nombre emerge en el partido conservador con gran potencia. Se trata del alcalde de Madrid, José Luis Martínez Almeida, personaje que en contraposición a Díaz Ayuso es bendecido a izquierda y derecha. De él escribe Ana Belén Ramos en El Independiente: "'De los principales líderes políticos, ¿quién le gustaría que fuera presidente del Gobierno?' La intencionalidad del último CIS de Tezanos al incluir entre las respuestas a esta pregunta a Alberto Núñez Feijóo y José Luis Martínez-Almeida más allá de los líderes nacionales pasaba por cuestionar el liderazgo de Casado reconociendo el acierto en la gestión de ambos dirigentes territoriales. Ambos consiguen respaldos residuales en comparación a su jefe de filas, pero lo notorio es que, frente a Feijóo, ya reconocido como un perfil consolidado dentro del PP moderado, Almeida se erige como el otro gran referente del partido, con la diferencia de que su liderazgo se ha disparado en apenas tres meses". 

Sigue Ramos: "La virulencia con la que el coronavirus ha castigado a España ha sumido al país en una crisis económica, social y también política, donde la polarización y la crispación están a la orden del día. Pero hay excepciones, y Madrid, pese haber sido una de las ciudades más golpeadas por la pandemia, ha logrado unidad en medio del caos. 'Él lo niega', reconocen fuentes de su entorno, e insiste en que es 'un trabajo de todos', pero Martínez-Almeida ha logrado lo que casi ningún líder ha intentado: consenso político y alianzas transversales. (...) El acuerdo se gestó y se buscó durante semanas. 'Levantaba el teléfono todos los días para hablar con la oposición. Y respondía cuando era la oposición la que llamaba', aseguran las mismas fuentes. Y la firma llegó el 25 de mayo. El alcalde, flanqueado por Ortega Smith (Vox); Marta Higueras (Más Madrid); Pepu Hernández (PSOE) y Begoña Villacís (Ciudadanos), anunció un pacto entonces sin precedentes en la política española desde que comenzó la pandemia, y que contrastaba -y mucho- con la escandalera con la que se trabajaba no sólo en el Congreso, sino en la propia Comunidad de Madrid".

Otros tres barones populares asoman la gaita en la prensa dominical. Núñez Feijóo es entrevistado en El Mundo, donde afirma que los españoles se merecen un Gobierno que les cuente las cifras de los muertos por el coronavirus.

Portada El Mundo
Portada El Mundo

Teodoro García Egea es el protagonista de la entrevista de La Razón, donde dice que el Gobierno mandaba en las residencias de ancianos por el decreto de mando único. Y el presidente de Andalucía, Juan Manuel Moreno Bonilla, sale en el ABC, donde asegura que el Ejecutivo nunca tuvo un plan para afrontar la epidemia. 

En El Periódico optan por la ministra de Trabajo, Yolanda Díaz, a quien interrogan Agustí Sala y Gabriel Ubieto. La ministra de Podemos anuncia una ley de teletrabajo. Ahí van las preguntas y respuestas al efecto: 

P. Recientemente han iniciado los trámites para aprobar una nueva ley del teletrabajo. ¿Qué pretende regular esta norma?
R. Nuestro país no tiene una ley que regule el trabajo a distancia. Que no es lo mismo que el teletrabajo. Fruto de la reforma laboral del PP, aborda de manera absolutamente deficiente el trabajo a distancia. Y lo aborda como algo residual, marginal e incluso infravalorado. Lo que vamos a hacer es desplegar una ley que realmente regule el trabajo a distancia y el teletrabajo.
P. ¿Cómo planea hacerlo? 
R. El trabajo a distancia debe realizarse desde el lugar que elija el trabajador. Ha de ser voluntario y ha de respetar los derechos laborales, como la desconexión [digital]. Hemos de garantizar los derechos de descanso y los derechos de conciliación… Y otro elemento, que es de justicia. Los trabajadores durante la pandemia han teletrabajado, pero han sufragado los gastos que no le son propios. El teletrabajo no le puede salir gratis a las empresas.

Portada El Periodico
Portada de El Periodico

P. Sobre esos gastos, ¿la ley fijará unos criterios generales o una cuantía exacta? 
R. Va a haber de todo. Gastos que ahora estamos asumiendo en el teletrabajo tiene que pagarlos la empresa. Vamos a hacer una lista que sí o sí tiene que acometer el empresario. Es probable que vaya con facturas, para partes proporcionales de suministros, por ejemplo. En el modelo suizo la empresa paga una parte del alquiler. Otra parte estará sujeta a la negociación colectiva.
P. ¿Cuándo estará en vigor? 
R. No me gusta dar plazos. Va a depender de los informes que de manera preceptiva tenemos que desplegar. Pero va adelante.

Más entrevistas. Miquel Buch, consejero de Interior, comparece en El Nacional de la mano de Gemma Liñán. La pregunta más interesante gira en torno a la idea de que la república catalana hubiera sido más eficaz contra el coronavirus. Buch se inflama, se hincha y depone que Cataluña tuvo la iniciativa en todo momento y que el Gobierno copió vilmente todas las ideas de Torra:

P. Amb una Catalunya independent s'hagués gestionat millor la crisi del Covid-19?
R. Jo el que puc dir és que vam ser els primers a prendre decisions: el confinament d'Òdena, el tancament de les escoles... En són dos exemples. Vam ser els primers a prendre decisions. Va ser fruit d'aquestes decisions que Espanya va anar a remolc i va prendre la decisió de declarar l'estat d'alarma, i per tant, subordinar-nos tots a ells. Jo no vull entrar en que si altres comunitats ho feien bé o ho feien malament. A Catalunya s'han anat prenent decisions. A partir d'aquí ens laminen les competències, competències a les quals tenim dret perquè ens les hem guanyat per exercir-les, ens les prenen i és aleshores que anem a remolc. La demostració que aquí ho haguéssim gestionat diferent han sigut les múltiples propostes que hem fet que ens han respost que no i que al cap d'uns dies o setmanes han fet exactament el que dèiem. Per tant, que ho haguéssim gestionat diferent, està clar. Que haguéssim anat un pas per endavant comparat amb el que hem tingut, també està clar. Està demostradíssim, per tant, em remeto als fets. A partir d'aquí, doncs segur que en una pandèmia d'aquestes característiques, en la qual el que s'ha demostrat és que calen decisions dràstiques per minvar, per reduir, el risc de contagi de pandèmia han sigut efectives. I no parlo només per Catalunya, parlo en general per Europa i pel món, per tant, és fefaent que aquí hem anat un pas per endavant des de abans de l'inici de l'estat d'alarma. 

Una cosa espectacular lo de la Cataluña de Buch, pasmo mundial, admiración global, magnífica gestión, sensacional labor de gobierno, el colmo de la eficacia impecable y extraordinaria. De no creer, oigan.

Reelegida la señora Elisenda Paluzie al frente de la Assemblea Nacional Catalana (ANC). Promete más de lo mismo, según los titulares de la pieza de Bernat Surroca en Nació Digital: "Paluzie crida a preparar-se per "un escenari de resistència no violenta" per defensar la independència" y "La presidenta de l'ANC assegura que l'entitat no es deixarà "cooptar" pel partits i els pressionarà per aconseguir la República".

Al tiempo, una pieza del ABC destaca que Cataluña pierde población por el proceso y por la pérdida de fuelle económico. Firma Roberto Pérez: "La diferencia entre los que llegan a una región procedentes de otros puntos de España y los que realizan el camino inverso es lo que se llama 'saldo migratorio interior'. Pues bien, el de Cataluña lleva dos años instalado en negativo, al contrario de lo que ocurrió tradicionalmente en el pasado. Todo esto tras años en los que el telón de fondo del 'procés' también ha dejado su huella en la economía catalana: antaño era de las regiones en las que más crecía el empleo, pero ahora transita por la medianía nacional, claramente superada por Madrid. Y otro botón de muestra: en el trienio 2016-2018, la inversión extranjera se hundió en Cataluña un 64%, mientras que en Madrid se disparó un 259%. Entre 2008 y 2019, los saldos migratorios interiores -los que se producen entre regiones españolas- le hicieron ganar 103.598 habitantes a la Comunidad de Madrid; Cataluña, sin embargo, perdió 7.573 pobladores".

21 de junio, santoral: Demetria de Roma, Leufredo, Luis Gonzaga, Radulfo de Bourges y Raimundo de Barbastro.