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Primeras planas

ERC se la juega a Iceta y provocando a Marchena

Salvo cambio de criterio de última hora, el independentismo bloquea la designación senatorial de Iceta. La estrategia de la defensa de Cuixart para reventar el juicio en el Supremo

9 min

Mal momento eligió el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, para activar la operación Iceta. La campaña electoral en Cataluña consiste en determinar quién es más independentista, si ERC o el grupo de Puigdemont. Y en ese empeño no cuadra poner las cosas fáciles o tender puentes. La distensión tendrá que esperar, aunque después de las municipales y europeas vendrá el fin del juicio, luego la sentencia, puede que unas autonómicas a finales de año.

Acertó Joan Puig en La República cuando tituló hace ya unos días que "Iceta no serà president del Senat". Salvo que los contactos sobre la campana alumbren una salida, el primer secretario de los socialistas catalanes será la víctima propiciatoria de la hiperventilización independentista. En Nació Digital escriben al respecto Ferran Casas y Sara González: "Les aspiracions de Miquel Iceta de presidir el Senat són, ara per ara, lluny de fer-se realitat. ERC ha optat per mantenir-se ferma en la seva decisió inicial de no facilitar la seva designació com a senador autonòmic i hi votarà en contra en el ple d'aquest dijous, segons ha pogut saber NacióDigital. El no dels republicans podria arrossegar també Junts per Catalunya i frustrar definitivament el pla de Pedro Sánchez de situar un català de tarannà federalista al capdavant de la cambra alta. Iceta ja ha advertit que està disposat a recórrer fins i tot al Tribunal Constitucional si es consuma el veto".

En Madrid ya se da por descontado que Sánchez tendrá que pensar en otro nombre para la presidencia del Senado. De la pieza de Juanma Romero en El Confidencial: "La elección de Iceta como candidato a la presidencia de la Cámara Alta sorprendió. Sánchez quería mandar un mensaje a Cataluña, situando al frente de la cuarta institución del Estado a un hombre de perfil dialogante, de convicciones federales, con el propósito de revitalizarla y de tender puentes. Y aprovechaba para reforzar al PSC, cuyo buen resultado el 28-A (23,21%, 12 diputados) contribuyó a la victoria final. Pero todo se torció desde el principio. ERC pidió de entrada gestos hacia los presos del procés. Que el PSOE tumbara el suplicatorio que el Supremo podía enviar a las Cámaras, con el fin de paralizar el juicio —suplicatorio que el TS rechazó tramitar—, que Iceta visitara a los dirigentes independentistas encarcelados. Este se negó. Aseguró desde el principio que no iba a "mercadear" con su candidatura, y el Gobierno reiteró que "nunca" habría contrapartidas a cambio del apoyo de los separatistas al primer secretario".

La campaña electoral tampoco ayuda al buen curso del juicio en el Tribunal Supremo. La defensa de Jordi Cuixart, ejercida por Marina Roig, Àlex Solà y Benet Salellas, prepara el terreno para el recurso en el Tribunal Europeo. La táctica consiste en vacilar a Marchena para que el juez pierda definitivamente los nervios. A punto estuvieron de conseguirlo ayer con una selección de testigos encabezada por Ramon Font, el profesor de Calella que ejerce de portavoz del sindicato USTEC, Marina Garcés, el abogado de Manresa Lluís Matamala y el concejal de Cultura de Sant Joan de Vilatorrada, Jordi Pesarrodona. 

Como cada día que hay juicio escribe Pedro García Cuartango en ABC: "La de ayer fue la sesión más áspera y bronca desde el comienzo del proceso con frecuentes salidas de tono de los testigos, que intentaron convertir su citación en el Supremo en un alegato político. Marchena no lo permitió, pero es evidente que las defensas pretenden preconstituir un motivo para recurrir en Estrasburgo una eventual sentencia adversa con el argumento de la parcialidad del tribunal. Esa es la razón por la que en los últimos días han intensificado los choques con los jueces. "Quieren coaccionarnos", le comentó Salellas a un acompañante en la calle. Y es que el mundo del independentismo, que sabe que puede perder la batalla judicial, quiere ganar la guerra de la opinión pública. Y en este contexto hay que interpretar las comparecencias del payaso y la filósofa, encaminadas a escenificar un relato que conecta con las emociones que tan bien manipulan".

Precisamente es lo que hizo Òmnium, acusar de parcialidad a Marchena y atribuirle la encarnadura de la "baja calidad democrática del Estado". Consideran en la entidad que el juez amenaza e intimida a los testigos. La prensa indepe celebra alborozada la estrategia de Salellas de reventar el juicio y está encantada con la representación de la "gent 1-O" que desfila por la pasarela del Supremo y tanto interés muestra por permanecer en la sala tras deponer.

Prueba de la moral de victoria nacionalista es el artículo de agradecimiento a los testigos de Vicent Partal en Vilaweb: "Aquests darrers dies, el jutge Marchena està especialment irritable –deu ser bon senyal, això– i ha volgut humiliar unes quantes vegades els testimonis de la defensa, especialment les dones. Marina Garcés, per exemple, ahir va haver d’aguantar unes impertinències completament fora de lloc. Com ho va haver de fer també Jordi Pesarrodona, a qui Marchena va arribar a demanar què tenia a les mans, com si amagàs alguna cosa. O Joan Badia, que li va haver de recordar què és la feina de batlle i com s’exerceix. Maria Lluïsa Carrillo, per la seua banda, va tenir una intervenció extraordinària, amb una espontaneïtat magnífica. Esther Raya va saber expressar la gravetat d’allò que tots vàrem viure amb una contenció impressionant…"

Plano internacional. La retirada de la fragata Méndez Nuñez de la flota americana que se dirige al Golfo es causa de escándalo en la prensa más conservadora. "Sánchez retiró la fragata porque no se fía de Trump" es el titular de apertura de La Razón. "Otro Gobierno del PSOE, otra retirada" titula el diario monárquico a toda página sobre una foto de la dicha fragata. El editorial es tronante y arranca así: "La decisión del Gobierno de ordenar a la fragata Méndez Nuñez que abandone el grupo de combate del portaaviones norteamericano Abraham Lincoln es un grave error que puede causar un daño ya muy difícil de reparar en nuestra reputación internacional. En este ejercicio de antinorteamericanismo alérgico en el que suele instalarse el PSOE para complacer a sus aliados de extrema izquierda, llueve sobre mojado, después de la catastrófica decisión que tomó Rodríguez Zapatero de ordenar la retirada de tropas de Irak, sin consultas ni coordinación con los aliados y -lo que fue gravísimo- alentando a los demás países a hacer lo mismo. Amén de aquel absurdo desplante a la bandera de Estados Unidos en el desfile del 12-O".

15 de mayo, santoral: Isidro labrador, Simplicio de Cerdeña y Torcuato obispo.