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Primeras planas

El festival de Lledoners y los nuevos 'peperos'

El Gobierno confía en superar el trámite parlamentario de los Presupuestos

12.01.2019 11:29 h.
11 min

Rodeado de ruido, Pedro Sánchez sigue impertérrito su camino. Su determinación es inversamente proporcional al chapoteo nacionalista en sus propias contradicciones. El Gobierno ya tiene Presupuestos y como cada día tiene su afán, el presidente se aplica la máxima de que "qui dia passa any empeny". La oferta es la misma que ayer, el cumplimiento de la adicional tercera del Estatut, sin que ello haya provocado una sublevación de los barones socialistas porque si parece que los Presupuestos pueden salir adelante, no tan claro es que se vayan a aplicar. La eléctrica agenda española muestra que nada es consistente y definitivo, que todo está al albur de las próximas elecciones y sentencias.

Los números del Estado son la portada de La Vanguardia: "Sánchez busca seducir a Cataluña con las cuentas". Cuentas que según el ABC son las del gran capitán y aparejan subidas de impuestos. Sea como fuere, los fontaneros de Moncloa presumen que la tramitación y aprobación de la cosa será casi casi un paseo militar. De la crónica de Juan Carlos Merino en el diario de Godó: "El Gobierno no teme que Unidos Podemos vaya a ser un impedimento, tras el acuerdo presupuestario que Sánchez selló con Pablo Iglesias el pasado mes de octubre, por mucho que ahora la formación morada alegue incumplimientos. “Este Gobierno, cuando tiene un compromiso, cuando firma un acuerdo, lo cumple”, zanjó Montero. También da por hecho el respaldo del PNV tras la negociación que se reserva para la tramitación parlamentaria de las cuentas. Así que todo depende de los 9 diputados de ERC y los 8 del PDECat, aunque el Gobierno también sabe que la gran mayoría de ellos están por la labor".

La idea del Ejecutivo es que los Presupuestos son los Presupuestos, un expediente al margen de los presos y la autodeterminación que no se le caen de la boca a Torra y Puigdemont para desgracia de los propios presos. En El Diario, Arturo Puente describe el estado de ánimo en las facciones independentistas: "Una cosa es no aprobar las cuentas del Gobierno de Pedro Sánchez y otra diferente hacerlo caer de forma inmediata. Este es el planteamiento que en los últimos días ha ganado adeptos en ERC, en pleno debate sobre si permitir tramitar los Presupuestos Generales que este lunes llegarán al Congreso. Una decisión que los republicanos vinculan además con el futuro de los presos independentistas una vez acabe el juicio, cuando será el Gobierno central quien tenga la última palabra sobre su regreso a las cárceles catalanas. La única posibilidad de que los líderes independentistas vuelvan a prisiones cercanas a sus casas, calculan en ERC, es que en primavera las formaciones de la derecha continúen lejos de la Moncloa. Por esta razón, en el partido se decantan por aplazar el 'no' rotundo a las cuentas menos hasta asegurar que los nueve reclusos vuelvan a estar bajo custodia de los Servicios Penitenciarios de la Generalitat".

Colea la historia de la salida de Rull de Lledoners para acompañar a su hijo en el hospital tras un accidente sufrido en el mismo centro penitenciario. En su conjunto, el incidente plantea innumerables preguntas sobre la cárcel, cuya explanada exterior acoge este fin de semana un no parar de actos en apoyo de los encausados. Hay hasta un torneo de voleibol, carmanyola a todas horas y un encuentro de gigantes sin cabezudos. Un festival.

A todas estas, Salvador Sostres en ABC desliza los planes estratégicos de Puigdemont: "Los convergentes pretenden, cuando se conozca la sentencia, muy probablemente condenatoria, forzar la investidura de Puigdemont como respuesta. Volverla a forzar, como ya intentaron tras las elecciones del 21 de diciembre, sabiendo que no la conseguirían pero con el objetivo de empujar al presidente del Parlament, Roger Torrent, a la inhabilitación o al «colaboracionismo con España». También ahora saben que les será imposible investir a Puigdemont como presidente de la Generalitat, pero entienden que podrán acusar a Esquerra de tibia, de autonomista y de cómplice de la represión cuando, llegado el momento, otra vez Roger Torrent se niegue a saltarse la Ley para no arruinar su carrera política y para no perjudicar las posibilidades de que Junqueras obtenga alguna clase de beneficio penitenciario, que sería inimaginable si ERC insistiera en la insurrección".

Noticias madrileñas. El joven Pablo Casado he designado a dos jóvenes afines para encabezar las candidaturas autonómica y municipal. Presenta el asunto José Alejandro Vara en Voz Populi: "Pablo Casado apuesta por el 'nuevo PP' para la conquista de Madrid. Isabel Díaz Ayuso, a la Comunidad y José Luis Martínez-Almeida, al Ayuntamiento. Dos políticos jóvenes, beligerantes, 'sin complejos', alineados fielmente en la línea ideológica que encarna el equipo que desembarcó en Génova tras las internas de la sucesión de Rajoy. (...) Isabel Díaz Ayuso, 40 años, periodista, ha trabajado en Faes, colaboró con Esperanza Aguirre y con Cristina Cifuentes, con quien fue viceconsejera de Justicia, y estuvo a punto de dejar la política en los tiempos flácidos y acomodaticios de Rajoy. Ayuso es de la estirpe de Aguirre, luchadora, sin pelos en lengua, "sin complejos", desarrolló esta semana una frenética actividad en los medios, conocedora, sin duda, de su nuevo destino".

Sobre el candidato a alcalde de la capital apunta el texto: "José Luis Martínez-Almeida, 43 años, abogado del Estado y con enorme experiencia en la gestión municipal. Sucedió a Aguirre tras la traumática renuncia de la 'lideras' y, desde entonces, ha defendido con audacia los postulados de su partido frente a Manuela Carmena. Almeida es un excelente dialéctico, muy eficaz en los debates y con un dominio absoluto de la realidad madrileña. Recorre sus calles en moto y realiza vídeos sobre los desastres del 'podemismo' que luego cuelga en las redes". Estilo Alberto Fernández, pues. Vox todavía no ha anunciado sus candidatos, ni municipales, ni autonómicos, ni europeos.

El País sigue un día más en portada con las peripecias del comisario jubilado y preso Villarejo, esa especie de bomba de relojería que el Gobierno se afana en desactivar. Escribe José Manuel Romero: "El juez de la Audiencia Nacional que investiga los negocios ilegales del comisario jubilado José Manuel Villarejo ha enviado requerimientos a empresas de telecomunicaciones, bancos y a la Agencia Tributaria para conocer la identidad de las personas que pudieron suministrarle datos confidenciales de sus clientes. La Audiencia rastrea declaraciones de la renta, movimientos de cuentas bancarias y registros de llamadas. Este tipo de datos, que sólo se pueden obtener por mandato judicial, eran clave en el modus operandi de Villarejo, que pudo comprometer la seguridad del Estado con la supuesta interceptación de comunicaciones en las que participó el entonces jefe de la Oficina Económica de Moncloa, Miguel Sebastián".

Sigue la nota: "La Fiscalía Anticorrupción acreditó durante la investigación del caso Villarejo que las tareas de espionaje que el comisario jubilado vendía a sus clientes consistían básicamente en obtener información confidencial de los adversarios de las personas o empresas que le contrataban. El sumario recoge ya decenas de pruebas de esta conducta ilegal en el espionaje que puso en marcha el comisario para un bufete de abogados, un empresario de la construcción y una familia adinerada peleada por una herencia".

Ha fallecido de un infarto cerebral a los 58 años el editor Claudio López de Lamadrid. Del obituario de Xavi Ayén en La Vanguardia: "Director editorial de Random House y coordinador de todo el grupo Penguin Random House en América Latina, trabajó toda su vida pese a formar parte de una familia aristocrática (los marqueses de Comillas): aprendió el oficio de editor de muy joven en la editorial Tusquets, la empresa que comandaban su tío Antonio junto a su esposa Beatriz de Moura, que le mandaron a París seis meses a trabajar con Christian Bourgois con la idea de que, en el futuro, les sucediera al frente del sello. Pero, a los 29 años, abandonó la editorial para ponerse a trabajar como traductor y crítico literario freelance. Participó, junto a su amigo Ignacio Echevarría, en la creación de Galaxia Gutenberg".

La nota concluye de esta manera: "Con él desaparece uno de los mayores editores que ha habido en el mundo hispano y, por tanto, en el mundo, con un catálogo impresionante que incluye a nombres como Gabriel García Márquez, Philip Roth, J.M.Coetzee, Orhan Pamuk, César Aira o Javier Cercas, entre muchos otros".