Primeras planas

El economista Sala Martín y la independencia a hostias

El economista se confiesa tractoriano en una entrevista en 'Via Empresa'. Paliza a Valls en los medios del proceso. Las cifras de la Guardia Urbana según Antich y Espada

19.03.2018 09:28 h.
10 min

Los medios procesistas sostienen que la manifestación de Sociedad Civil Catalana (SCC) con Manuel Valls fue un fiasco. Pinchazo es el término. La Guardia Urbana de Barcelona cifra en 7.000 los participantes en la convocatoria, mil menos, según la misma policía, que los que salieron el día antes en defensa del modelo escolar de la Generalitat. Así es que ocho mil personas venidas de toda Cataluña protestan por los amagos de intervención del 155 en la escola y el fenómeno es la unidad absoluta de la escuela única en unívoca y masiva armonía en favor de la inmersión. Apoteosis de la "comunidad educativa" entera.

Una pena para SCC. Si la Guardia Urbana hubiera estirado un poco más el cálculo, mil personas de nada, el éxito habría sido incontestable. O no. Hace quince días, la misma Guardia Urbana calculó que la presentación en las calles de Tabarnia congregó a quince mil tabarneses. Entre medias, la policía local consignó 45.000 partidarios de la "república ara" llamados por la Assamblea Nacional Catalana. 

En El Nacional, José Antich dedica su columna al evento rojigualdo: "La cifra de 7.000 manifestantes, según la Guardia Urbana, da una idea fehaciente de que una cosa son los minutos de televisión obtenidos en las cadenas españolas o en las radios y los grandes diarios del régimen y otra cosa es la realidad en la calle. Si la concentración no fue un fracaso, quedó muy cerca de ello, ya que por las imágenes emitidas del acto no parece que el cálculo sea a la baja".

Arcadi Espada no elude la cuestión, a la que dedica una escueta entrada en su blog que reza así: "Sociedad Civil Catalana cifra en 200 mil los asistentes a la concentración de esta mañana en la Estación de Francia. La Guardia Urbana de Barcelona da la cifra de 7 mil. Esto de la Guardia Urbana no es la primera vez que pasa. Y es pura y sostenidamente increíble. ¡Una desviación de más del cien por cien! Porque lo cierto es que no pasábamos de los 3 mil".

Pocos o muchos y al margen de la Guardia Urbana, el caso es que por las Ramblas bajaban ¿cientos? con banderas de España y de Tabarnia. Lo normal un domingo por al mañana en Barcelona. Según un fan de Valls, en la manifestación había tal gentío que muchos se cayeron al mar. 

elpais.200El exprimer ministro francés suscita mucha rabia en la coronela mediática, casi tanta como Arrimadas. De nuevo en El Nacional, Iu Forn firman un texto en el que reparte doble: "Y mientras Manuel Valls estaba en la mani de SCC aguantando pancarta y recogiendo sus argumentos del vertedero, a su lado había una gran ausencia. La de Inés Arrimadas. Desconozco la causa porque ni su partido ni los organizadores han dicho nada. Ni la han disculpado, ni la han excusado. Silencio total. No estaba ni se la esperaba. Y es muy, pero muy significativo, que quien ganó las elecciones del 155 no haya ido a una mani como la de este domingo. Una mani, por cierto, que ha pinchado".

Sí, sí, tremendo fracaso, nada que ver con los constantes éxitos del pueblo catalán. En cuanto a Arrimadas, Forn tiene una intuición: "Mi humilde teoría es que hoy habría sido incómoda. Por varios motivos. Y por eso ha optado por no ir. Pero sólo es una humilde teoría. También podría ser que le hayan recomendado no ir para distanciarla del fracaso de convocatoria y de posibles incidentes. Podría ser. Pero es que su presencia no estaba ni anunciada...".

Otra teoría sobre la lideresa de Ciudadanos. ¿Y si tenía un funeral? En cuanto a los incidentes, no va desencaminado Forn. Un infierno. Rosa Maria Sardà reclamó diálogo y Jiménez Villarejo se refirió a Convergencia como un partido "delincuente". Y ese Jordi Cañas que llamó "golpista" al nostre president. Muchos, muchos incidentes. Un espectáculo atroz. 

En Voz Populi, Miquel Giménez firma un artículo centrado en la figura del exprimer ministro hortigalo: "Valls representó una bocanada de aire fresco para muchos ex votantes socialistas, haciéndoles sentir una emoción difícilmente conseguible por los Iceta, Collboni y demás. En Valls palpitaba el amor por su tierra, por su ciudad, Barcelona, a la que definió como abierta, franca, como un lugar que había sido siempre acogedor con todas las gentes, en oposición a la de ahora, mezquina, sectaria, ruin, sin brillo ni gloria. Ese Valls, ese hombre de estado, ha debido ser para Iceta una imagen en la que reconocer su propio fracaso y el de todos aquellos que, como él, han dado y dan mayor importancia a sus ombligos que al bien común. Los socialistas catalanes, ambivalentes, equidistantes, obsesionados por mantener vivo el esplendor de los tiempos olímpicos, carecen del coraje político de Valls, de Villarejo, de la Sardá, de Cañas. Son pesebreros, y a eso debemos en no poca medida lo que se vive actualmente en esta tierra. Sin nadie que les plantara cara, los nacionalistas apretaron el acelerador para llevarnos hasta la nada que padecemos actualmente. Qué bien ha hecho y qué ejemplo ha dado el gran Celestino Corbacho abandonando el PSC".

El economista Sala Martín no es nada partidario de Valls, al que llama "fracasado". En la entrevista que le dedica Via Empresa afirma: "Tu aconsegueixes la independència a hòsties i en 15 dies estàs a la ONU i tothom ho accepta". Y dice más: "Per què Perú és independent? Vargas Llosa diu que no vol nacionalismes però tampoc demana el reingrés a Espanya. Perú és independent perquè hi va haver hòsties. Com a éssers humans ens hauria de caure la cara de vergonya, a nosaltres, a les Nacions Unides, a la UE... És inacceptable però és el que acceptem. Si dius que vols votar t'intenten ridiculitzar. Ells són els cosmopolites, els que defensen les guerres i la violència i tu ets el tractorià primitiu que diu que ha d'anar a hòsties. I si no t'agrada, més hòsties".

Una lluvia de plantofades. Pobres tractorianos. ¿Ha dicho tractorià?

La Vanguardia tiene la solución y la saca en portada: "La reforma constitucional se impone ante la crisis catalana". Lo demuestra con un sondeo y un texto que arranca dos apriorismos: "La mejor solución siempre es negociar. Y el mejor antídoto frente a la ruptura es la reforma. La suspensión de la autonomía catalana en virtud del artículo 155 de la Constitución apenas ha cambiado el diagnóstico de los españoles sobre la respuesta que debe dar el Gobierno central a las demandas del independentismo. Y los resultados de las elecciones autonómicas del pasado 21 de diciembre no son ajenos a esa posición: casi un 67% de los consultados por GAD3 apoya una reforma de la Constitución española para abordar y resolver el conflicto catalán, y más del 48% considera necesaria una respuesta política negociada a las reivindicaciones independentistas, mientras que un 41% rechaza cualquier salida pactada".

A los rusos les mola Putin, que comenzó a mandar en la primavera del año 2000 y en todo este tiempo ha logrado reducir la disidencia a la irrelevancia por métodos nada ortodoxos. Tres de cada cuatro rusos le han votado.

19 de marzo, santoral: José.

¿Quiere hacer un comentario?