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Primeras planas

Desbandada judicial y Junqueras no responde a Puigdemont

Más de 40 jueces han abandonado Cataluña en el último año. Artadi denuncia que Junqueras no ha contestado a cuatro cartas de Puigdemont. Brexit, el referéndum fiasco

16.11.2018 09:36 h.
12 min

Esta vez se han pasado. A Pol, Laia y Oriol se les ha ido la mano. Eso de llenar el portal de Llarena en Sant Cugat de pintura amarilla es muy complicado de no ver, tanto que el presidente de la Generalitat, Quim Torra, ha lamentado el ataque. Se trata del clásico reparo, "contra la violencia venga de donde venga", que ha desencadenado una oleada de condenas adversativas. Esto es que el magistrado es la encarnación de todos los males, pero...

La columnista de La Vanguardia Pilar Rahola es quien marca la tendencia: "Pero de la misma manera que me parece repugnante la demagogia de determinado españolismo de bronca y crispación, también me parece bronco y repugnante que se vulneren los límites de la protesta legítima. E ir con botes de pintura a señalar una casa particular, con la dosis de amenaza que inevitablemente puede sugerir, es una forma de microviolencia. O, en cualquier caso, una forma ilegítima de protesta".

En la misma línea se expresa en El Món Salvador Cot, para quien el suceso es un "microcontratiempo". Ahí va un párrafo de la pieza: "El fet és que aquests microcontratemps, com la pintura groga, són els que li serveixen al poder de Madrid per fabricar una violència que oculti la seva, la de debò, davant l'opinió pública espanyola. Llarena decideix sobre les vides de moltes persones i les seves famílies i ho fa de forma implacable, atribuint-los fets i intencions contraris als que va veure tothom. És ell que, amb una simple signatura, destrossa les vides dels representants electes que van votar la ciutadania d'aquest país. Però el poder en té prou amb un simple pot de pintura per convertir l'abús i l'autoritarisme en innocència i desemparament".

Sea como fuere, Cot también dice que "los culpables deben ser sancionados", no tanto por la pintura sino por las consecuencias en el crédito del cívico, pacífico y festivo independentismo. De modo que Pol, Laia y Oriol, el trío de amantes de las capuchas, la pintura y los martillos de Arran, se sienten ahora tan acosados por los suyos propios que están por hacer un Adri Carrasco y largarse una temporada a Bruselas para dárselas de perseguidos exiliados. 

Como no son precisamente unos desconocidos, sospechan que los Mossos podrían detenerlos un rato como respuesta de urgencia ante el alcance propagandístico de su última gracieta en Sant Cugat, que no es otra cosa que señalar el edificio de una familia para que se vaya. Y no es el primer aviso.

Hasta Gabriel Rufián ha salido a criticar a su manera lo de Pablo Llarena, que le parece fatal, igual que cuando pintan esvásticas en las sedes de ERC, ha dicho. Le ha faltado referirse a las rociadas con excrementos en las sedes de Ciudadanos, PP y PSC, a las amenazas contra los dirigentes y afiliados de estos partidos, los escraches callejeros las simpáticas peticiones de Núria de Gispert a Arrimadas para que se vaya a Jerez de la Frontera o la precipitada salida de Llarena de un asador de pollos de la Costa Brava ante el tono amenazante de unos individuos convocados en las redes por cuentas de políticos nacionalistas.

Dado el ambiente en la Dinamarca del sur de Europa, este país de las sonrisas, hay una cierta desbandada judicial, según explica Francisco Velasco en La Razón: "Los datos vienen a señalar que empieza a cundir un cierto desánimo entre los miembros de la Carrera Judicial por permanecer en los juzgados y tribunales de Cataluña, y, en cambio, aumenta el deseo de salir de ese territorio cuando se presente la primera oportunidad para ello. En el último año, desde septiembre de 2017 a octubre de este año, 43 jueces y magistrados han abandonado los destinos que tenían en Cataluña para ejercer su labor en destinos «menos conflictivos» y sin la presión de sufrir algún tipo de represalias por quienes no aceptan las reglas de un Estado de Derecho. En cambio, sólo cuatro jueces pidieron regresar de forma voluntaria a juzgados catalanes en ese mismo período; mientras que otros, recién salidos de la Escuela Judicial, se vieron «obligados» a comenzar su carrera en Cataluña, ya que los primeros del escalafón optan por otros destinos".

Pero además de comejueces, el independentismo tiene más caras. La de Guardiola por ejemplo, que se acercó ayer a la prisión de Lledoners para dar ánimos a los políticos presos y largar una conferencia para el resto del personal interno sobre liderazgo y equipos. Otra cara lavada es la de Elsa Artadi, la mujer que gobierna Cataluña --porque lo de Torra es un ir y venir vendiendo frascas de ratafía--. El antedicho Cot y Gemma Aguilera han entrevisado a la superconsejera para El Món y obtenido el siguente y jugoso titular: "Puigdemont ha enviat quatre cartes a Junqueras sense resposta". Son dos preguntas con sus correspondientes contestaciones: 

"-Tornem a aquell “los hemos descabezado”. Això ha generat un problema, i és que no hi ha comunicació entre el president Puigdemont i el vicepresident Junqueras.

-Correcte. Bé, hi ha comunicació unidireccional.

-Una comunicació no corresposta?

-Hi ha comunicació unidireccional en el sentit que el president Puigdemont ha escrit quatre cartes al vicepresident Junqueras i també li va enviar un llibre dedicat sense resposta. Per tant, sí que el vicepresident Junqueras té informació del president Puigdemont. Potser la resposta a les quatre cartes està en camí".

Elecciones en Andalucía. Felipe González ha abierto la campaña con Susana Díaz. Están en juego cuatro año más de poder socialista después de 38 años ininterrumpidos de gobiernos colorados. Se habla de corrupción pasada y futura y los medios conservadores continúan machacando el flato de Pedro Sánchez con las historias de las empresas instrumentales que se utilizan para pagar menos impuestos en la adquisición de propiedades inmobiliarias. Ayer fue María José Rienda en El Mundo y hoy le toca a Nadia Calviño en el ABC. Escribe Javier Chicote: "La ministra de Economía y Empresa, Nadia Calviño, utilizó una sociedad instrumental y dos testaferros para adquirir su vivienda en el barrio madrileño de Mirasierra. Se trata de un unifamiliar de más de 300 metros cuadrados que está a nombre de Aldael Consultores, la sociedad que Calviño y su esposo, el economista Ignacio Manrique de Lara, crearon ad hoc en el año 2000 para la operación inmobiliaria y que actualmente contabiliza activos por valor de 1,6 millones de euros".

Sigue la información: "Los depósitos de cuentas presentados en el Registro Mercantil demuestran que el matrimonio se ha beneficiado del ahorro de decenas de miles de euros en impuestos a lo largo de los últimos años. Esta práctica, que es legal si las deducciones se hacen de acuerdo al criterio de la Agencia Tributaria, fue rechazada de forma meridianamente clara por Pedro Sánchez en una entrevista concedida en 2015, cuando estaba en la oposición y se postulaba para acceder a La Moncloa. Hablaba sobre el caso de Juan Carlos Monedero, fundador de Podemos, que había cobrado de Venezuela 425.000 euros a través de una sociedad: "Si yo tengo en la Ejecutiva Federal de mi partido a un responsable político que crea una sociedad interpuesta para pagar la mitad de los impuestos que le toca pagar, esa persona al día siguiente estaría fuera de mi Ejecutiva"".

Europa. Todos los medios impresos abren con los problemas de Theresa May para validar el acuerdo con la Unión Europea sobre el Brexit. Han dimitido tres ministros y siete altos cargos y parece que continuarán hoy los abandonos. Los contrarios a ese acuerdo consideran no refleja exactamente la voluntad popular derivada del referéndum, que es lo que tienen las consultas salvo cuando se preguntan banalidades.

Escribe Rafa de Miguel en El País: "En las horas previas a la comparecencia que tenía prevista (May) en el Parlamento, para explicar los términos del acuerdo del Brexit cerrado en Bruselas, se amontonaron las malas noticias. Primero dimitió el secretario de Estado para Irlanda del Norte, Shailesh Vara. Una figura menor, pero significativa, porque Vara había sido un firme defensor de la permanencia en la UE. Señalaba que el descontento con May alcanzaba a los dos bandos del debate. El golpe más duro vino poco después. Dominic Raab, el ministro para el Brexit, renunciaba a su cargo. Raab es el niño mimado de los euroescépticos y uno de los candidatos a suceder a May. “Los términos propuestos ayer [por el miércoles] por la primera ministra contienen errores muy relevantes”, explicaba Raab a la BBC. “Si este acuerdo entra en vigor provocará un devastador efecto en la confianza de la ciudadanía en la democracia”. Poco después, dimitía la segunda de Raab, Suella Braverman, y la ministra de Trabajo y Pensiones, Ester McVey, quien señalaba en su renuncia que el acuerdo “no hacía honor al resultado del referéndum”".

Pues eso, el referéndum de Pilatos que ganó Barrabás.

16 de noviembre, santoral: Fidencio, Inés de Asís y Margarita de Escocia.

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