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Primeras planas

Ave Sánchez y las derechitas cainitas

La prensa se rinde a la evidencia. Hay Sánchez para una década y el efecto Vox se concreta en la destrucción del PP y la mitad de los diputados previstos. Puigdemont, otro derrotado

12 min

El presidente del Centro de Investigaciones Sociológicas, Félix Tezanos, tenía razón. Pedro Sánchez ha ganado de calle, con soltura y holgura. Ave César. Horizonte despejado para gobernar con mano izquierda, derecha y hasta sin manos. Dispone de un cheque en blanco y pista libre para reeditar el zapaterismo o el felipismo, él mismo. España, como en los ochenta, vuelve a ser socialista. En las dos Españas, la poblada y la vacía, se ha votado al partido del puño y la rosa. Inapelable.

Donde hay un ganador, hay uno o más perdedores. En este caso, dos. Descontado Pablo Casado, ni Reconquista ni vainas. El discurso tronante de Vox se ha quedado en un gorgorito, puro gatillazo. Que sí, que está muy bien pasar de cero a 24 escaños, pero no tanto cuando las expectativas y los sondeos otorgaban a la formación de Abascal 40 diputados por lo bajo y el ministerio de caza y pesca como mínimo.

La derrota es más plástica que la victoria, según los pintores de batallas. A Casado se le ha helado la sonrisa. Es probable que todavía esté bajo los efectos del tremendo guantazo, grogui ante la dimensión del fracaso. El colosal batacazo da pie a duros análisis sobre las claves de tan severa trompada. José Antonio Zarzalejos en El Confidencial casi le entrega el finiquito: "La práctica destrucción del PP se debe tanto a la torpeza de la absorción del discurso de Vox —un artefacto que ha cumplido la misión de descalabrarlo— como al peso de una herencia insoportable (corrupción, Cataluña, desigualdad y desideologización). La dimensión del desplome de los populares (de 137 escaños a 66) no admite paliativos y exige una respuesta inmediata: revisión total del discurso y nueva dirigencia, conformando lo antes posible una comisión gestora. No hay líder en el mundo occidental democrático que pueda sobrevivir a una pérdida parlamentaria de 71 escaños y a un práctico empate en porcentaje de voto con el partido —Ciudadanos— al que aventajaba en más de 10 puntos y 105 escaños en la anterior legislatura. Y sobre todo: un dirigente de la derecha bajo cuyo mandato su partido desaparece del País Vasco —ni un escaño allí— y resulta testimonial en Cataluña con solo un diputado no puede permitirse la banalidad frívola de continuar al frente de la organización".

Dos telediarios le echa también a Casado en El País Rubén Amón, que escribe: "El fracaso de Pablo Casado —el PP ha perdido la mitad de los diputados, ha desaparecido de Euskadi, agoniza en Cataluña— no solo cuestiona su liderazgo y complace los sueños húmedos de sus adversarios domésticos —Soraya Sáenz de Santamaría, Cospedal, los marianistas, los colegas represaliados en las listas—, también alienta el eterno retorno de Núñez Feijóo y parodia en cierto sentido el escarmiento al que hubo de exponerse Pedro Sánchez cuando tuvo que sobreponerse a la novedad del PSOE en la izquierda de la izquierda".

En cambio en La Razón se sostiene que Casado está en disposición de jugar sus cartas y presidir el desastre hasta que cambie el ciclo. Firma el análisis Carmen Morodo: "Génova ha actuado con mano de hierro, lo que ha generado tensión y recelos, pero la ventaja de Casado es que sus posibles competidores se han quedado en el camino. La fuga a la actividad privada de la ex vicepresidenta Soraya Sáenz de Santamaría no tiene marcha atrás, ni aunque ella quisiera. No tendría el apoyo del partido. La gestión de la derrota en el Congreso del PP consolidó su ruptura con la organización en la que llegó a serlo todo de la mano de Rajoy. Y en cuanto al presidente de la Xunta, Alberto Núñez Feijóo, su influencia interna sigue siendo muy alta, y encarna el mismo espíritu centrista que el otro «barón» con mando, el andaluz Moreno, pero hasta en política hay trenes que una vez que se dejan pasar es complicado volverlos a coger. Pase lo que pase en las elecciones del mes que viene, que tampoco pintan bien, Génova ha aprovechado esta renovación para colocar a «peones» fieles en estructuras orgánicas decisivas".

La alta participación no presagiaba una marea de Vox sino de la izquierda y los nacionalistas acongojados ante la perspectiva de un Gobierno de toreros, cazadores y fumapuros. De la crónica de Enric Juliana en La Vanguardia: "“Muchos españoles han tenido más miedo a Vox que a los separatistas”. El veterano periodista Pedro J. Ramírez, el hombre que mejor conoce todas las conspiraciones en la política española de los últimos cuarenta años, resumía así el espíritu de la jornada. La izquierda se ha movilizado alrededor del PSOE sin dejar a Podemos en una posición marginal, pese a su notable retroceso en votos y escaños. Podemos pierde 25 diputados, pero se coloca en el centro del tablero. El PSOE les necesita para gobernar, puesto que no tiene otra opción. , ahora convencido de que puede ser la alternativa dentro de cuatro años, no estará disponible. Podemos no ha muerto, pese a que algunas necrológicas ya estaban redactadas. “¡Con Rivera no!”, gritaban los militantes socialistas congregados anoche en la calle Ferraz de Madrid. Sánchez les respondió: “Parece claro”. Y añadió que su intención no es establecer exclusiones, subrayando que gobernará de acuerdo con la Constitución y la justicia social. “Formaremos un gobierno europeísta”, dijo".

portada el pais 28 abril

Portada de 'El País' del 29 de abril de 2019 

Arcadi Espada en El Mundo y Salvador Sostres en el ABC dan por supuesto que en ese gobierno estará Rivera. Escribe el primero: "Naturalmente el gobierno limpio deberá resolver una pequeña higiene previa. Es sabido que durante la campaña electoral el líder de Ciudadanos, Albert Rivera, hizo una declaración solemne asegurando que su partido nunca pactaría con el Partido Socialista. Ciudadanos ha aumentado notablemente su número de votos y aún más el de sus escaños. Pero el contrafáctico tentador es lo que habría sucedido de no haber mediado esta declaración. Tentador e inútil: Cs debe asumir lo que hizo. Pero no lo que dijo, porque ahora está irrevocablemente obligado a dar su apoyo a un gobierno de Sánchez. Estas cosas son, sin duda, dolorosas, incluso para un hombre como Rivera. Por lo tanto, bueno sería encararlas pronto y sin mayores aspavientos. Ni el PSOE ni Cs pueden hacer otra cosa que gobernar juntos. Las convicciones son extraordinariamente importantes en la política. Pero, por suerte, en esta hora crucial los españoles se han encontrado con una extraordinaria chiripa, fruto de ese azar tan pintoresco que llamamos democracia. Dos hombres sin convicciones, que se disputan encarnizadamente cuál de los dos habrá cambiado de opinión más veces y cual de ellos entenderá el ejercicio del poder de forma más fría y desnuda van a gobernar este país caliente. Insisto: es una suerte escandalosa. Imagine el desocupado lector que habría pasado si los dos, o incluso uno solo de ellos, hubieran tenido convicciones".

Por su parte, Sotres oficia el elogio fúnebre de Puigdemont y asegura sin asomo de duda que Rivera será vicepresidente: "El partido de vuelta serán las elecciones europeas, con el Barça-Madrid al que Junqueras y Puigdemont se han convocado, tan inútil en la realidad como significativo en el imaginario y la hegemonía dentro del independentismo. La victoria de ayer de Esquerra supone un paso más de los republicanos en su propósito de ocupar la centralidad de la política catalana, y otro paso en el incomprensible camino que los convergentes han tomado hacia la marginalidad y la insignificancia, grotescamente radicalizados, cuando éste no fue nunca su carácter. La marca electoral más exitosa desde la recuperación de la democracia, que fue CiU, ha sido arruinada por olvidar la moderación, la centralidad y desde luego por la abrumadora mediocridad política de Artur Mas y por los problemas judiciales –y mentales, y esto también hay que dejarlo claro, porque sino no se entiende nada– de Puigdemont. (...) En escaños y en el porcentaje de voto por bloques, el independentismo vuelve a perder su eterno plebiscito por 26 a 22. Y en el Gobierno, que ya hablaremos, Rivera será –no lo duden ni un instante- el vicepresidente de Sánchez. Podrá más su espejo –that’s not unusual– que su palabra".

Destaca en El Nacional el obituario que le traza a Puigdemont Jordi Galves: "¿De què han servit totes les persones que us han fet costat, deixant les seves conviccions polítiques, deixant de banda els seus interessos personals en favor de la vostra causa, que és la del país? ¿De què ha servit que us mantingueu a Bèlgica si no manteniu contacte viu i còmplice amb el país del que sou president? On vas, president Puigdemont, tot digne, tot sol, sense la majoria del país? On vas fent aquestes declaracions de perdedor dient davant dels periodistes que els resultats de Junts per Catalunya són prou bons? On vas, Carles Puigdemont, i en què et podem ajudar, ara que has perdut i no estàs envoltat d’oportunistes?"

29 de abril, santoral: Catalina de Siena, Hugo abad, Severo de Nápoles y Tertulia, virgen y mártir.