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Primeras planas

"Aquel minuto en Waterloo" y un letrado pasmado

La última jugada maestra del secesionismo: abajo Sánchez, fuera los Presupuestos. El abogado de Vox topa a la primera con Marchena por el lazo amarillo. Triunfalismo judicial

11 min

Sostienen las partes que lo intentaron hasta el último momento. El PDeCAT --siglas a las que le quedan dos telediarios-- y ERC han tumbado los Presupuestos Generales del Estado y al presidente del Gobierno que realizaba señales en una pista de aterrizaje. En los trances más abruptos de la historia reciente consta la presencia del diputado Gabriel Rufián como una suerte de Forrest Gump relator de las calamidades. Aquellas 155 monedas de plata de finales de octubre del 17, ahora la estocada contra un futuro plausible del secesionismo mientras el chaval de Santako se pavonea pidiendo fecha y hora electoral. Carles Puigdemont también está en esas fotos, claro. Es otra "presencia". Inevitable preguntar qué habría pasado si en vez de DUI y 155 hubiera habido elecciones. Lo mismo para el caso actual. ¿Y si Sánchez hubiera podido agotar la legislatura?

"Aquel minuto en Waterloo" es uno de los capítulos de "Momentos estelares de la humanidad". Apunta Zweig que raras veces la historia se pone en las manos más inopinadas, en aquel caso las del mariscal Grouchy, que entre acudir en socorro de Napoleón u obedecer a Napoleón optó por lo más cómodo y menos inteligente. 

En La Razón recogen las últimas horas de la legislatura en una crónica de T. Bolaño y P. Gómez, que subrayan los denodados esfuerzos de Pablo Iglesias por salvar los muebles: "Sabedor de la gravedad de la situación para los Presupuestos que él personalmente pactó con el presidente del Gobierno, Iglesias realizó en la noche de este martes una última ronda de llamadas a tres bandas: con Carles Puigdemont, con Joan Tardà y con Aitor Esteban. También habló con el Gobierno. Iglesias situó su última propuesta, según fuentes de la dirección de Podemos, en un punto a medio camino entre las exigencias de Moncloa y del Govern: la puesta en marcha de una mesa de partidos estatales en la que no hubiera relator y que tuviera como escenario el Congreso, conformada por diputados. Ni desde el PSOE ni desde las formaciones independentistas terminaron de dar credibilidad a esta mesa como una vía que salvara el diálogo. El bloque de la moción de censura naufragaba definitivamente".

Las fuerzas vivas de la economía catalana calculan pérdidas millonarias. De la nota de Arturo Puente en El Diario: "El fracaso del proyecto de Presupuestos Generales del Estado, que ha sido rechazado este miércoles en el Congreso, ha supuesto la cancelación de algunas de las medidas estrella del Gobierno de Pedro Sánchez. También ha dejado en el aire un aumento global en el gasto del Estado que, en el caso de Cataluña, se traducen en 350 millones de euros menos para la Generalitat y hasta 900 en diferentes inversiones del Estado en la comunidad".

Sigue la pieza: "Aunque el Gobierno y la Generalitat no se ponen de acuerdo en la cifra exacta de dinero que se podría ver comprometido, tres son las partidas que Cataluña seguro que no verá. La primera es el aumento que Fomento había presupuestado para la red de Cercanías catalana (Rodalies), que había pasado de estar dotada con 331 millones en los últimos presupuestos de Rajoy a los 650 que Sánchez proveía ahora".

portada mundo eleccionesQuien proveerá será Dios en un campaña electoral que se solapará con la Semana Santa, playas y procesiones, saetas y colocones en esa especie de solsticio anticipado. Encuestas abiertas. Escribe en la contraportada de El Mundo Raúl del Pozo: "El Gobierno Sánchez ha acabado donde empezó: en el Congreso de los Diputados. No ha reconocido el peligro hasta que lo tuvo encima, después de gobernar con secesionistas que en la Europa democrática sólo están reconocidos por los partidos de extrema derecha. Había pactado con los enemigos de la democracia y al final lo han tumbado. Pablo Casado declara que se ha contenido el chantaje secesionista, pero hay que esperar a ver qué pasa y si, como indican las encuestas, el PP va a sufrir un mordisco de Ciudadanos y un guantazo de Vox".

Y añade: "A pesar de los malos augurios que le anuncian la oposición, del disgusto de los barones y del rechazo de la vieja guardia, el entorno de Sánchez se ha crecido en el castigo. Creen que si ha aguantado con 84 diputados podrá formar Gobierno, tal vez no de izquierdas, posiblemente de centroizquierda. También los hay que temen que el PSOE pueda sufrir la derrota más sonada de la historia porque, como suele decir un veterano dirigente, el actual mandamás del PSOE es ajeno a la ortodoxia del viejo partido".

Juicio. La prensa afecta al proceso celebra que los fiscales hayan rebatido los argumentos políticos de las defensas. La versión de los letrados de los acusados es que se confirma la naturaleza política del juicio. Triunfalismo. El juicio es una farsa pero van ganando de calle. Sólo hay una excepción a la euforia dominante, Bernat Dedéu en El Nacional: "Una cosa és que els presos polítics aprofitin els seus discursos al Suprem per tal de reivindicar-se, però l’altra, ben diferent, és que els seus representants legals es disfressin de mitiners. Després d’acabar la intervenció de Van den Eynde, un col·lega de Madrid, jurista i molt ben connectat als cercles de poder capitalí, m’escrivia un missatge fatal: “Pèssim to i espantosa forma d’encarar el judici. Això és com si abans d’un partit de futbol agafes de bracet al referee i li dispares que el sistema d’arbitratge de la lliga espanyola és una puta merda. Ja us podeu anar preparant, perquè em temo que els destrossaran”".

De momento, el abogado que peor parado ha salido es Pedro Fernández, de Vox, al que Marchena le metió la primera en la frente nada más comenzar a hablar. Pidió Fernández a la sala que censurara el discreto lazo amarillo de Jordi Sànchez, cosa que brindó al magistrado la oportunidad de acotar que él también en Europa. En concreto en dos sentencias del Tribunal Europeo de Derechos Humanos que condenan a Bosnia-Herzegovina y Bélgica por prohibir en sus salas de justicia los velos islámicos. Hay depositadas grandes expectativas en el desempeño de Vox durante el juicio. En El País, Manuel Jabois analiza el papel de la pareja de letrados de la acusación popular a la luz de un episodio judicial en Gibraltar: "Precisamente la sesión la ha cerrado Vox con su intervención, que corrió a cargo del abogado Pedro Fernández. En la anterior crónica se daba cuenta de las habilidades de Javier Ortega Smith, su colega letrado que escapó a nado de Gibraltar tras poner allí una bandera española. Pues bien, uno que lo acompañaba se quedó allí detenido, presidente de Vox de Madrid --de interior y sin entrenar, no nadaba tan bien--, y Fernández fue a defenderlo. El caso es que también terminó detenido él y, peor aún, "me hicieron ensuciarme dos veces las manos para tomarme las huellas dactilares", según denunció a La Gaceta".

Continúa Jabois: "Tres años después de aquello, con las manos ya recuperadas, el abogado Fernández se ha presentado en el juicio para ir directamente al grano: pidió que no se usasen lazos amarillos en la sala. También dijo que "la libertad de expresión está sometida en una sociedad democrática a los límites que imponen la seguridad nacional, la integridad territorial o la seguridad pública y la defensa del orden". Un disparate de tal calibre que casi acaba detenido otra vez dejándole un trauma inacabable: el hombre que cada vez que iba a salvar algo, un amigo o una patria, termina encerrado".

Hoy le toca hablar a Oriol Junqueras. Guerra sin cuartel entre nacionalistas a cuenta del juicio. Se quejan en ERC de que Torra intenta restar protagonismo al juicio con sus declaraciones. La presencia de miembros del Govern en la sala segunda del Supremo es un detalle pintoresco, tan pintoresco como el dibujo de la consejera de Agricultura, la republicana Teresa Jordà, que se pasó la segunda sesión del proceso haciendo garabatos. Está tan orgullosa de sí misma que enseña el producto de su contribución a la lucha en el Twitter.

14 de febrero, santoral: Cirilo, Metodio y Valentín.