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Primeras planas

El "antifascista" bueno y el pecado del grafómano

Historia de Lanza, uno de los apadrinados de 'Ciutat Morta'. El magistrado del 13 que investiga el 1-O, ingresado de gravedad. Proceso al proceso: La libreta negra del escriba

9 min

Víctor Laínez ha muerto por llevar unos tirantes con la bandera de España. Rodrigo Lanza fue, presuntamente, quien lo mató en la puerta de un bar de Zaragoza tras una discusión en la que según los testigos presenciales el segundo llamó "facha" al primero. De tanto en cuanto asoma en los medios el retazo de una pelea en la que un componente ideológico actúa como espoleta de la violencia. Sin ir más lejos, todos los dirigentes soberanistas alertan sobre la reaparición de la extrema derecha en Cataluña y Podemos acusa a los partidos independentistas de haber despertado al monstruo.

El caso es que Laínez, motero, falangista según la Falange, natural de Terrassa y vecino de Zaragoza ha muerto a los 55 años porque Lanza, 33 primaveras y autoproclamado antifascista, le quiso, supuestamente, dar un escarmiento por "facha". Pero en el caso del joven hay más. En El Periódico firman J. Albalat y G. Sánchez un texto con los antecedentes de este individuo: "Lanza estuvo en prisión entre el 2006 y el 2012 tras ser condenado por dejar tetrapléjico a un guardia urbano de Barcelona en los incidentes ocurridos en una casa ocupada de la calle de Sant Pere Més Baix, donde se celebraba una fiesta, el 4 de febrero del 2006. El documental 'Ciutat Morta', dirigido por Xavier Artigas y Xapo Ortega y en el que aparecía Lanza, puso en tela de juicio el proceso que lo llevó a prisión".

Portada de 'La Vanguardia' del 13 de diciembre / CGComo se recordará, los autores de Ciutat Morta fueron galardonados con el premio Ciutat de Barcelona y la emisión del documental por el Canal 33 causó una auténtica conmoción. Una de las encarceladas por aquello, Patricia Heras, que cumplía una condena de tres años, se suicidó en un permiso y tan abrupto final se atribuyó sin género de dudas al montaje policial que según el argumento de la pieza había llevado a unos inocentes a la cárcel.

Todo esto ocurrió poco antes de que los comunes de Colau desembarcaran en el ayuntamiento y se dedicaran a tratar a los guardias como sospechosos habituales. No era para menos si se tiene en cuenta que Jaume Asens, ahora teniente de alcalde, fue el abogado defensor del joven Lanza.

La corriente de opinión generalizada en la bienpensante Barcelona dio en condenar a la Guardia Urbana. Las buenas gentes de la política y el periodismo, con el síndico de agravios Ribó a la cabeza, exigieron que rodaran cabezas ante la incuestionable brutalidad de la Guardia Urbana, etcétera, etcétera y que vivan los okupas y muerte al kapital, Barcelona ciudad antifa, Can Vies resiste y visca la bullanga. Pero si hasta Joaquim Forn, a la sazón responsable de la Guardia Urbana, llevó a la Fiscalía la película para que se reabriera el caso. Nadie escuchó la versión contraria ni atendió fuentes judiciales. Se dio por bueno que la policía y los jueces eran malos malísimos y los okupas, víctimas de la intolerancia y los prejuicios estéticos. Fue otra forma de pasarse la justicia por el arco del triunfo, un precedente de limpiarse los mocos en el Parlament con leyes y sentencias.

Más sucesos inopinados. El magistrado del 13, Juan Antonio Ramírez Sunyer, está ingresado en el hospital con una grave afección instestinal. Resulta inevitable referirse a los fiscales Maza y Romero de Tejada y así lo hace Carlota Guindal en la nota de La Vanguardia digital: "La noticia del ingreso de Ramírez coincide con dos recientes fallecimientos de dos personas vinculadas a la lucha contra el desafío independentista. Se trata del fiscal general del Estado, José Manuel Maza, fallecido durante un viaje a Argentina el pasado 18 de noviembre por una septicemia, una infección general del organismo que se inició en el hígado. Dos semanas después, el 27 de noviembre, fallecía por el fiscal superior de Catalunya, José María Romero de Tejada, por una neumonía, en su caso tras una larga enfermedad. Ambos habían liderado las querellas y las actuaciones por las reiteradas desobediencias al Tribunal Constitucional que prohibió las leyes del Parlament dirigidas a la “desconexión catalana” así como el referéndum".

A Ramírez Sunyer cabe atribuir las órdenes de registro que aportan el material para el proceso al proceso, con la agenda negra del exalto cargo Josep Maria Jové como gran aporte documental. Jové, que fue detenido el 20 de septiembre, es un impenitente grafómano que lo anotaba todo en la libretilla, desde los ajás de Mas a los ums de Anna Gabriel y el resto de componentes del comité estratégico de la republiqueta de bolsillo.

Màrius Carol escribe sobre la agenda negra: "La Moleskine revela desde inquietudes personales, como la preocupación de Artur Mas por la marcha de empresas de Catalunya, hasta el desasosiego de ERC por la figura de Carles Puigdemont –“es indepe y no se detendrá”– cuando apostaban por ponerle pausa al proceso. Pero, además, en el cuaderno figuran los nombres de quienes asistían a las reuniones decisorias de la hoja de ruta secesionista, lo que puede ampliar el número de investigados. Un viejo escritor dijo que “las agendas son como los preservativos: de nada sirven si se guardan en el bolsillo”. Se olvidó de añadir que, en cualquier caso, hay que dejarlas a buen recaudo".

Lejos de recomendar la ocultación de material sensible, Enric Hernández apunta a otra derivada en su versión sobre el mismo particular: "El dietario del 'procés' es la prueba más palmaria de la infamia, de cómo un nutrido grupo de políticos se concertaron para ocultar la realidad a la ciudadanía y arrastrarla a una segura derrota de gravosas consecuencias. Estrategia suicida de la que, a tenor de sus palabras, siguen sin abdicar".

En el Ara triunfa como prosista el economista Xavier Sala i Martín, que suscribe un artículo sobre unos alucinantes avistamientos de banderas: "Els partits unionistes qualifiquen els sobiranistes de supremacistes, feixistes i nazis. Però és a les seves manifestacions que sempre apareixen banderes amb creus gammades i on es fan salutacions hitlerianes o franquistes. I són els seus líders (com l’europarlamentari Javier Nart) els que parlen obertament d’esterilitzar (sí, sí, esterilitzar!) les dones que tenen alta probabilitat de tenir fills amb discapacitats. Poques coses hi ha més nazis que això".

Sala i Martín también tiene una explicación para la fuga de empresas. Sostiene que es mentira: "Ara que ja han passat unes setmanes i que comencem a tenir dades reals, podem analitzar què és el que ha passat realment. D’entrada, deixeu-me dir que de les 3.000 empreses que van demanar el canvi de seu social, ara mateix i segons dades de la conselleria d’Economia, només 332 han finalitzat el procediment de canvi. Segurament aquesta dada canviarà en el futur perquè hi ha un decalatge en les dades però, de moment, no són 3.000 sinó 332".

Más que Toni Albà dice que la Inés a la que llama "mala puta" en Twitter a lo mejor no es Arrimadas. El animador de los mítines por los presos se supera a sí mismo. Nivel.

13 diciembre, santoral: Eustracio, Judoco, Lucía de Siracusa, Orestes y Otilia.