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Ignacio González y Eduardo Zaplana en una imagen de archivo / EFE

Zaplana tuvo que testificar por sus conversaciones con Ignacio González

El juez le citó por su participación en una grabación sobre la financiación irregular del PP en el despacho del presidente de Madrid

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Eduardo Zaplana, que ha sido detenido este martes por los delitos de blanqueo de capitales, malversación y prevaricación, también tuvo que declarar en calidad de testigo en la Audiencia Nacional por los pinchazos de una conversación mantenida con el expresidente de la Comunidad de Madrid Ignacio González sobre una grabación con la que se chantajeó presuntamente al presidente del Gobierno y del PP, Mariano Rajoy.

Ambos mantuvieron la conversación en el despacho de González antes de ser detenido en el marco de la operación Lezo, se hacía referencia a una cinta en la que un empresario reconoció supuestamente unos pagos en 'b' al PP en 2008.

Un vídeo sobre la financiación del PP

El juez de la Audiencia Nacional que investiga la causa también conocida como los papeles de Bárcenas citó a Zaplana el pasado mes de diciembre para que declarara sobre este asunto.

El exministro de Trabajo reconoció que se produjo la conversación y que González le habló de la existencia del vídeo pero se desvinculó de la presunta financiación irregular del PP asegurando que él había abandonado la política en 2008 y que no había vuelto a ocupar un cargo interno en la formación.

Canal de Isabel II

El pinchazo del encuentro mantenido en noviembre de 2006 y que obra en el sumario de la causa Lezo también reveló cómo González le contó a Zaplana que se habían producido irregularidades en la compra por parte del Canal de Isabel II en 2001 de Inassa, su filial en Latinoamérica.

Le dijo que el entonces presidente de la Comunidad de Madrid, Alberto Ruiz-Gallardón, había comprado la colombiana por 100 millones de dólares cuando no valía ni 30.

Rita Barberá

En relación a la fallecida alcaldesa de Valencia Rita Barberá, Zaplana dijo que era un "bluf absoluto", que tenía "cinco" personas a su alrededor para que le hiciesen "las cosas". "Ella iba, se reía, se tomaba un whisky con alguno, que eso lo hacía como Dios", dijo.

En la conversación también salió el nombre de Esperanza Aguirre, de la que el cabecilla de la trama Lezo dijo que era una "hija de puta" a la que había mandado "a tomar por culo" en los tejemanejes internos del último congreso regional del PP de Madrid, y que en aquel momento seguía en política porque necesitaba "el servicio" aunque era consciente de que estaba "muerta".