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Jesús Rodríguez, el líder crítico de Vox Cataluña destituido esta semana / CG

El líder de Vox Cataluña purgado por crítico: "Lo di todo por un partido 'fake'"

Jesús Rodríguez, excandidato alternativo fulminado: "Han utilizado a los patriotas como los independentistas el lazo amarillo"

12 min

Jesús Rodríguez atiende a Crónica Global desde Terrassa (Barcelona), ciudad donde hasta hace 72 horas era el coordinador local de Vox. Este abogado y ex Guardia Civil era también algo más: candidato crítico a las primarias del partido en Barcelona, y excandidato a la alcaldía por la fuerza de Santi Abascal y Javier Ortega Smith. Ya no lo es. Lo destituyeron por correo el martes. Este medio avanzó ayer su marcha. 

-- Pregunta: ¿Qué ha pasado?

-- Respuesta: Muy buena pregunta que no le puedo contestar. Se trata de una decisión tomada desde hace tiempo, desde el desembarco de Plataforma per Catalunya (PxC) el 1 de octubre de 2019. Destituyeron al comité ejecutivo provincial (CEP) anterior y han ido prescindiendo de las personas en quienes no confiaban. Es la forma de hacer de PxC, y Vox Barcelona ha terminado fagocitado por PxC. Nos han destituido uno por uno. Yo he sido el último.

-- Usted denunció irregularidades en las primarias. Pero las perdió. 

-- Sí, se celebraron al año de haber destituido el CEP. Las convocó una comisión gestora y su presidente, Juan Garriga --ahora diputado en el Parlamento catalán--, se postuló como candidato. Yo denuncié la falta de garantías del proceso ante el comité de garantías, e incluso se interpuso una demanda en Madrid. No la entré yo, yo era solo el abogado de un grupo de afiliados descontentos. Pero eso me dejó marcado como alguien en quien no confiaban. 

-- ¿Cómo terminó esa demanda?

-- La perdimos. Durante las sesiones, se adujo que la anterior presidenta provincial había dimitido con anterioridad, y se sacó a relucir un documento que lo acreditaba, pero que jamás habíamos visto antes. Tras ello, presenté mi candidatura al CEP. 

-- Usted perdió. 

-- Cuando presenté mi candidatura, ya vi que aquello sentó muy mal. Yo pedí igualdad de armas, y no la había. El otro candidato [Juan Garriga] utilizó todos los resortes del partido para lograr ser elegido. Partía con ventaja. 

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Juan Garriga (i), presidente provincial, cara a cara con Jesús Rodríguez en un acto de partido / CG

-- ¿Qué resortes?

-- Pudo enviar SMS a todos los afiliados y yo no, por ejemplo. Para lograr avales. 

-- ¿Denunció las irregularidades?

-- Sí, yo soy una persona rigurosa. Quizá por ser Guardia Civil de formación me gusta seguir las normas, y los estatutos estaban allí para dirimir un conflicto como el que había. No sirvió de nada. Durante todo este tiempo, y no hace mucho, hace apenas tres años, me han tratado de díscolo. Cuando yo defendí la esencia de Vox cuando nadie daba la cara. Cuando éramos cuatro amigos. 

-- ¿Qué pasaría en unas nuevas primarias?

-- Todos los críticos hemos sido destituidos. Nos han reemplazado por gente arribista, afines a PxC. Ahora, son todos diputados. Y con ello ya tienen suficiente y no necesitan voces alternativas. Hasta la secretaria general de PxC, Mónica Lora, es diputada. Pero si utilizando toda la maquinaria ellos sacaron 200 avales y yo 40, en unas nuevas primarias, quizá se llevarían una tunda

-- ¿Usted era el líder del sector crítico de Vox Cataluña?

-- Yo no soy líder de nada. Yo defendí siempre los principios fundacionales de Vox. Vox venía a renovar la política, a no embolsarse subvenciones electorales. Vox aboga por disolver el Estado autonómico y ahora el partido se llevará 1,5 millones en subvenciones de la Generalitat de Cataluña. ¿No decían que no venían a vivir de la política? Hay gente que son diputados y no deberían serlo. 

-- Pero fueron votados. 

-- Solo tiene usted que mirar su currículum. Su currículum da pena. Solo están ahí porque Abascal los ha puesto a dedo. Cuentan con el beneplácito del partido. 

-- Usted no es la primera voz que reivindica el Vox Cataluña de los inicios. ¿Qué ha cambiado?

-- Todo. Ha cambiado todo. Hace tres años, el 8 de diciembre de 2018, Javier Ortega Smith vino a Terrassa para el Día de la Constitución por la tarde. Venía de Girona, de soportar serios incidentes provocados por los antisistema por la mañana. Pues bien, acudió a Terrassa gente de toda Cataluña. Ortega Smith hizo un discurso colosal. Éramos 100 personas, pero era el Vox cercano, el de la gente. 

-- ¿Vox ya no es de "de la gente"?

-- No. Están jerarquizados y un municipio no apoya al otro. Hay excepciones, pero es lo que rige la dirección de Barcelona. La última campaña electoral, en las autonómicas --del 14 de febrero-- nos hostigaron en Sabadell y La Garriga. Allí estuvimos los de Terrassa. Apoyando a los compañeros que nos necesitaban. Esa solidaridad, en el CEP, brilla por su ausencia. 

-- ¿Cómo fueron aquellas elecciones?

-- Mire, a mí me han destituido tres personas: Juan Garriga, Mónica Lora y el del megáfono [por Jordi de la Fuente]. Los tres están procesados por presunto delito de odio. Lo dejo aquí para que cada uno juzgue la altura moral del otro. Yo he entrado en política limpio y salgo igual. En Terrassa hemos trabajado una barbaridad. Somos la agrupación con más afiliados tras Barcelona. Y pese a ello, en las elecciones del 14F excluyeron a todos mis afiliados. ¡Dejaron fuera a los afiliados de la localidad que pagaba más cuotas! Solo porque yo era el coordinador, y me consideraban crítico.  

-- Usted cita aspectos internos del partido. A nivel ideológico, ¿ha cambiado Vox?

-- Sí. Hacia una radicalidad salvaje. Ahora están con el monotema. Solo tienen un tema: la inmigración ilegal. Que no es que no sea importante, que lo es, pero han perdido la cabeza. Cuando la gente más te necesita, cuando la gente no cobra los ERTE, hay cada vez más personas en paro y los autónomos estamos dejados de la mano de dios, solo hablan de una cosa. Es la radicalidad que cito y que heredan de PxC.  

-- Vox ha recibido mucha hostilidad en Cataluña. 

-- Y yo en persona, también. Pero lo que me molesta es el ninguneo a los vecinos de Terrassa. Fíjate que en el acto del 30 de marzo de 2019 nos agreden a mí y a mi mujer, además de a otros afiliados de la ciudad. Aquel día, Abascal y otros nos ponen de ejemplo y avisan de que activarán todos los resortes del partido para defendernos. Aún estoy esperando su ayuda. Tuve que llevar yo la acusación particular. En Vox Terrassa ha muerto recientemente uno de los fundadores locales con Covid-19. Tenía 74 años y no había fallado a ninguna de las carpas. Aún estamos esperando que llame alguien de Barcelona para dar el pésame. ¡Todo porque se nos consideraban críticos!

-- Cita usted varios desaires. ¿Qué le dolió más?

-- Que utilizaran los sentimientos para vivir de la política unos cuantos. Han utilizado los sentimientos de los patriotas de Vox como los independentistas utilizan el lazo amarillo. 

-- ¿Qué papel ha jugado la dirección nacional?

-- Todo lo que se ha hecho en Cataluña ha contado con el beneplácito de Madrid. De Abascal, de Ortega Smith, de [Jorge] Buxadé --eurodiputado--. Metieron a PxC con el visto bueno de Madrid, y ahora están colocando a sus afines también, con el plácet de la capital. Todo Vox se mueve por lealtades, por el soy amigo de o eres un traidor porque levantas la voz, porque estás en desacuerdo. La crítica, por bien que constructiva, se considera una deslealtad. 

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Ignacio Garriga, presidente del grupo parlamentario de Vox en Cataluña / EP

-- Madrid no enderezó el rumbo del partido como a usted le hubiera gustado, pues. 

-- Mire, en 2019, en las elecciones generales, las primeras, en las que sacamos un diputado, llenamos el recinto ferial de Terrassa con 700 personas.  Ese acto no le costó ni un euro al partido, lo pagamos desde el municipio. Y fue espectacular. Tras aquel éxito, Ignacio Garriga --presidente del grupo parlamentario-- declinó apoyarnos en las elecciones municipales pese a que le invité. Un desaire más. En Vox, aquí o en la capital, lo que dice el jefe va a misa. Abascal critica ahora el chalet de Pablo Iglesias, cuando él se ha construido uno de 1,5 millones de euros cuando no ha trabajado en su vida. Jamás se debieron truncar los principios por los que nos regíamos. 

-- ¿Seguirá usted en política? ¿Quién le sustituirá?

-- Me sustituirá Ismael Guerrero. Alguien de confianza del núcleo de PxC, claro. Yo ya estuve en política antes, lideré una candidatura municipalista y estuve en el PP, de donde salí por los casos de corrupción. Vine a Vox con ilusión, a trabajar, y me he dado cuenta de que es un partido más. Nos venden algo que no es cierto. Me impliqué en un producto que ha resultado ser fake