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La alcaldesa de Sant Cugat, Carmela Fortuny (c), visitando una promoción de vivienda protegida / AJSTCUGAT

Nepotismo con los pisos sociales en Sant Cugat

Investigan si un cargo del PDeCAT salpicado por el 'caso 3%' concedió a su hijo una vivienda de protección oficial mediante 'dedazo'

05.04.2019 00:00 h.
4 min

¿Hubo nepotismo en el reparto de pisos de alquiler municipales en Sant Cugat del Vallès (Barcelona)? Es lo que investigará el ayuntamiento (Carmela Fortuny, PDeCAT), que ha abierto un expediente informativo para detectar si un alto cargo municipal regaló una vivienda a su hijo "de forma fraudulenta".

Una portavoz confirmó ayer a este medio que el consistorio neoconvergente ha dado traslado del caso a sus servicios jurídicos. Lo ha hecho el equipo de Fortuny después de que trabajadores de la empresa municipal de vivienda, Promusa, denunciaran anónimamente al gerente, Lluís Hosta. Aseguran los trabajadores en una carta a la que ha tenido acceso Crónica Global que el alto cargo adjudicó un piso de alquiler social a su descendiente pese a que éste no disponía de ingresos de trabajo, "un requisito indispensable para optar a una vivienda". Lo habría hecho "aceptando un documento falso para justificar esta condición, algo que el señor Hosta admitió como bueno, pese a que era perfectamente conocedor de la situación de su hijo".

Un cargo salpicado por el 'caso 3%'

Los empleados ven "fraudulenta" esta situación y la consideran "un hecho muy grave para los ciudadanos de Sant Cugat", ya que "uno de ellos se quedó sin poder optar a esta vivienda que legalmente le correspondía". Insta también la plantilla a los grupos municipales de la ciudad metropolitana a "pedir el expediente del caso" al gobierno local. Este documento "atestiguaría la denuncia que aquí presentamos" y que señalaría a Lluís Hosta, un directivo para nada desconocido.

Parque de la Penya Regalèssia, donde se encuenta el piso de la discordia / Google Maps

El alto cargo --que fichó el exalcalde Lluís Recoder y cuyo salario se eleva hasta los 100.000 euros al año-- fue directamente señalado por la pata del caso 3% de presuntas donaciones a Convergència Democràtica de Catalunya (CDC) a cambio de adjudicaciones irregulares de obra pública. En el caso de Promusa, la empresa pública de vivienda, ésta abonó hasta 607.598,43 euros a una de las constructoras de la trama, según concluyó una comisión de investigación interna en 2016, un dato que reveló El País. Tras conocerse el demoledor informe, la oposición reprobó a Hosta, pero éste siguió en su cargo.

"Un hombre de los 'suyos'"

Fuentes del sector de la construcción han subrayado en conversación con este medio que Hosta "es un hombre de toda la vida de la vieja Convergencia". Para sostener este argumento recuerdan que "lleva más de 20 años en el cargo", sobreviviendo a un alcalde y dos alcaldesas con una remuneración superior a la de la propia munícipe. Carmela Fortuny se embolsa anualmente 75.000 euros, que quedan por debajo de la remuneración del gerente de Promusa.

A la espera de conocerse los resultados del informe jurídico encargado por el Ayuntamiento de Sant Cugat, lo factual es que Hosta gestionaba la empresa municipal de vivienda cuando la sociedad pagó sobrecostes a empresas afines a CDC e incluso dispensó un trato de favor a una de ellas, a la que dejó recuperar la fianza sin completar la construcción de un polideportivo, el cometido para el que se la había contratado. En paralelo a ello, la fundación de Convergencia recibió una donación que correspondía exactamente al 3% del montante de esa obra.