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"Pon tú las urnas" o la cena que arrancó la rebelión de los alcaldes socialistas

Dos consejeros del Govern se reunieron hace dos semanas con el alcalde de Granollers, Josep Mayoral (PSC) quien les instó a usar sus propios locales para el 1-O, tal como ahora plantea hacer Colau

13.09.2017 00:00 h.
4 min
Reunión de alcaldes y alcaldesas del PSC en Montcada i Reixach (Barcelona) / PSC)

Sucedió hace dos semanas, cuando todavía no había sido aprobada en el Parlament la ley del referéndum. El consejero de Justicia de la Generalitat, Carles Mundó, y el consejero de Presidencia, Jordi Turull, propusieron al alcalde de Granollers, Josep Mayoral (PSC), una reunión para abordar la organización del hipotético referéndum de 1 de octubre. La propuesta se enmarcaba en la ronda de contactos territoriales que el Govern mantiene con los alcaldes para comprobar su predisposición a acoger la votación secesionista y que, el pasado jueves, el presidente Carles Puigdemont oficializó mediante una carta enviada a todos los alcaldes de Cataluña.

Los tres compartieron mesa y mantel en una cena en la que Mayoral, que tiene mayoría absoluta en esta ciudad vallesana, dejó claro que no cedería sus locales municipales e instó a los representantes de la Generalitat a utilizar los suyos. Granollers disponer de 46 colegios, la mayoría propiedad de la Generalitat. Un total de 17 pertenecen al Ayuntamiento, mientras que otros tres dependen de entidades privadas –dos escuelas concertadas y un local--. Mayoral  dijo a los consejeros que se olvidaran de las dependencias municipales y les recitó el artículo 29.2 de la ley del referéndum. Según esta norma recién aprobada, aunque suspendida por el Tribunal Constitucional, “los ayuntamientos ponen a disposición de la administración electoral del Gobierno de la Generalitat los locales de su titularidad que se utilizan habitualmente como centros de votación”, pero “la administración del Gobierno de la Generalitat puede determinar locales alternativos para hacer efectivo el derecho a voto de los electores”.

Tarragona, Santa Coloma, L'Hospitalet... ¿Barcelona?

De esta forma, el alcalde de Granollers abría paso a la rebelión de los alcaldes socialistas que se niegan a ceder locales. L’Hospitalet de Llobregat –“Deje en paz a los alcaldes”, dijo la alcaldesa Nuria Marín a Puigdemont durante la Diada--, Cornellà, Tarragona, Lleida o Santa Coloma de Gramenet, entre otras ciudades con alta concentración de población, se han sumado a este boicot. Y algunos de ellos han invocado ese mismo artículo de la ley, como es el caso del alcalde de Tarragona, Josep Félix Ballesteros, quien ha recordado al Govern que tiene más de 50 locales en su ciudad, lo que le ha valido fuertes críticas por parte de los independentistas. La presión de la Generalitat sobre los ediles ha tenido respuesta por parte de los socialistas en un manifiesto.

Se da la circunstancia de que la alcaldesa de Barcelona, Ada Colau (BCN Comú) estudia esta vía, la de instar a la Generalitat a que utilice sus propios locales –en Barcelona, el 70% de los colegios son de propiedad del Govern-- que protegería a los funcionarios y trabajadores municipales, mientras se garantiza el ejercicio del derecho a decidir que defienden los comunes.

“¿Y qué pasa con nosotros?”, preguntaron al alcalde Mayoral trabajadores de las dependencias de Granollers que pertenecen a la Generalitat.

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