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Romano Prodi, expresidente de la Comisión Europea y exprimer ministro de Italia, durante su conferencia de este jueves en Madrid.

Un estadista llamado Romano Prodi

El expresidente de la Comisión Europea lamenta la poca relevancia política de la UE

6 min

De nota alta. Sobresaliente. Su conferencia, su conversación, sus insinuaciones, sus realidades hacen de Romano Prodi un político distinto. De nivel. En España no estamos habituados a tan alto nivel. No se le atraganta ningún tema de la Unión Europea. Ni del mundo. Los encara con decisión y sabiduría. Con la experiencia que le da haber sido presidente de la Comisión Europea y dos veces primer ministro de Italia. Romano Prodi es un estadista distinto, de lo que ya no hay. ¡Qué envidia!

No huye de ningún tema. No se esconde. Por escabroso que sea. Por políticamente incorrecto que parezca. Los afronta todos. O, por lo menos, los insinúa con total claridad. Da lo mismo el tema. Lo mismo aconseja  a los "partidos tradicionales" españoles a entenderse tras el 26J, porque los populismos "podrían hacer ingobernable el país", que culpa a Estados Unidos del descalabro de Siria y Libia. O lamenta que la Unión Europea haya perdido la capacidad de influencia política de la que gozó por "sus divisiones internas", a pesar de ser un "actor clave" en el entramado económico mundial.

En España "los partidos tradicionales deberían entenderse porque los populismos harán ingobernable el país", destaca cuantas veces sea necesario Romano Prodi. Presume de su experiencia en "coaliciones", pues tuvo que gobernar en Italia con la amalgama de "13 partidos", aunque reconoce que en España eso es difícil de conseguir. Los cuatro partidos son fuertes ideológicamente y "poco proclives a entenderse", pronostica el político italiano cada vez que se le pregunta por la situación de España. El análisis de los "populismos" lo extiende Prodi  a los EEUU y compara a Trump con Marine Le Pen y Pepe Grillo, y avisa que "cuando Trump obtiene el voto de los obreros de Michigan es que algo pasa". Reitera la advertencia de que es perder el tiempo hacer distinciones de populismo de izquierdas o de derechas porque "ambos están abocados a entenderse" y, como ocurrió en tiempos no muy lejanos, a "gobernar juntos". Un peligro que no se cansa de repetir

La UE no pinta nada

Lo ha dicho bastantes veces. La Unión Europea "no pinta nada" a nivel político. Y le duele. Porque él luchó para que Europa fuese una y con influencia. Pero no pudo ser. Y ahora, menos. Cada cual va a lo suyo. Cada país funciona por libre, como si no estuviese en el nuevo país llamado Unión Europea. Se comprobó en la pasada guerra de Iraq, donde los EEUU derribaron el muro que sostenía la influencia de Irán y en las lentas medidas económicas que se han adoptado para salir de la crisis económica. EEUU hace tiempo que salió. La UE sigue en ella.

Una de las causas es la ruptura del equilibrio que había entre Francia, Alemania y el Reino Unido. Alemania es la gran culpable porque va a lo suyo. No desempeña el papel de liderazgo. Para contrarrestar el poder de Alemania habría que fundar la fuerza del sur, la fuerza del Mediterráneo entre Portugal España, Francia  e Italia. Pero esto es un imposible porque tanto Francia como España "no se separan psicológicamente" del país germano. Que estamos colonizados por Alemania. Todo se decide en Berlín. Así ocurrió con el rescate de Grecia. "No fue un problema entre Bruselas y Atenas, sino entre Berlín y Atenas". Alto y claro, para el que quiera escuchar a Romano Prodi. Merkel va a lo suyo. Y le da lo mismo que Ucrania muera de inanición. En vez de solucionar el paso del gas ruso por Ucrania con destino a Europa se pone de acuerdo con Putin para construir un gasoducto por Polonia y Alemania y así suministrar gas a Europa. Si Ucrania muere, a Alemania le da igual. Eso es un liderazgo mal empleado. Y Prodi lo denuncia en voz alta.

Refugiados

Qué drama. Los refugiados son un drama. Y los ciudadanos europeos están "asustados" con la llegada de los refugiados. ¿De quién es la culpa? De las guerras de Siria y Libia. Para Prodi está muy claro. ¿Responsable? Los EEUU. Clarísimo. Ha montado dos guerras que no puede controlar. Porque no piensa poner soldados en tierra para morir. Para que sus aeropuertos se llenen de ataúdes. Se dedica a bombardear y con eso le parece que cumple.

A los EEUU le da igual que refugiados mueran en el Mediterráneo. Prodi lo manifiesta con total claridad. ¿Solución? Conseguir el final de la guerra en Siria y la estabilidad en Libia. Casi nada. En Libia son diez tribus sin ninguna voluntad de entenderse. Es problema está en el Mediterráneo "pero a los EEUU le da igual". Ellos juegan a otra guerra. Europa debería apostar por "una paz verdadera" en Siria. La Unión Europea. Pero, ¿dónde está la Unión?