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El presidente de la Cámara de Comercio de Barcelona, Miquel Valls (d), presenta el informe sobre el impacto del 'procés' en la economía catalana / CG

El turismo, el comercio y la construcción, los sectores más afectados por el ‘procés’

La Cámara de Comercio de Barcelona prevé un crecimiento del 2,7% del PIB catalán en 2018 pero avisa de revisiones a la baja si la tensión política se mantiene

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“La situación política está frenando el crecimiento de la economía catalana”. Así de contundente se ha mostrado este martes Miquel Valls, presidente de la Cámara de Comercio de Barcelona. El impacto del procés ha sido desigual en función del sector, según los datos presentados en el informe sobre la coyuntura económica del último trimestre y las previsiones para 2018.

El turismo ha sido la actividad más afectada por la incertidumbre, que “se desplaza pero nunca desaparece”, según Valls. En menor medida, el comercio y la construcción también han notado el impacto de la situación política en Cataluña. La industria catalana, sin embargo, ha crecido en los últimos meses del año –marcados por el referéndum, la DUI y la aplicación del artículo 155– por encima de la media del conjunto de España.

Menos crecimiento que en el conjunto de España

Desde la Cámara lo atribuyen a la “competitividad” de la comunidad autónoma en el sector y puntualizan que el avance de la actividad industrial podría haber sido mayor. “En Cataluña no se está aprovechando el impulso de la economía mundial por la situación política; podría ser un momento excepcional de crecimiento”, ha añadido Valls. Según datos de la entidad, el PIB se ha incrementado el 0,5% en el último trimestre de 2017, como estaba previsto, aunque dos décimas inferior al crecimiento del conjunto del país, del 0,7% según el Instituto Nacional de Estadística (INE).

En cuanto al turismo, Valls ha destacado la caída de las pernoctaciones hoteleras por parte de visitantes internacionales, del 6,5% en el cuarto trimestre en relación al mismo período de 2016. La evolución de las ventas minoristas no solo ha sido inferior a la del resto de España durante los meses de más tensión, sino que la tendencia se ha mantenido durante todo el año. En cuanto a la construcción, las caídas han sido acusadas en septiembre y octubre.  

Resolución del conflicto

La previsión para 2018 es de un crecimiento del 2,7% tanto en Cataluña como en el resto de España. Esto, siempre que el escenario deje atrás la tensión política y se establezca un Govern sin incertidumbres. En caso contrario, la Cámara de Comercio de Barcelona advierte de que habrá que revisar la estimación a la baja. Según ha explicado Valls, para este año no se descarta una reducción de la inversión en Cataluña.

“Es necesario encontrar vías de solución política a un conflicto que ya es profundo y en riesgo de enquistarse; hay que recuperar la estabilidad y afrontar los retos de la economía catalana”, ha concluido. En cuanto al impacto de la fuga de empresas, la entidad elaborará un informe específico sobre los cambios de sedes sociales.