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El presidente del Tribunal Superior de Justicia de Cataluña (TSJC), Jesús María Barrientos / EUROPA PRESS

El TSJC admite que hubo una "quiebra de confianza" con los Mossos tras el 1-O

Barrientos revela que la actuación de la policía autonómica durante el referéndum ilegal generó "desafección" entre los magistrados a la hora de encargarles investigaciones

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El presidente del Tribunal Superior de Justicia de Cataluña (TSJC), Jesús María Barrientos, ha revelado que los jueces de instrucción catalanes tuvieron una "quiebra de confianza" hacia los Mossos d'Esquadra​ como policía judicial tras su actuación durante el referéndum secesionista ilegal del 1-O.

Así lo ha reconocido en una conversación con periodistas durante el acto de inauguración del curso en la Escuela Judicial, en Barcelona.

"Esfuerzo" por "recuperar" la confianza

En todo caso, Barrientos también ha subrayado el esfuerzo actual de la cúpula de la policía autonómica por "recuperar y mantener" dicha confianza. "Es necesario que reciban el mensaje de que apreciamos el esfuerzo para recuperar y mantener la confianza", ha destacado.

Ha citado en especial este "esfuerzo potente y efectivo" del ya exjefe de Mossos, el comisario Ferran López, designado por el Ministerio del Interior como máximo responsable del cuerpo policial tras la aplicación del 155.

"Desafección"

Barrientos ha añadido que el actual comisario jefe de los Mossos, Miquel Esquius, ha continuado en esta tarea para recuperar esta confianza.

El presidente del TSJC ha explicado que el pasado octubre, cuando lideraba el cuerpo el mayor Josep Lluís Trapero, la confianza quedó comprometida y hubo "desafección" entre los jueces de instrucción a la hora de confiar en los Mossos para encargarles investigaciones como policía judicial.

Advertencia al independentismo

En ese mismo acto, el presidente del Tribunal Supremo (TS) y del Consejo General del Poder Judicial (CGPJ), Carlos Lesmes, ha advertido a los independentistas sobre la importancia del cumplimiento de la ley en un Estado democrático de derecho.

"Ningún poder público puede anteponer para la resolución de los conflictos el designio particular, por muy justo que pueda parecer, sobre aquellas soluciones que sean expresión de la voluntad de la mayoría plasmada en la ley. [...] La historia demuestra que cuando una sociedad no permanece vigilante y no hace caer el peso de la ley ante el más mínimo indicio de intolerancia, ante el abuso o ante la injusticia, cualquier cosa puede suceder. Por eso es tan importante disponer de instituciones sólidas, eficaces y legítimas", ha indicado.