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El mayor de los Mossos d'Esquadra, Josep Lluís Trapero, junto a la presidenta del Parlament, Carme Forcadell, tras recibir la Medalla de Honor de la cámara catalana / EFE

Trapero reivindica a los Mossos d’Esquadra como la policía del pueblo

El mayor del cuerpo de seguridad catalán recoge la medalla de honor del Parlament con un discurso realista en el que recuerda con emotividad y cercanía a las víctimas

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El mayor de los Mossos d’Esquadra, Josep Lluís Trapero, ha reivindicado este domingo a los Mossos d’Esquadra como la policía del pueblo en el acto de entrega de las medallas de honor del Parlamento catalán. El reconocimiento por el trabajo hecho por los agentes catalanes, la policía local de Barcelona y Cambrils y los servicios de emergencias en los atentados de Las Ramblas y la población costera de Tarragona que inaugura los actos institucionales de la Diada del 11 de septiembre.

“Somos servidores públicos, qué palabras más bonitas”, ha manifestado en el salón de actos de la Cámara catalana. Indican que su trabajo consiste en “atender a los otros” en “servir sin recibir nada a cambio” a todo el mundo, sin distinciones. “Al poderoso y al débil, a quien se le oye y a quien no”.

Discurso sincero y emotivo

Trapero ha iniciado los parlamentos oficiales con un discurso con un toque de realismo en el que ha querido recordar que, pese a los esfuerzos de todo el cuerpo de seguridad catalán, “no llegamos a tiempo”. Por lo que ha prometido que los Mossos mejorarán “desde la humildad” y con honestidad.

Ha hablado con emotividad, cercanía y respeto de las 16 víctimas mortales del doble atentado, a las que ha nombrado uno a uno con especial atención a Xavi, el niño de tres años que quería ser jefe de policía.

Al final, ha asegurado que el reconocimiento que él recoge pertenece a todos los agentes del cuerpo, a la Guardia Urbana de Barcelona y Cambrils y a todos los trabajadores del Sistema de Emergéncias Médicas (SEM), policía forense y los profesionales sanitarios que trabajaron para atender a las víctimas y perseguir a los terroristas.

Forcadell defiende la libertad

Carme Forcadell, presidenta del Parlament, ha tomado a continuación la palabra para reivindicar que la sociedad catalana ha dado una respuesta firme ante los que quieren “extender el horror y el odio que busca acabar con las libertades que definen nuestro país”.

Ha asegurado que los catalanes no son “prisioneros del miedo” y que “bajo ninguna amenaza” renunciarán a la “libertad de ser como somos y de guiarnos por el respeto de los derechos humanos”. Una declaración ambigua en el actual momento del procés que se enmarcaba en las peticiones de frenar el odio contra la religión musulmana tras los atentados.

“Nos reconfortó darnos cuenta que contábamos con vosotros”, ha declarado en el agradecimiento público que han recibido los agentes y trabajadores de los equipos de emergencias de la “institución que representa políticamente el pueblo de Cataluña”.

Reconocimiento de Puigdemont

Carles Puigdemont, presidente de la Generalitat, ha cerrado el acto con un discurso breve en el que ha agradecido a los homenajeados que en “horas tenebrosas nos ayudasteis a encontrar la luz y al esperanza”.

Ha protagonizado la anécdota del acto cuando ha recordado la presencia del expresidente de la Generalitat, Artur Mas, al acto y se ha olvidado del que fuera su predecesor en el cargo, el socialista José Montilla, sentado a su lado. Un descuido protocolario que ha corregido después, al final de su parlamento. El momento político catalán lo merecía.