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Josep Lluís Trapero, exmayor de los Mossos d'Esquadra, llegando al Tribunal Supremo acompañado de su abogada, Olga Tubau / EFE

Trapero asegura que el juez que ordenó el registro no le llamó hasta las 11 de la noche

Ramírez Sunyer se interesó por el conflicto de la consejería cuando le llamó la secretaria pidiéndole auxilio para salir del edificio, 14 horas después de que empezara el 'asedio'

14.03.2019 12:06 h. Actualizado: 13.06.2019 13:11 h.
7 min

Avanza con paso firme hacia la mesa en la que, junto a su abogada, ha tomado asiento frente al tribunal. Es testigo pero, por su condición de acusado en la Audiencia Nacional, se le permite comparecer con asistencia letrada (bajo la advertencia del presidente de que únicamente deberá asesorarle con monosílabos). No mira a los acusados. Y suelta el primer mensaje.

El mayor Josep Lluís Trapero no lo dice directamente, pero su declaración deja una sombra de duda sobre la mesa. ¿Qué estaba pasando en el juzgado número 13 de Barcelona el 20 de septiembre de 2017 mientras se procedía al registro de la Consejería de Economía?

La llamada del juez

El asedio a las dependencias se produjo a primera hora de la mañana, cuando la comisión judicial ya estaba dentro. La secretaria, Montserrat del Toro, ha declarado ante el Tribunal Supremo que a las 22.45 llamó al titular del juzgado para decirle: “Me tienes que sacar de aquí”.

Un cuarto de hora después, el juez llama a Trapero desde un teléfono fijo y se identifica de una forma irregular, de manera que levanta las sospechas del jefe de los Mossos, quien llega pensar que se trata de un periodista que quiere sacarle información. Cuelga y le vuelve a llamar para tener certeza, una vez ha comprobado que el número pertenece al juzgado.

Trapero habla del 20S en el Tribunal Supremo

Otro registro, aunque frustrado

Hasta el momento, en la primera parte de su testimonio, Trapero cuestiona el procedimiento judicial. Y sin decirlo de forma abierta. No hay que olvidar que durante una buena parte del mismo día 20 una dotación de Policía Nacional se apostó ante la sede central de la CUP en Barcelona a la espera de la orden judicial para proceder a su registro y, después de permanecer casi ocho horas en la confluencia de las calles Marina y Casp, abandona el lugar sin haber hecho el registro ni haber recibido la orden judicial.

Trapero, pese a las dudas hasta el último momento sobre si iba o no a responder las preguntas de las partes, ha prestado declaración. Y lo hace también para asegurar que aquel día se implicó en los hechos “más personalmente de lo que me hubiese implicado en otra concentración”.

Responde a Vox

Es la primera cuestión que le plantea el abogado de Vox Javier Ortega Smith, la relativa a la manifestación organizada en torno al departamento de la Generalitat mientras dentro se llevaban a cabo registros policiales previos a la celebración del referéndum del 1-O.

Este es uno de los interrogatorios más esperados del juicio del procés --Trapero ha sido una de las figuras más citadas a lo largo de la vista oral--, que ha arrancado pasadas las 11.10 horas marcada por el enmarañamiento de las preguntas formuladas por el letrado de la acusación popular --de lo que ha sido apercibido el presidente del tribunal, Manuel Marchena --, ha explicado que recibió una llamada del presidente del Tribunal Superior de Justicia de Cataluña (TSJC) en la que éste le transmitía su preocupación “por las imágenes” que estaba viendo de la protesta y “había que garantizar la seguridad de la comisión judicial”.

No cuestiona a Del Toro

“Le dije que estábamos hablando con representantes de la Assemblea Nacional de Catalunya y de la Guardia Civil en todo momento”, ha explicado. El testigo ha sido, en ese momento, especialmente interpelado por la salida de la secretaria judicial que se vio obligada a saltar por la azotea para abandonar las dependencias de Economía ante las aglomeraciones del exterior y que manifestó en su declaración el “miedo” que sufrió por los acontecimientos. "No cuestiono la vivencia de la secretaria ni lo que ella dice”, ha señalado Trapero, recordando que se le ofreció esa salida porque el cordón policial que había sido organizado horas antes ya había sido disuelto: “era una cuestión de ahorrarnos el tiempo de volver a montar el cordón”.

De hecho, ha explicado que cuando pasadas las 23.00 horas de ese día recibió una llamada del juez que había ordenado los registros, el ya fallecido Juan Antonio Ramírez Sunyer, el cordón ya se había desmontado puesto que “teníamos informaciones contradictorias de que la diligencia se estaba alargando y que había problemas técnicos por la copia de unos ordenadores. Cuando hablo con el juez, es la primera noticia para nosotros de que esto ha acabado”.

No hubo dispositivo especial

Trapero ha negado asimismo que los Mossos elaboraran un dispositivo especial para proteger a los miembros del Govern volcados en la organización del referéndum y, en este sentido, ha manifestado que en aquellas fechas había “cierta tensión social en Cataluña, se producían escraches y era previsible que esa situación iba a ir en aumento”. Esto le llevó a adoptar medidas de protección “a personas de diferentes sesgos ideológicos así como a las dependencias judiciales, de la Generalitat y del Estado”.