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El expresidente de la Generalitat, Quim Torra, dando un discurso ante su sucesor, Pere Aragonès, minutos antes de comenzar el debate de política general en el Parlament / EFE

Torra insiste en la secesión unilateral: "Está permitida internacionalmente"

El expresidente de la Generalitat pone a Kosovo como ejemplo, reclama "desobediencia", y cree que España tiene "estructuras franquistas y fascistas"

Ricard López
5 min

El expresidente de la Generalitat Quim Torra (JxCat) ha vuelto a cargar este viernes contra la mesa de diálogo entre el Gobierno central y la Generalitat de Cataluña, a la cual ha calificado como una "foto de conveniencias políticas", y se ha mostrado partidario de impulsar un proceso de "secesión unilateral", que, en su opinión --y contra toda evidencia--, "está permitido internacionalmente".

Torra, inhabilitado por desobediencia en 2019, ha participado este viernes en unas jornadas sobre el décimo aniversario de la denominada Declaración de Aiete, que precedió al fin del terrorismo de ETA, organizadas en San Sebastián por los colectivos Foro Social Permanente y Bake Bidea.

El exmandatario posconvergente, que ha intervenido por videoconferencia desde Girona, ha compartido debate con otros representantes secesionistas catalanes y vascos, como el presidente de Òmnium Jordi Cuixart --indultado por el Gobierno español tras haber sido condenado por sedición por el procés--, el exlehendakari Juan José Ibarretxe y Amalur Álvarez, portavoz de Gure Esku, una asociación que promueve la "autodeterminación" de Euskadi.

El más rotundo de ellos ha sido Torra, quien ha llegado a aludir a una sentencia del Tribunal de la Haya sobre Kosovo para justificar un proceso secesionista unilateral, al argumentar que una separación sin acuerdo "no es está prohibida".

Pide "desobediencia"

"España no va a permitir jamás ni reconocer el derecho de autodeterminación de los pueblos, habrá que ir a una secesión unilateral, que está permitida internacionalmente, acompañada por un ejercicio de desobediencia", ha indicado el expresidente del Govern catalán, cuyo acto de desobediencia que le apartó del cargo en su día fue no descolgar a tiempo una pancarta partidista del balcón de la Generalitat en plena campaña electoral.

Torra, que a día de hoy percibe 120.000 euros anuales del Estado español como expresidente de la Generalitat, considera que sólo los "movimientos nacionales vasco y catalán" podrán causar una brecha en un sistema político que, según él, "es fruto de una reforma y no de una ruptura", lo que permitió mantener, a su peculiar modo de ver, "estructuras franquistas y fascistas".

Ibarretxe considera el 'procés' "un ejemplo de dignidad"

Sin apenas alusiones a ETA, el debate se ha centrado en las habituales reivindicaciones secesionistas de los cuatro ponentes, moderados por el diputado nacionalista escocés Stephen Gethins.

Ibarretxe, por su parte, ha rememorado su intento de lanzar un proceso independentista acordado en el País Vasco, el denominado plan Ibarretxe, con el que se logró, según él, "elevar al campamento base el concepto de derecho a decidir".

El exlehendakari ha considerado un "ejemplo de dignidad en términos políticos" el golpe dado por los impulsores referéndum ilegal de secesión del 1 de octubre de 2017 y la posterior declaración unilateral de independencia, de quienes considera que han "sufrido una vulneración de derechos humanos individuales y colectivos de libro, no por las ideas que tenéis, sino por haber querido desarrollarlas de forma democrática".

Cuixart apela a la comunidad internacional

El presidente de Omnium, Jordi Cuixart, ha pedido por no "rebajar las expectativas" que llevaron a los nacionalistas catalanes a ejercer "uno de los mayores actos de desobediencia civil" desarrollados en "toda Europa", en alusión al referéndum inconstitucional y unilateral del 1-O.

Cuixart ha aludido a la Conferencia de Aiete, de la que se puede extraer, según él, la enseñanza de que "no puede haber vetos" en un proceso de este tipo, y de que resulta necesaria la implicación de la comunidad internacional, que "más pronto que tarde" deberá implicarse también en el conflicto de Cataluña.