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La Policía Nacional requisa documentos que los Mossos d'Esquadra tenían intención de quemar en la incineradora de Sant Adrià de Besòs / EFE

Las técnicas del Govern para captar a Mossos para el espionaje

Emisarios reclutaban a agentes de la policía catalana en un piso franco para hacer seguimiento a personalidades unionistas

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El Govern tenía una técnica específica para captar a agentes de los Mossos d’Esquadra para llevar a cabo el espionaje a personalidades constitucionalistas. Emisarios de la Generalitat los citaban en un piso franco después de recabar datos personales y los introducían como espías en el Cesicat, el servicio secreto.

Esto se desprende del acta de una declaración de un agente del cuerpo autonómico, encontrada entre los documentos que los Mossos tenían la intención de quemar en la incineradora de Sant Adrià de Besòs y que la Policía Nacional incautó el 26 de octubre pasado.

La tarea de estos agentes captados sería hacer un “seguimientos a políticos, búsqueda de información mediante sus herramientas informáticas, hacer escuchas telefónicas a políticos y otras personas de interés que tengan la posibilidad de perjudicar a los intereses de la Generalitat”, según el texto.

Denuncia ante Interior

Ese agente que relata las técnicas del Govern para captar a los espías denunció las prácticas ante la Consejería del Interior. El policía relata las reuniones y el proceso paso a paso, según informa este viernes El Confidencial. Los encuentros se producían con una persona identificada con el nombre de Xavier Termers.

Este le contactó en 2014, le dijo que conocía su “mala experiencia profesional” en la comisaría en la que trabajaba y que le “pasaban teléfonos de gente que podría interesar para ser seleccionada” para el Cesicat. Además, le dejó saber que tenía mucha información personal suya; datos como los nombres de su pareja y de su madre, y el gimnasio donde solía ir.

La oferta

A ese agente le ofrecieron el pago de “700 euros mensuales en dinero no declarado”, según relata él mismo. El lugar de trabajo habría sido un piso franco situado en el número 77 de la calle Numància de Barcelona, junto a la estación de Sants. El material para desarrollar sus funciones era un programa informático para realizar escuchas de sonido, obtención de imágenes y SMS a través de un móvil.

Temers le mostró un borrador del contrato, que contenía los logos de la Generalitat, la Consejería del Interior y los servicios secretos, y le dijo que se lo remitirían a través de Facebook. El policía aportó una grabación de la conversación en la que se pueden escuchar amenazas y le informaban que “había que usar la violencia para conseguir información”, con referencias al uso de torturas.

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