Menú Buscar
Pásate al modo ahorro
El expresidente del Parlamento Europeo, Antonio Tajani, firmante de un informe que advierte de los costes económicos de la independencia / EFE

Tajani: "No tiene sentido decir que existe opresión en España"

El expresidente del Parlamento Europeo desmonta los argumentos del independentismo y asegura que el país es "un Estado de derecho"

3 min

“España es un estado de derecho”. Así de tajante se muestra el expresidente del Parlamento Europeo Antonio Tajani, uno de los expertos del think tank Epicenter, que advierte del lastre económico de la independencia de Cataluña. En una misiva que se adjunta al informe, el político italiano asegura que “no tiene sentido decir que existe opresión en España”, uno de los mantras de los partidos secesionistas, y afirma que la Unión Europea debe erradicar con la misma fuerza los populismos y los nacionalismos.

“Los que luchan a favor de la independencia, además de carecer de razones morales para hacerlo, actúan contra el principio de solidaridad”, concluye. Les acusa directamente de “producir divisiones entre los catalanes” y advierte de que esta responsabilidad “es muy seria”.

Europa más fuerte

“Espero que tengamos la fuerza para continuar con una Europa más fuerte, tanto cultural como económica, para las generaciones futuras”, señala. En clave comunitaria, Tajani afirma que se debe dejar claro el mensaje de que una “Europa sin una zona Mediterránea estable y fuerte no puede existir”.

Asegura que la “crisis económica no nos deja mucho tiempo” y pide que se actúe “rápido” para desmontar el impulso de los movimientos que apuestan por la división en lugar de la unidad. En clave más política, apoya un Partido Popular Europeo en el que España e Italia tengan mayor peso para “superar los obstáculos de futuras integraciones” con los “aliados del norte” de Europa.

El independentismo, otro populismo

En este panorama de reivindicar más Europa, Tajani pone a los independentistas catalanes en el mismo saco que el resto de movimientos populistas que están en auge en el continente. Mantiene que “Cataluña se ha beneficiado de un gran apoyo financiero del Gobierno de España para evitar la bancarrota” y que la “solidaridad es el cemento de la unidad”. Incluso por “razones pragmáticas” como las que se detallan en el informe sobre el impacto económico de la secesión.

Es decir, más deuda pública, menos exportaciones por el peso de los nuevos aranceles y un estado que nacería con menos turismo y captación de capital internacional: con una situación económica mucho más complicada para la ciudadanía.