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La presidenta andaluza durante su intervención esta tarde ante la dirección del PSOE de Andalucía

Susana Díaz se ofrece para iniciar otra etapa en el PSOE

La presidenta andaluza descalifica la convocatoria de un congreso extraordinario como quiere Pedro Sánchez y alaba la figura del presidente asturiano, Javier Fernández

29.09.2016 19:36 h.
6 min

Susana Díaz se ha ofrecido hoy para lo que el PSOE necesite en la nueva etapa que necesariamente se ha de abrir. En un discurso que había despertado gran espectación, la presidenta de Andalucía ha reivindicado el legado de Felipe González y de José Luis Rodríguez Zapatero. Los problemas del PSOE se centran en la falta de apoyo popular que ha sufrido desde 2008, lo que se traduce en la pérdida de unos seis millones de votos.

La culpa, ha dicho la presidenta de Andalucía, es de los socialistas. Estamos hoy aquí, en el comité director del PSOE andaluz, para “analizar qué ha ocurrido y decidir qué debemos hacer”.

“¿Por qué la gente no nos vota? Y menos ante un PP que ha hecho tanto daño a la gente trabajadora, a la gente que más lo necesita?” Cada vez que vamos a las urnas, perdemos más votos, ha dicho.

Congreso sin prisas

La respuesta debemos encontrarla en un congreso del partido en el que todos los militantes puedan hacer oír su voz. Pero para que eso suceda hay que fomentar un debate en profundidad, "no aprisa y corriendo". “En abril decidimos que primero era el país, y luego el partido”, ha dicho para argumentar su oposición al congreso extraordinario que prepara Pedro Sánchez.

Susana Díaz se ha ofrecido para ayudar al conjunto del PSOE en el puesto que haga falta, aunque no se ha propuesto de manera oficial.

Sin papeles ni guiones, Díaz se ha estrenado de hecho como política a nivel español --su intervención ha sido transmitida en directo por la mayor parte de las cadenas de televisión-- con un discurso trabado de acusaciones al PP y a Podemos, antes de entrar en materia.

Tras recriminar a quienes dentro de su partido se han dejado deslumbrar “por los partidos nuevos que han aparecido”, ha defendido el bipartidismo y ha revindicado la labor de González y Rodríguez Zapatero al frente del Gobierno durante los que ocuparon la Moncloa.

Susana Díaz centra los problemas del PSOE en la falta de apoyo popular que ha sufrido desde 2008, lo que se traduce en la pérdida de unos seis millones de votos.

La culpa, ha dicho la presidenta de Andalucía, es de los socialistas.

Estamos hoy aquí, en el comité director del PSOE andaluz, para “analizar qué ha ocurrido y decidir qué debemos hacer”.

“¿Por qué la gente no nos vota? Y menos ante un PP que ha hecho tanto daño a la gente trabajadora, a la gente que más lo necesita?” Cada vez que vamos a las urnas, perdemos más votos.

La respuesta debemos encontrarla en un congreso del partido en el que todos los militantes puedan hacer oír su voz. Pero para que eso suceda hay que fomentar un debate en profundidad, no aprisa y corriendo. “En abril decidimos que primero era el país, y luego el partido”, ha dicho para argumentar su oposición al congreso extraordinario que prepara Pedro Sánchez.

Susana Díaz se ha ofrecido para ayudar al conjunto del PSOE en el puesto que haga falta, aunque no se ha propuesto.

Un discurso sin papeles

Sin papeles ni guiones, Díaz se ha estrenado de hecho como política a nivel español –su intervención ha sido transmitida en directo por la mayor parte de las cadenas de televisión- con un discurso trabado de acusaciones al PP y a Podemos, antes de entrar en materia.

Tras recriminar a quienes dentro de su partido se han dejado deslumbrar “por los partidos nuevos que han aparecido”, ha defendido el bipartidismo y ha revindicado la labor de Felipe González y José Luis Rodríguez Zapatero al frente del Gobierno durante los que ocuparon la Moncloa.

Para Susana Díaz no hay socialistas de derechas y de izquierdas, ese no es debate. Y mucho menos puede atribuirse a ninguno de los dos expresidentes de trabajar para la derecha, como se insinúa desde la dirección actual del PSOE. “No hay bandos”, ha dicho en alusión a las palabras de Sánchez en una entrevista-réplica a la de Felipe González.

Los socialistas de verdad son gentes, ha dicho, como Javier Fernández, el presidente de Asturias, cuyos padres se conocieron en un campo de concentración, una alusión extemporánea si no fuera porque es precisamente el político asturiano a quien señalan los críticos para que presida la gestora que debería sustituir a la dirección que encabeza Pedro Sánchez.