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Clara Ponsatí, Carles Puigdemont y Toni Comín (JxCat) ante el Parlamento Europeo el día de las elecciones europeas 2019 / EP

El Supremo retira sendas multas de 3.000 euros a Puigdemont y Comín

El alto tribunal reconoce que les impuso estos castigos al entender que había "mala fe procesal" en sus reclamaciones ante la Junta Electoral Central, pero ahora da marcha atrás

Gerard Mateo
08.11.2019 19:52 h.
2 min

El Tribunal Supremo ha retirado sendas multas de 3.000 euros que impuso "por mala fe procesal" al expresident Carles Puigdemont, al exconseller Toni Comín y a la coalición Lliures per Europa, con la que ambos se presentaron a las pasadas elecciones europeas.

La historia se remonta al junio pasado, cuando Puigdemont, Comín y Lliures pidieron que se hiciera público el contenido de una reunión de la Junta Electoral Central (JEC) celebrada convocada para el día 13 de dicho mes. Pero lo hicieron el día antes a las 19.18 cuando, en realidad, podían haberlo hecho antes –la reunión se notificó con 48 horas de antelación–, según argumentó el alto tribunal entonces.

Deja sin efectos las multas

Además, el mismo día de la reunión, Puigdemont, Comín y Lliures presentaron otro escrito a las 11.21 en el que pedían la cancelación del encuentro por haber solicitado las cautelarísimas. En la sesión se procedió al recuento de votos de las elecciones del 26 de mayo, y se proclamaron los electos que habían conseguido una silla en el Parlamento Europeo en España.

El Supremo rechazó entonces la demanda, y acordó la apertura de una pieza separada para imponer las multas. Sin embargo, el alto tribunal estima ahora el recurso de alzada presentado por los recurrentes y deja sin efecto las sanciones que les impuso al entender que solicitaron intencionadamente tarde las medidas cautelarísimas.

Actuaron con temeridad

Reconoce que, según la documentación aportada, los recurrentes no habrían dispuesto "de más de 48 horas" desde dicha reunión. En cualquier caso, no discute el alto tribunal que Puigdemont, Comín y Lliures actuaron con temeridad, aunque considera que no infringieron "las reglas de la buena fe" y, por lo tanto, no se les debería haber multado.