Menú Buscar
El exvicepresidente de la Generalitat, Oriol Junqueras / EFE

Las subvenciones del Govern al monasterio de Poblet, donde trabajará Junqueras

El medio millón de euros otorgados a la abadía, presidida por el Rey y que acoge el archivo Tarradellas, plantea dudas legales sobre el destino del republicano, inhabilitado para ejercer cargo público

5 min

A la espera de que el monasterio de Poblet reabra sus puertas, pues es el destino preferido por Oriol Junqueras para disfrutar de su régimen de semilibertad, se ha reabierto el debate sobre la conveniencia de que un preso inhabilitado trabaje en un centro financiado con fondos públicos. Y esta abadía se financia con dinero de la Generalitat, principalmente, aunque también del Estado, pues ambas administraciones forman parte del Patronato que gestiona este complejo cisterciense, presidido de forma honorífica por el Rey de España. Algo que no tendría mayor importancia si no fuera por el rechazo independentista a la monarquía, del que participa un republicano como Junqueras.

Monasterio de Poblet en la Conca de Barberà, Tarragona
Monasterio de Poblet en la Conca de Barberà, Tarragona

Más de 548.000 euros ha pagado la Generalitat a este monasterio en los últimos cinco años, a través de las Consejerías de Cultura y de Presidencia. Las subvenciones han sido constantes desde 2016, pero casi se han duplicado en los presupuestos de la Generalitat para 2020, donde está previsto que Presidencia otorgue 87.000 euros al cenobio, y la Oficina de Apoyo a la Iniciativa Cultural, otros 80.000 euros.

Menos ayudas que Montserrat

Es decir, 167.000 euros, cifra que está lejos de los 313.144 euros destinados al Obispado de Vic, e inferior a los 138.000 euros que recibirá el Obispado de Solsona. Pero el complejo religioso que, año tras año, resulta más beneficiado por los presupuestos de la Generalitat es la Abadía de Montserrat, con dos millones de euros. La Sindicatura de Cuentas, en su informe correspondiente a 2017, cuestionó el procedimiento de concesión de esa ayuda.

Hay que tener en cuenta que, mientras el monasterio de Poblet está identificado con el catalanismo, Montserrat se ha convertido en un santuario independentista, mimado por el Govern. El pasado 23 de abril, miembros del Ejército realizaron tareas de limpieza y desinfección en el entorno del monasterio de Poblet, situado en Tarragona, y que fue declarado Patrimonio de la Humanidad en 1991.

Polémica judicial e histórica

Sin embargo, la polémica que provoca el trabajo de Junqueras en Poblet tiene una doble faceta, judicial e histórica. El líder de ERC fue contratado primero por la Universidad de Vic, un permiso que quedó paralizado por la llegada del coronavirus. Más tarde se anunció que trabajaría en el monasterio de Poblet, pero este también mantiene sus puertas cerradas por la pandemia.

 

 

Junquras trabajará en el monasterio de Poblet / CG

Así que ahora, el reo ha pedido un tercer cambio de lugar de trabajo para mantener los beneficios que proporciona el artículo 100.2 del Régimen Penitenciario. La Fiscalía indagó si un inhabilitado para ejercer cargo público podía trabajar en el citado centro universitario, que es privado pero se financia con fondos públicos. También con dinero de las administraciones se sustenta el Consorcio Patronato del Monasterio de Poblet. Incluso el Gobierno ha ayudado a restaurar este monumental complejo. Por ejemplo, en 2010, el Ministerio de Vivienda concedió 7,6 millones para construir una hospedería. Y dado que Poblet está considerado como bien de interés cultural, también ha accedido a ayudas estatales por esta condición.

Inquietud sobre el archivo Tarradellas

La otra polémica, algo más alarmista, es la generada en determinados ambientes culturales por el acceso de Junqueras al archivo personal del presidente de la Generalitat, Josep Tarradellas. Hace un par de años, un grupo de historiadores hizo una campaña para difundir la información que Poblet contiene sobre la vida de Tarradellas. La idea era transformar esas dependencias en una especie de "biblioteca presidencial" similar a las de los mandatarios de Estados Unidos.

Jordi Pujol y Josep Tarradellas durante la investidura del primero como presidente de la Generalitat en 1980 / EFE
Jordi Pujol y Josep Tarradellas durante la investidura del primero como presidente de la Generalitat en 1980 / EFE

La iniciativa no prosperó, pero en círculos culturales, sus impulsores han expresado su inquietud respecto a las competencias que pueda tener Junqueras en ese archivo donde hay documentos en los que Tarradellas hace “una crítica feroz sobre los gobiernos de la Generalitat republicana”. Dicho de otra manera, estos historiadores temen el veto a esos datos, que quedarían “en manos de quienes tergiversan la historia continuamente, ya que el nacionalismo catalán no quiere que se conozcan sus sucios entresijos”.