Menú Buscar
Pásate al modo ahorro
El presidente de Societat Civil Catalana (SCC), Fernando Sánchez Costa / EUROPA PRESS

Societat Civil propone reducir los 350 chiringuitos de la Generalitat

La entidad propone diez medidas para afrontar la crisis social y económica del coronavirus desde la unidad de todas las fuerzas políticas y sociales

9 min

Societat Civil Catalana (SCC) ha elaborado un manifiesto en el que reclama superar los años de desencuentro por parte de todas la fuerzas políticas y entidades para que Cataluña se recupere a nivel económico lo antes posible y de la forma más eficiente ante la crisis del coronavirus. Para lograr este objetivo, la entidad asegura que es fundamental la transparencia de la clase política, una reducción de los más de 350 organismos y entes dependientes de la Generalitat y potenciar el área metropolitana de Barcelona. Tal como publicó Crónica Global, Cataluña es la comunidad con más empresas vinculadas a su gobierno autonómico de España.

Gráfico de empresas satélites de cada comunidad autónoma de España, con Cataluña en cabeza y con muchos chiringuitos deficitarios / HACIENDA
Gráfico de empresas satélites de cada comunidad autónoma de España, con Cataluña en cabeza y con muchos chiringuitos deficitarios / HACIENDA

SCC sostiene, además, que es imprescindible que el futuro de Cataluña se caracterice por reforzar su calidad democrática, con la aprobación de una ley electoral justa y equilibrada, entre otras medidas. La asociación asegura que "la época de la discusión, el odio y los reproches debe formar parte del pasado, dando paso a una nueva realidad en la que destaque el reencuentro y la amistad civil. Sólo de esta manera será posible volver a situar Cataluña como el motor económico que históricamente ha sido".

Según indica el manifiesto, Cataluña, como toda España, "ha progresado gracias a la unión de esfuerzos, al diálogo y al respeto a la pluralidad. Esa misma lógica de suma y cooperación nos ha permitido también construir el proyecto europeo como un gran espacio de prosperidad creciente en un marco de paz y estabilidad. La colaboración se ha demostrado siempre mucho más eficaz para el bienestar de la ciudadanía que la polarización y la fractura". 

"Terrible merma en las condiciones de vida"

"En estos duros momentos que estamos sufriendo, con el dolor presente por todos aquellos que nos han dejado, se nos presenta una situación económica que puede significar una terrible merma de nuestras condiciones de vida", afirma SCC, que apuesta por resolver los graves problemas "mediante la suma de todos, consiguiendo superar todo aquello que nos ha dividido, evitando las acciones y las políticas que nos han conducido a la confrontación y a la desunión".

A continuación sus diez propuestas:

1. Hacemos un llamamiento a organizaciones cívicas y políticas, a fuerzas sindicales y organizaciones empresariales y a todos los ciudadanos para establecer una dinámica de acuerdo y de colaboración que nos permita la recuperación económica y democrática mejor y más rápida que sea posible. 

2. Proponemos dejar atrás la década de la desunión entre catalanes para impulsar una década de reencuentro y amistad civil. Reivindicamos el diálogo y la actuación conjunta. La lógica de políticas de exclusión y enfrentamiento no tienen sentido nunca, y en estos momentos obstaculizan gravemente la recuperación. Por eso es imprescindible dejar de dedicar energías y dinero a dinámicas de ruptura unilateral que dificultan crear riqueza y empleo, y a cambio nos ha dejado un enfrentamiento entre catalanes.

3. Exigimos que nadie quede en situación de desamparo y exclusión. En estos momentos en los que se prevé cierre de empresas y aumento del paro es importante que nadie quede en una situación de desamparo. Y, mientras conseguimos estabilizar la economía y recuperar empleos, hay que posibilitar un ingreso básico para que las necesidades fundamentales queden cubiertas. 

4. Pedimos el compromiso firme para blindar los servicios del Estado de Bienestar, para que toda la ciudadanía -y especialmente los que tienen menos ingresos- puedan tener acceso a una salud reforzada, después de años de recortes y de destinar partidas presupuestarias a pretensiones partidistas; y también todos tengamos acceso a una educación que, liberada de ideologías partidistas, garantice una formación de calidad. 

5. Demandamos a nuestra clase política rigor, ejemplaridad y transparencia. Pedimos a las administraciones públicas catalanas una actitud de austeridad y ajuste en sus estructuras políticas, del mismo modo que toda la población y que la iniciativa civil está haciendo enormes esfuerzos para superar la crisis. Sería conveniente una reducción de los más de 350 organismos y entes dependientes de la Generalitat

6. Encarecemos un gran acuerdo para el regreso de todas las empresas que trasladaron su sede de Cataluña a raíz del Procés. Para eso es imprescindible el el respeto al imperio de la ley y la seguridad jurídica como principios fundamentales de la convivencia democrática y del progreso económico.  Sin el respeto a las normas democráticas sólo prima la arbitrariedad del poder político y fáctico. Nuestra tierra necesita también recuperar el prestigio de las instituciones, desvinculándolas de subordinaciones partidistas y sectarias. 

7. Pedimos el desarrollo del corredor mediterráneo y del eje ibérico. Cataluña necesita estar bien conectada con el resto de España y de Europa para poder desplegar todo su potencial y facilitar el crecimiento de todo el territorio. Es inaplazable la activación del corredor Mediterráneo. Las posibilidades sinérgicas existente entre Portugal y España, en sus dos principales polos, Madrid y Barcelona, no ha sido históricamente explorado y en estos momentos de incertidumbre puede ser una fuente de oportunidades.

8. Exigimos reforzar la calidad democrática después de tantos años de políticas de confrontación intracomunitaria. Para ello es clave que la representación política se ajuste a la realidad de Cataluña. Pedimos que de una vez se apruebe una ley electoral justa y equilibrada que nos permita construir la Cataluña del futuro desde la plena sintonía entre la representación política y el sentir de la ciudadanía catalana.

9. Cataluña debe ser un motor económico de Hispanoamérica. Para eso defendemos el reconocimiento de las dos lenguas propias como un gran patrimonio cultural y económico. Cataluña, sociedad bilingüe, tiene en la lengua española una oportunidad intrínseca de acceder a un enorme marco geográfico. Necesitamos un gran acuerdo sobre su riqueza lingüística y cultural para que nuestra pluralidad interna no sea motivo de conflicto, sino oportunidad de crecimiento.

10. Solicitamos la potenciación metropolitana de Barcelona. La ciudad condal es una de las dos ciudades españolas inmersas en entornos metropolitanos que conllevan un derecho propio a incluirse en la red planetaria de ciudades globales. Hay que aprovechar ese potencial porque es capaz de atraer per se una enorme cantidad de conocimiento, de inversión y de innovación. Impulsar Barcelona como metrópoli nos beneficia a todos.