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El Síndic de Greuges, Rafael Ribó (en el centro), junto al expresidente de la Generalitat Quim Torra y su sucesor al frente del Govern, Pere Aragonès, en una imagen de archivo / EFE

El Síndic Ribó presta su último servicio a la causa independentista

El ombudsman catalán deja el cargo que ha ocupado 18 años y será sustituido por la jurista Giménez-Salinas, no sin antes presentar un informe sobre el 'Catalangate'

6 min

Tras ocupar el cargo durante 18 años, Rafael Ribó acaba su mandato como Síndic de Greuges. Lo hace con un último servicio a la causa independentista: presentando un informe sobre el denominado Catalangate y las vulneraciones de los derechos a la intimidad. Mañana jueves, el Pleno del Parlament designará a la jurista Esther Giménez-Salinas como sucesora de Ribó, fruto del acuerdo entre ERC, Junts per Catalunya y el PSC. Finaliza así la controvertida etapa en esta institución, caracterizada por las complicidades del exdiputado de ICV con el procés y sus viajes alrededor del mundo. Pero también por los pactos con el PP que le permitieron perpetuarse en el cargo.

La nueva Síndica de Greuges, Esther Giménez Salinas / PARLAMENT
La nueva Síndica de Greuges, Esther Giménez Salinas / PARLAMENT

El ombudsman catalán presenta hoy a los medios de comunicación el informe Caso Pegasus: vulneraciones de los derechos a la intimidad, la defensa y otros derechos. Como se sabe, el independentismo ha utilizado los supuestos seguimientos de dirigentes públicos y activistas por parte del CNI como arma arrojadiza contra el Gobierno, en el marco de un discurso que abunda en la idea del "Estado opresor". El defensor del pueblo catalán no tardó en sumarse a esas denuncias y anunció la elaboración de un informe, dividido en dos grandes partes: un primera, de carácter técnico, centrada en las características tecnológicas y el funcionamiento de estos programas-espía, y una segunda dedicada a cómo estos programas pueden afectar a los derechos fundamentales.

Asimismo, el Síndic ha abierto dos actuaciones de oficio por el presunto espionaje al expresidente del Parlament, Roger Torrent, y por la supuesto vigilancia a varios políticos y miembros de la sociedad civil.

En el cargo desde hace 18 años

Ribó (Barcelona, 1945) fue nombrado Síndic de Greuges en 2004, durante la etapa del gobierno tripartito (PSC, ERC e ICV). Perteneciente a una familia burguesa y conservadora, este político y economista se afilió al PSUC y, posteriormente, fue elegido diputado de ICV en el Parlament. De ahí que, en 2010, en medios políticos causara sorpresa las negociaciones que llevaron al PP a presentar una enmienda a la nueva ley del Síndic --elaborada para adaptar la regulación de esta institución al nuevo Estatut-- que alargaba de cinco a nueve años el mandato del ombusman catalán. Francesc Vendrell, el diputado popular que defendió esa enmienda, sería fichado posteriormente por Ribó como director de consumo y territorio de la Sindicatura en un gesto interpretado como agradecimiento.

Rafael Ribó, quien tuvo como adjunto durante cinco años a Jordi Sànchez hasta que éste fue elegido presidente de la Assemblea Nacional Catalana (ANC), se convirtió en uno de los protagonistas secundarios, pero muy influyentes, del proceso independentista, al que ha dado cobertura con sus informes. Desde sus críticas a las investigaciones judiciales sobre el referéndum del 1-O, hasta su defensa de la inmersión y su rechazo a incluir el castellano en la escolarización bilingüe ordenada por los jueces --secundó un estudio sobre el idioma que hablan los alumnos--, pasando por una serie de resoluciones y declaraciones cómplices con el procés. Entre ellas, sus afirmaciones sobre los “insuficientes” indultos concedidos por el Ejecutivo español a los condenados por el procés. Según Ribó, es necesaria tramitar una ley de amnistía y reformar el delito de sedición. 

Por el contrario, los dictámenes de Ribó sobre la segregación escolar en Cataluña son un referente en la comunidad educativa.

Viajes alrededor del mundo

Igualmente controvertidos fueron sus viajes alrededor del mundo en 2010 y 2011 --en plena crisis económica--, que Ribó justificó en las responsabilidades inherentes al cargo de presidente del Instituto Internacional del Ombudsman (IOI) que entonces ostentaba. Islas Bermudas, Canadá, Colombia, México, Grecia, Argentina, Noruega, China, Italia, Turquía, Suiza, Uruguay, Finlandia, Kazajistán y Zambia son algunos de los países visitados.

Pero ni siquiera el contundente informe de la Sindicatura de Cuentas, en las que se aseguraba que el Síndic de Greuges incumplió la Ley de Presupuestos, fraccionó contratos y abusó de la temporalidad en el ejercicio de 2019, lograron que Ribó dimitiera, tal como ha reclamado la oposición política en diversas ocasiones por su sesgo ideológico y por su errático uso de fondos públicos. Tal como destapó Crónica Global, el Síndic se construyó en el ático de la sede de esta institución una alberca concebida inicialmente como piscina. El mismo Ribó la vio excesiva y la tapó.

Hace casi cuatro años que el mandato de Ribó caducó, pero los cambios de gobierno y la parálisis procesista provocada por las peleas entre ERC y Junts per Catalunya impidieron el relevo del defensor del pueblo mejor pagado de España: 129.373 euros anuales. Un sueldo muy superior a los 84.845 euros que cobra el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez.