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Carles Puigdemont en un acto unitario del independentismo, Oriol Junqueras (ERC) y Anna Gabriel (CUP) / CG

Siete motivos para aplazar (y edulcorar) la DUI

La división entre PDeCAT, ERC y CUP, la necesidad de esquivar la justicia o la esperanza de una mediación están detrás de la ambigua comparecencia de Puigdemont prevista para el lunes en el Parlament

05.10.2017 00:00 h.
8 min

El lunes comienza en el Parlamento de Cataluña el llamado Pleno de la DUI (declaración unilateral de independencia). La sesión se celebra una semana después de que tuviera lugar el referéndum. Varias son las razones de ese retraso —la Ley del referéndum establece un plazo de 48 horas para proclamar la independencia si gana el sí, como ha ocurrido—, pero, sobre todo, prevalece la división entre PDeCAT, ERC y CUP, lo que impide aclarar, hoy por hoy, si asistiremos a una simple proclamación de resultados o, como mucho, a una DUI en diferido.

1. A la espera de la proclamación de los votos. Unas de las razones alegadas para retrasar la DUI es que todavía no se han proclamado oficialmente los resultados del referéndum del 1 de octubre. La disolución de la Sindicatura Electoral impide hacerlo. El Govern asegura que votaron 2.262.424 personas, de las que el 90,09% dijeron sí a la independencia; el 7,87% no; el 2,03% votaron en blanco y el 0,89% de votos fueron nulos. La Junta Electoral Central ha dictaminado que el 1 de octubre no tuvo lugar en Cataluña ningún proceso que pueda ser considerado como referéndum.

El artículo 4 de la Ley del referéndum indica que "si en el recuento de los votos válidamente emitidos hay más afirmativos que negativos, el resultado implica la independencia de Cataluña. A tal efecto el Parlamento de Cataluña dentro de los dos días siguientes a la proclamación de los resultados por parte de la Sindicatura Electoral celebrará una sesión ordinaria para efectuar la declaración formal de la independencia de Cataluña, sus efectos y acordará el inicio del proceso constituyente".

2. La huelga política. La convocatoria de un “paro de país” ha sido otra de las causas invocadas para posponer el Pleno en el que se deben abordar los resultados del 1-O. Supuestamente, esta huelga tuvo lugar en respuesta a la intervención de la Policía Nacional y Guardia Civil el pasado domingo. Sin embargo, la CUP ya había convocado este paro mucho antes de esa fecha. Esta jornada, que tuvo más de fiesta que de huelga, permitió a la Assemblea Nacional Catalana y a Òmnium Cultural medir su músculo movilizador y advertir subliminalmente de su capacidad de agitación

3. A la espera del artículo 155. La CUP va a por todas. Los diputados Benet Salellas y Mireia Boya están convencidos de que el Gobierno español suspenderá la autonomía de Cataluña en aplicación del artículo 155 de la Constitución española. Y avisaron de que están preparados para resistir o ser detenidos. “Pase lo que pase, se proclamará la república catalana”, afirmaron. No es la primera vez que la formación antisistema abraza la desobediencia, pero ante la inminencia de una sesión plenaria tan decisiva, la CUP no ha querido dejar perder la oportunidad de sacar pecho y advertir de que una intervención del Estado o la suspensión / inhabilitación, del presidente de la Generalitat, Carles Puigdemont, y de la presidenta del Parlament, Carme Forcadell, no paralizan el proceso.

4. Esquivar la acción de la justicia. Los partidos independentistas han vuelto a recurrir a los subterfugios legales para intentar esquivar la acción de la justicia. Los tribunales niegan la mayor, es decir, la posibilidad de que el Parlament pueda tramitar cualquier iniciativa que tenga que ver con la independencia, como ayer mismo hacían notar los letrados de la Cámara, que invocaron la suspensión del Tribunal Constitucional. Por ello, Junts pel Sí y la CUP intentaron pedir la comparecencia de Puigdemont para el Pleno del lunes, primero sin hacerlo constar por escrito y, una vez advertidos por el secretario del Parlament, registraron la solicitud por escrito y de forma muy ambigua, sin aludir a ningún tipo de DUI. “Solicitud de comparecencia del presidente de la Generalitat ante el Pleno para que valore los resultados del referéndum de autodeterminación del 1 de octubre y sus efectos, de acuerdo con el artículo 4 de la Ley de referéndum de autodeterminación", reza el escrito presentado en la junta de portavoces.

5. La división entre PDeCAT, ERC y CUP. Tal como informó ayer Crónica Global, tanto republicanos como antisistema querían proclamar la independencia de Cataluña el pasado domingo, es decir, el mismo día del referéndum. Pero PDeCAT necesita modular los tiempos, “hacer las cosas bien”, afirman fuentes del partido. Existen dudas entre los nuevos convergentes respecto a esta aventura rupturista y alegan que sus bases son más plurales que las de ERC y CUP. No quieren proclamaciones unilaterales, sino el arranque de un proceso transitorio que debe culminar en elecciones en seis meses. De hecho, la ley de transitoriedad jurídica y de fundación de la república catalana así lo contempla.

La propuesta de Iglesias

6. Ganar tiempo a la espera de una mediación. El presidente, Carles Puigdemont, más lanzado que su propio partido en estas lides independentistas, ha apelado a la mediación internacional. ERC y CUP se han desmarcado de ello, pero no cabe duda de que el dirigente convergente desea ganar tiempo. Ayer mismo, el secretario general de Podemos, Pablo Iglesias, propuso a los presidentes Mariano Rajoy y Carles Puigdemont la creación de una mesa de diálogo en la que intervendrían los partidos políticos y un grupo de mediadores. PDeCAT y ERC están de acuerdo, pero el requisito del Gobierno español es que se posponga el Pleno de independencia.

7. DUI, proclamación, declaración… Ayer, las tres formaciones independentistas no habían consensuado ninguna declaración de independencia y, de momento, la comparecencia de Carles Puigdemont en el Pleno consistirá en una intervención del presidente sin límite de tiempo, con réplicas del resto de grupos y contrarréplica. De momento no está previsto que se someta a votación ningún tipo de resolución, aunque eso podría solicitarse una vez comience la sesión plenaria. La diputada de la CUP Mireia Boya ha asegurado que el lunes se aprobará la DUI que, finalmente, podría entrar en vigor en diferido, es decir, después del citado proceso constituyente de seis meses que debe culminar en elecciones. Siempre y cuando, el Gobierno no aplique el 155.