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El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez / EP

Sánchez justifica el acuerdo con Bildu: “lo importante es la salud pública”

El presidente califica la actual reforma laboral como “una imposición del PP” y asegura que rompió el diálogo social y el malestar aún se percibe

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Pedro Sánchez ha evitado confirmar si la reforma laboral será derogada en su totalidad, como se recoge en el acuerdo que PSOE y Unidas Podemos firmó con EH Bildu el pasado miércoles, o sólo en parte, como han afirmado algunos miembros del Ejecutivo. Pero no ha tenido ninguna duda en justificar la polémica alianza con la formación abertzale al ver en peligro la aprobación de la prórroga del estado de alarma, que salió finalmente adelante con sus votos favorables.

Ahora lo fundamental es la salud pública y no prorrogar el estado de alarma hubiera significado ponerla en peligro”, respondió reiteradamente Sánchez a las numerosas preguntas que le planteó la prensa, tras su habitual alocución de los sábados, en relación con un pacto que ha provocado una gran crispación política al tiempo que ha hecho saltar por los aires el diálogo social.

Forzado por el 'no' del PP

En este sentido, y a pesar de que el apoyo de Bildu no era necesario para lograr una mayoría que garantizaba el apoyo expreso de Ciudadanos y PNV, Sánchez ha insistido en la idea de que se vio obligado a asegurar la votación e incluso no dudó en culpar al PP del hecho de verse obligado a recurrir a la formación vasca.

“Esto no hubiera sido necesario si el PP, el principal partido de la oposición, no hubiera votado en contra”, señaló Sánchez, que igualmente quitó hierro a las opiniones contradictorias que este asunto ha generado incluso en el seno del propio Ejecutivo.

Niega contradicciones

Hasta tal punto es así que mientras el vicepresidente segundo, Pablo Iglesias, aseguró que lo “firmado es lo acordado” y se mostró partidario de cumplirlo, la vicepresidenta tercera y ministra de Economía, Nadia Calviño, consideró horas después que el planteamiento de derogar la reforma laboral en la actuales circunstancias para la economía es “absurdo” y “no tiene ningún sentido”.

“No me parecen versiones contradictorias”, ha afirmado Sánchez, que también ha justificado la decisión de abordar cambios en la reforma laboral porque “en su día fue una imposición del PP, cuando tenía mayoría absoluta, y generó un malestar que aún persiste desde entonces”.

Garamendi, "un buen patriota"

El presidente ha señalado que esa reforma “rompió el diálogo social, acabó con derechos laborales cuya conquista había llevado mucho tiempo y dejó vía libre a los empresarios para despedir” sin apenas costes.

Precisamente, el acuerdo ha provocado ahora una quiebra de ese diálogo tras la decisión de la patronal CEOE de abandonarlo (cuando se trataban asuntos capitales como la posible extensión de los ERTE) en señal de protesta. A este respecto, Sánchez se ha mostrado convencido de que las aguas volverán a su cauce. “Tengo una buena relación con el presidente de CEOE, es un buen patriota y estoy seguro de que volverá a sentarse a la mesa”.