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Josep Rull, Dolors Bassa, Meritxell Borràs y Carles Mundó, durante sus interrogatorios en el Tribunal Supremo / EFE

Rull y Mundó se crecen ante el fiscal y Bassa rompe la maniobra conjunta de ERC

La quinta jornada del juicio del 'procés' confirma la falta de unidad en la estrategia de las defensas, no solo entre neoconvergentes y republicanos sino también en el seno de estos últimos

20.02.2019 22:21 h.
10 min

Cuando parecía que todo iba a continuar igual y que los acusados del juicio del procés evitarían en la jornada de este miércoles desviarse del guion hilvanado por parte de las defensas a lo largo de estos días en la vista oral, la comparecencia de la exconsejera de Trabajo, Asuntos Sociales y Familia Dolors Bassa​ ha puesto de manifiesto que los interrogatorios pueden tomar otros cauces. Lo ha hecho en la que hasta el momento ha sido la sesión más larga --se ha prolongado hasta cerca de las diez de la noche-- en un intento del tribunal por finalizar la fase de interrogatorios de los acusados antes de que, el próximo martes, arranque la de los testigos.

La acusada, la primera de las tres procesadas de la causa en declarar, moderada en su comparecencia y sin dejar de consultar la documentación con la que ha tomado asiento frente al tribunal, ha optado por alejarse de la estrategia procesal de sus compañeros de ERC, Oriol Junqueras y Raül Romeva. No sólo al decidir responder, al contrario que aquellos, a las preguntas de la Fiscalía y a la Abogacía del Estado sino también al encauzar sus alegatos por la vía de defender el referéndum como un acto no concluyente de cara a la independencia sino como un proyecto enmarcado en el programa electoral de una coalición de partidos. “No había una estrategia conjunta”, ha remarcado, de hecho, en varias ocasiones.

Bassa se aleja de Junqueras y Romeva

Frente a la apelación continua a los sentimientos llevada a cabo la pasada semana por el exvicepresidente de la Generalitat, con expresiones como “amo a España”, “me considero un preso político” o “votar no es delito, impedirlo por la fuerza sí", lo que desató un torrente de alegatos de naturaleza más política que jurídica, Bassa ha orientado sus respuestas hacia la persecución del diálogo y la negociación que guio a los organizadores de la consulta con el objetivo de alcanzar un pacto con el Estado.

"Nunca se pretendió llegar a la independencia por una insurrección después de un referéndum, siempre se planteó como algo pactado mediante un acuerdo", ha insistido en su intervención tanto a preguntas del fiscal Fidel Cadena como de la abogada del Estado María Rosa Seoane.

Otra escisión entre las defensas

Como si las desavenencias que comienzan a aflorar entre neoconvergentes y ERC en el plano político de cara a las elecciones generales del 28 de abril se hubieran filtrado dentro de la sala, la comparecencia de Bassa revela, así, otra escisión entre las defensas. Si hasta el momento las diferencias de estrategia habían quedado patentes entre las desplegadas por los procesados de PDeCAT --Joaquim Forn, Jordi Turull y, hoy, Josep Rull, más centrados en circunscribir sus declaraciones al ámbito penal-- y, por otro, por los de ERC --Junqueras y Romeva, cuyo discurso se introduce de lleno en el terreno político--, Bassa ha hecho añicos cualquier posibilidad de maniobra conjunta entre los integrantes de la propia formación republicana.

Otra nota que caracteriza el desarrollo del juicio son los embates entre procesados y acusaciones, esta mañana personificados por el exconsejero de Territorio y Sostenibilidad Josep Rull y por la fiscal Consuelo Madrigal y, ya por la noche, entre el exresponsable del departamento de Justicia Carles Mundó y el fiscal Javier Zaragoza. Conforme avanzan las jornadas, parecieran éstas la escenificación de las anteriores y este miércoles no ha sido una excepción, sesión en la que, además, el presidente del tribunal, Manuel Marchena, ha aplacado murmullos y “risas irónicas” del público presente en la Sala bajo la advertencia de desalojarla.  

Críticas al Constitucional

Coincidentes las sesiones con la celebración, ayer, de la toma en consideración en el Congreso de los Diputados de una Proposición de Ley del PP --finalmente tumbada por la Cámara-- dirigida a introducir de nuevo en el Código Penal la celebración de consultas o procesos electorales sin contar con competencias para ello, no han cesado las críticas de los procesados al Tribunal Constitucional --“sistemáticamente instrumentalizado” por el Estado para “minimizar” la autonomía de Cataluña, según Rull, pero cuya autoridad ha reconocido Bassa-- como tampoco las vertidas por el exconsejero de Territorio contra la falta de diálogo del Estado y a las que su sucesora en los interrogatorios no ha hecho alusión alguna.

No ha sido un interrogatorio fácil el de Rull, quien ha arrancado la declaración de forma pausada para acabar fortaleciéndose ante la fiscal, a quien ha llegado a corregir en materia de toponimia: “Soy de Terrassa. Rogaría al Ministerio Fiscal y a la Abogacía del Estado que utilizaran los topónimos adecuadamente, no los de épocas anteriores de infausto recuerdo”. El exconsejero, quien ese momento era interpelado por una de las empresas que figuran en el sumario, Unipost, radicada en el municipio catalán, ha incidido que desde 1979 “se escribe con e y dos s”.

Meritxell Borràs, entre lágrimas

En la sesión de este miércoles también ha tenido cabida la comparecencia de la exconsejera de Gobernación Meritxell Borràs, quien se encuentra entre los tres procesados que no están en situación de prisión provisional --junto al exconsejero de Justicia Carles Mundó y Santi Vila--. En su comparecencia, se ha desvinculado de las principales decisiones adoptadas en el marco del procés pero sí ha hecho suyos los argumentos de “ponderación” entre el mandato del Parlament y las advertencias del Constitucional --previamente utilizados por Turull y por Rull para justificar la aprobación de la Ley del referéndum--.

Visiblemente más nerviosa --y con lágrimas en los ojos en un momento de su declaración en el que ha recordado el fallecimiento de su padre, motivo por el que no le pudo ser notificada la advertencia del Tribunal Constitucional en relación a la suspensión de la Ley de transitoriedad aprobada por el Parlament el 7 de septiembre de 2017-- que quienes le han precedido en los interrogatorios, Borràs ha enfocado sus alegatos en negar la utilización de fondos públicos en la celebración del referéndum, lo que obedece a una clara táctica exculpatoria: sobre Borràs pesan un delito de malversación y de desobediencia --no está acusada del de rebelión que se atribuye a los procesados encarcelados-- y su pretensión ha ido principalmente dirigida a rebatir esta acusación con insistencia. Al igual que otros procesados, ha defendido que la declaración unilateral de independencia fue "una expresión política" sin consecuencias jurídicas y, como ya hiciera Forn, ha negado que su departamento estuviese vinculado con la organización de la consulta.

Mundó se crece tras más de diez horas

Pasadas las 20.15 horas Mundó tomaba la palabra en un tirante interrogatorio cuya intensidad, lejos de decaer, ha ido en aumento mientras el gesto cansado, la tensión acumulada y los bostezos de parte de los presentes en la sala revelaban el agotamiento fruto de una jornada interminable.

El exconsejero se ha sumado a la defensa del referéndum situando dentro del ordenamiento jurídico la ley que lo regulaba y las resoluciones posteriores. “No habían sido ni tan sólo recurridos ni suspendidos”.