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Alícia Romero, portavoz del PSC en el Parlament / PABLO MIRANZO

Romero: "JxCat y ERC han dejado que el discurso de la CUP sea hegemónico en el independentismo"

La portavoz del PSC en el Parlament reitera la oferta de negociación de su grupo y considera que los presupuestos de la Generalitat "ni son expansivos ni revierten recortes"

18 min

Alícia Romero (Caldes d'Estrac, 1976) cree que la enmienda a la totalidad de la CUP a los presupuestos de la Generalitat para 2022 "es un aviso para navegantes" y confía en que Junts per Catalunya (JxCat) y ERC se den cuenta de que, "mientras los antisistema estén en la ecuación, no habrá estabilidad". La portavoz del PSC en el Parlament reitera al Govern su oferta de negociación porque aprobar unas nuevas cuentas "es lo prioritario". No obstante, considera que los presupuestos planteados por el consejero de Economía, Jaume Giró, "ni son expansivos ni revierten recortes".

--Pregunta: ¿Algún contacto con el 'conseller Giró' para negociar los presupuestos?

--Respuesta: La verdad es que no, ninguna llamada ni contacto oficial. Seguimos en la misma situación.

--Lo digo porque él dice que sí. Que tiene contactos con el PSC.

--Pues no sé con quién los tendrá, pero, desde luego, con nosotros no los ha tenido. Quizá algún encuentro informal en los pasillos del Parlament. Más allá de dos frases y de la presentación de los presupuestos, no hemos tenido ninguna reunión oficial con el consejero Giró ni con el Govern. De hecho, lo echamos de menos. Generalmente, los consejeros de Economía, antes de presentar los presupuestos hacían un encuentro con los grupos para comentar las grandes cifras. Este año, ni se ha hecho. Ni con nosotros ni con nadie. Podemos decir incluso que esta vez el consejero Giró ha sido poco transparente no avanzando lo que había hecho otras veces. Otros consejeros presentaban de una manera más formal unos datos que van bien para hacer unos análisis más detallados.

--La mano del PSC sigue tendida.

--Cataluña necesita presupuestos para 2022 y, por tanto, seríamos favorables a facilitarlos. El Estado está tramitando sus presupuestos, donde hay muchas transferencias para Cataluña, la gestión de los fondos europeos, y no podemos desaprovechar eso. Ir a una prórroga presupuestaria significa no poder ampliar la plantilla de médicos, maestros, toda una serie de personal funcionario importante. No poder hacer determinadas inversiones. Una prórroga presupuestaria condiciona mucho y en un momento en que estamos saliendo de una crisis provocada por la pandemia necesitamos reactivar la economía. Lo ideal es tener unos presupuestos nuevos, teniendo en cuenta que los anteriores se diseñaron antes del Covid. Por nosotros no quedará. Quedan unos días para saber si finalmente la CUP los acabará apoyando.

--¿Para el PSC, qué les sobra y qué les falta a las cuentas tal como están planteadas ahora?

--No son expansivas como dice el Govern. Lo que hace es comparar el presupuesto inicial de 2022 con el de 2020, pero estamos en realidades completamente distintas. Y en medio una pandemia. Hemos analizado lo ejecutado de 2020, lo que se gastó la Generalitat ese año y lo que nos proponen para 2022. Haciendo esa comparativa vemos que no hay un aumento considerable de los recursos netos para gastar. La Generalitat habla de 5.000 millones, pero al final son unos recursos que vienen de los fondos europeos en forma de sistema de financiación autonómica, deuda reconocida por el Estado respecto al IVA, Mossos y disposición adicional tercera del Estatut. Pero si hacemos la comparativa, no vamos a gastarnos más recursos que los gastados en 2020. No hay una reversión de los recortes. No es un presupuesto que a nosotros nos guste.

Alícia Romero, portavoz del PSC en el Parlament / PABLO MIRANZO
Alícia Romero, portavoz del PSC en el Parlament / PABLO MIRANZO

--¿Críticas considerables en este sentido?

--No hay un aumento considerable en Salud. De hecho, el propio consejero Argimon dijo que iban a despedir a un número considerable de personal sanitario, por tanto no hay una continuidad en estas tareas. Derechos Sociales es un departamento que aumenta su gasto, porque se le trasladan las políticas de vivienda. Si no fuera por eso, bajaría. Para nosotros es muy importante la reactivación económica. Y no hay partidas considerables. En política industrial hay el mismo presupuesto que en 2020, teniendo en cuenta lo que nos pide Europa: una industria mucho más sostenible, más digital e innovadora. Tampoco para innovación a través de la Agencia ACCIÓ. Estamos a la expectativa de que el Govern decida a qué nos vamos a dedicar los catalanes en los próximos años. Si hay apuesta fuerte por el conocimiento, por la tecnología, por la industria 4.0. Por tanto, no nos gustan esas cuentas, desde el punto de vista social, de las personas, y de la reactivación, porque no vemos un gran impulso que debería tener la economía. Por eso estamos haciendo un análisis pormenorizado para preparar las enmiendas que toquen.

--Llama la atención que los presupuestos se nutran de los Next Generation para cuadrar el gasto. ¿Es correcto? ¿O deberían destinarse precisamente a esa reactivación industrial?

--Los Next Generation van dirigidos a los proyectos que marca la UE y si nos salimos del camino marcado, puede castigarnos. Cuando uno mira los 2.100 millones procedentes de los Next Generation, ve que el Govern lo destina básicamente a renovables, políticas verdes y sostenibles, que son las políticas que marcan los Next Generation. Esto no está mal. Y la financiación autonómica contempla partidas muy finalistas. Por eso, lo que vemos es que de lo gastado en 2020 a lo que nos plantean para 2022, no hay cambios significativos. Por tanto, ni presupuestos expansivos ni reversión de los recortes, eso es lo que nos preocupa, que no se haga un esfuerzo en este sentido.

--La mayoría de ingresos procede por tanto del Estado.

--Es así, proceden en su mayoría de las transferencias del Estado y de la UE. El presupuesto que hay sobre la mesa no nos gusta, es mejorable. Lo que no es tolerable son las modificaciones que, según nos enteramos a través de los medios, hace el Govern para contentar a la CUP. Eso significa no a los Juegos de Invierno, no al Centro Recreativo y Turístico (CRT) de Salou… No a todos estos proyectos de incentivación económica que son importantes para el territorio. O incluso este mercadeo con los Mossos. Si no nos gustan los presupuestos presentados, menos esos cambios pactados con la CUP. Somos incompatibles con la CUP y donde esté la CUP no vamos a estar nosotros.

--¿Para el PSC hay alguna línea roja a la hora de negociar?

--No nos gusta poner líneas rojas porque es incompatible con nuestra disposición a negociar los presupuestos. Queremos facilitarlos. En los ámbitos de política social e incentivación económica, deberíamos entrar en detalle. Estamos a favor del CRT, de los Juegos de Invierno, del Circuit de Catalunya. Y también de la energía renovable. El lunes se presentó un manifiesto de las patronales, en un acto en el que estuvimos presentes, a favor de las renovables. No podemos permitir que el decreto del Govern, tal como está elaborado, sea aprobado en el Parlament, porque no llegaremos a cumplir con los objetivos marcados para 2030 y 2050. Somos una comunidad autónoma a la cola en inversión en renovables. Eso no puede ser. Cuando hablemos, hablaremos de todo. Pero la prioridad es que haya presupuestos; los necesitamos para poder hacer más cosas.

Alícia Romero, portavoz del PSC en el Parlament / PABLO MIRANZO
Alícia Romero, portavoz del PSC en el Parlament / PABLO MIRANZO

--Las cuentas no contemplan una subida de impuestos. ¿Están de acuerdo con ese modelo de fiscalidad?

--Lo ha dicho Salvador Illa en varias ocasiones. Estamos en medio de una pandemia y seguramente no es el mejor momento de subir impuestos. Siempre hemos dicho que necesitamos una reforma fiscal más justa y progresiva, pero hecha en un marco más global e integral. Lo que no puede ser es decir “ahora toco las rentas bajas del IRPF”, “ahora modifico sucesiones”, “ahora creo un impuesto nuevo…”. Se debería hacer una reflexión global sobre el sistema fiscal en Cataluña, que obviamente tiene mucho que ver con el español. Allí se ha creado un grupo de expertos para analizar una posible reforma fiscal. Aquí nos gustaría tenerlo. Hemos creado muchos impuestos nuevos en los últimos años, somos la comunidad que más impuestos propios tiene. No decimos que no, pero es necesario ese análisis global antes de abordar modificaciones puntuales. E ir a un sistema fiscal más justo y progresivo, donde quien más tiene, gana, contamina o hereda, paga más. Y analizar también otras cosas, como el fraude fiscal. En 2014 se hizo un estudio que decía que teníamos una brecha de 800 millones de euros, entre lo que deberíamos recaudar y lo que finalmente recaudamos. Han pasado ya ocho años, podríamos hacer otro estudio. Tampoco se han analizado los beneficios fiscales. Dentro de la fiscalidad hay mucho campo. Por eso, este año no nos parece el mejor momento para subir impuestos. En 2020 ya lo hicimos.

--¿El Govern no habla de ese asunto por las diferencias existentes entre Junts per Catalunya y ERC?

--De entrada puede parecerlo. Han gobernado muchísimos años y nunca han hecho una reforma fiscal ni han tocado impuestos. Se hizo en 2020 porque los comunes obligaron a modificar algún impuesto para mejorar la recaudación. ERC y Junts, aunque de entrada parece que tendrían planteamientos diferentes en la fiscalidad, desde 2013, cuando Junqueras firmó un primer acuerdo con Artur Mas, no han hecho una reforma fiscal. Creo que en este tema no están tan distanciados. Ellos no son demasiado partidarios de tocar impuestos. El problema lo tienen con la CUP si realmente quieren avanzar en ese sentido. En la ley de medidas fiscales y financieras (ley de acompañamiento de los presupuestos) no hay modificaciones de impuestos. No sé si ahí puede haber descontento con sus socios prioritarios.

--¿El 'procés' está muerto? ¿En qué momento estamos?

--La mayoría parlamentaria del 52% que ellos defienden está rota. En el momento en que la CUP lleva a sus asambleas una decisión sobre los presupuestos cinco meses después de una investidura que apoyaron y para la que se comprometieron a presentar una cuestión de confianza en dos años, ya se genera incertidumbre y desconfianza. La CUP traspasa a sus bases la responsabilidad, por tanto, ahí ya están rompiendo la confianza que generaron en mayo. Ahora veremos en qué momento se reconstruye una nueva mayoría, pero ese camino se ha iniciado ya. Nosotros le hemos dicho al presidente Aragonès que pudiendo elegir otras mayorías que den más estabilidad, no ya al Govern, sino a Cataluña, debería valorarlo. Cataluña ha perdido muchas oportunidades en los últimos años, por lo que se debería tomar otro rumbo que dé más seguridad y estabilidad.

--¿Si la CUP apoya finalmente los presupuestos, se puede decir que habrá estabilidad, que se acabará la legislatura?

--Teniendo en cuenta que la CUP está en la ecuación, estabilidad no vamos a tener. La CUP es, por definición, un partido desestabilizador, que desequilibra cualquier ámbito donde tenga una cierta influencia, es un partido radical y antisistema. Aquí lo negativo es que Junts y ERC han dejado que el discurso de la CUP sea hegemónico en el independentismo. Empezando por la desobediencia y acabando por el no a proyectos de reactivación económica que nunca se habían puesto en discusión. Que se tienen que hacer bien estos proyectos, es obvio, que tienen que respetar criterios medioambientales, es evidente. Pero no podemos decir a todo que no. Creemos que la enmienda a la totalidad de la CUP es un aviso para navegantes y espero que Junts y ERC se den cuenta. Porque, si no, Cataluña no avanzará. El resto de comunidades hace años que van avanzando en el camino de la competitividad, pero nosotros no. Eso es algo que ve cada vez más el mundo empresarial y económico.

--Que ERC vote en contra de los presupuestos del Ayuntamiento de Barcelona ¿dificulta el acuerdo de PSC con Giró? ¿O los presupuestos del Estado?

--Son carpetas distintas. En 2020, ERC votó a favor de los presupuestos del Estado y nosotros aquí hicimos un voto contrario y muy crítico a los presupuestos de la Generalitat. Allí Esquerra dice tener una posición para evitar un gobierno de derechas, y aquí tiene una actitud diferente con PSC, porque somos rivales políticos, nosotros ganamos las elecciones del 14F. ERC, en función de sus intereses electorales hace o no hace en Barcelona. Tenemos unas elecciones municipales aquí al lado y supongo que el tacticismo se impone. Nosotros tomaremos decisiones en función de los intereses de Cataluña y no de cualquier otra ecuación que salga de este marco.

--PSC celebra su congreso en diciembre. ¿Se ve como número dos del partido?

--Esto si lo sabe alguien es Salvador Illa, él es el primer secretario electo, supongo que tendrá las conversaciones con las personas que considere para tejer un equipo que debe liderar el PSC en los próximos años. En estos momentos no tengo ninguna información. Creo sinceramente que el PSC tiene muchos valores a los que apoyar, gente muy buena en los ayuntamientos, en el Parlament, en el Congreso de los Diputados. Hay equipo coral suficiente para dar voz a las distintas sensibilidades. Yo tengo una responsabilidad importante como portavoz del primer grupo de la Cámara, pero evidentemente estaré a disposición de los que diga Salvador. No es tan importante ser el número dos, tres o cuatro, sino formar un equipo potente, capaz y coral, que represente la pluralidad de la izquierda federal que representamos, y ensanchar la base que por desgracia se vio empequeñecida debido a ese eje nacional que nos rompió a todos.

--¿Y sobre el secretario o secretaria de organización?

--Pues lo mismo. Salvador lo decidirá. Decir nombres, levantar falsas expectativas no ayuda, genera elementos tóxicos que no convienen. Los 33 diputados estamos ahora en este debate sobre presupuestos.