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Lorena Roldán, líder de Ciudadanos en Cataluña, durante la entrevista en 'Crónica Global' / LENA PRIETO

Roldán: "Torra debe pedir perdón por el odio que se respira en la calle"

La líder catalana de Ciudadanos reprocha a Pedro Sánchez que quiera sentarse a dialogar con quien "ya no es presidente de la Generalitat porque esta inhabilitado" y además "quiere destruir el Estado"

María Jesús Cañizares / Alejandro Tercero
27 min

Lorena Roldán (Tarragona, 1981) no reconoce a Quim Torra como presidente de la Generalitat. Considera que está inhabilitado por desobediencia. De ahí que reproche a Pedro Sánchez que quiera sentarse a dialogar con él. La líder catalana de Ciudadanos y candidata a la presidencia de la Generalitat considera que los independentistas deben "pedir perdón por el odio que se respira en las calles" y la fractura de la convivencia en Cataluña. 

En una entrevista con Crónica Global (aquí, la segunda parte), admite que hay que hacer autocrítica tras los malos resultados obtenidos por su partido en las elecciones generales. 

-Ciudadanos no acudió en la mesa de partidos que Quim Torra convocó el pasado viernes.

-Una mesa de partidos en la que se supone que se iba a dialogar. Donde eso se hace tiene un nombre y se llama Parlamento de Cataluña. El lugar previsto es ese, ahí estamos representados todos los partidos y todos los catalanes. No esa mesa paralela que se inventa en independentismo. No es la primera vez que se hace para eludir el debate. A Torra lo que le gusta el el monólogo. En comparecencias que él mismo pide no se digna a contestarnos. Nosotros no vamos por estas razones, pero no solo por eso. Torra no tiene legitimidad para convocar absolutamente nada. Es un señor al que se ha quitado su credencial de diputado. Tiene una sentencia condenatoria por desobediencia, lo que está considerado como un delito contra la administración pública y, por tanto, no reúne los requisitos para ser un cargo electo. Como dice el Estatut, para ser presidente, hay que ser diputado. Pues ya no lo es.

-¿Cómo se sale de esta situación, cómo se sale del conflicto secesionista?

-Tiene que haber un paso previo de los partidos independentistas, reconocer que todo lo que han hecho durante estos años no ha servido para nada. Yo siempre le pido a Torra en las sesiones de control que me diga una sola medida en todos estos años que haya sido buena para todos los catalanes. Nunca me contesta. Incluso para los suyos. Ni siquiera las promesas hechas a los independentistas se han cumplido. Deben reconocer de una vez por todas que han fracasado, que pidan perdón por la  situación que estamos viviendo, una crisis de convivencia, de ruptura ocasionada por la tensión creada por los partidos independentistas. Por tener a Torra diciendo verdaderas barbaridades de los constitucionalistas. "Bestias taradas" dice. Que no es natural hablar en castellano en Cataluña… ¡Cómo no va a serlo si es la lengua materna mayoritaria! Esto tiene muchas consecuencias en la calle y lo hemos visto en las semanas más negras posteriores a la sentencia del Tribunal Supremo, ese ambiente de odio y tensión que se respiraba en la calle. Que pidan perdón y pasemos página de esa pesadilla y pongámonos a trabajar en lo que realmente importa. En educación, por ejemplo, donde somos los líderes en barracones, o en pobreza infantil. Si siguen empecinados en conseguir su objetivo, que ya no se lo que es, quizá el modus vivendi que les ha proporcionado el procés.

-Ciudadanos ocupó tras las elecciones de 2017 un espacio central en Cataluña. Pero según las encuestas y los resultados en las elecciones generales, parece que eso ya no va a ser así y que ahora será ERC o PSC. ¿Cómo piensan recuperar posiciones?

-Que alguien pueda pensar que ERC puede representar el centro en Cataluña a mi me pone los pelos de punta. El objetivo de Esquerra, y ha quedado claro en las negociaciones de la vergüenza con Pedro Sánchez,  es separar a Cataluña del resto de España. No tienen otro. No han negociado mejoras para los catalanes, sino mejoras para ellos mismos. Impunidad para Oriol Junqueras, que ha cometido delitos muy graves. O un referéndum para la independencia. Si eso es ser centrado, tenemos un problema. Nosotros siempre hemos sido un partido de centro, así que no hace falta recalcular el rumbo como hace el GPS. Solo hay que mirar las políticas que hemos defendido en los últimos años, los pactos con otras formaciones, que también se nos ha criticado. Fuimos capaces de sumar a izquierda y derecha, y ese es el objetivo de un partido de centro, sacar adelante proyectos que benefician a la ciudadanía. Así lo hicimos con el PSOE en Andalucía o en Castilla la Mancha, o con el PP, con el que gobernamos en la Comunidad de Madrid y en el Ayuntamiento de Madrid. Eso es ser un partido que apuesta por la moderación y la regeneración. Estamos ahí.

-¿Pero ha habido autocrítica, tras los malos resultados obtenidos?

-La hemos hecho. Hay cosas a pensar y reflexionar, pero nosotros nos hemos presentado con el mismo programa electoral en abril, cuando sacamos 57 diputados, y en noviembre, cuando perdimos 47 por el camino. Las medidas eran las mismas. Posiblemente cambió el escenario y no lo supimos interpretar. Quizá no lo supimos explicar. Puede que los votantes estuvieran confundidos.

-¿Fue un error no buscar con más ahínco el acuerdo con Pedro Sánchez antes del 10N?

-A toro pasado es muy fácil decir qué pasó o no. Parece que Sánchez se ha visto obligado a pactar con ERC, y eso no es así. Nuestras reticencias en abril eran porque veíamos a Sánchez capaz de todo y veíamos que tenía intención de formar gobierno con populistas y nacionalistas.

-Y también con ustedes…

-No, fíjese, porque ahora ha tenido la oportunidad y no ha querido. Tenía otra alternativa, la de la vía Arrimadas. Ella insistió hasta el último día de investidura, pero no la quiso escuchar. Lo advertimos y se nos acusó de agoreros. Ahora se ha demostrado que Albert Rivera tenía razón. Se equivocó en el momento, pues ha sido ahora. Pero el escenario previsto se ha acabado imponiendo. Estamos muy preocupados con este Gobierno con Podemos, apoyados por ERC y PNV. Es gravísimo. En los pactos con ERC se habla de conflicto político, se pone en el mismo plano la Generalitat y el Gobierno de España, se habla de un posible referéndum. O se negocia para expulsar a la Guardia Civil de Navarra. Es gravísimo. Y son acuerdos solo para la investidura. ¿Qué va a pasar a partir de ahora? PSOE y Podemos solo suman 155 escaños y con eso no vamos a ningún sitio. Cada vez que Sánchez quiera aprobar algo, deberá llamar a la puerta del PNV y de ERC. Y estos partidos se lo van a cobrar. Nunca tuvimos la oportunidad de negociar con Sánchez. En todo momento nos dijo que estaba en negociaciones con Podemos.

-Tampoco pareció muy insistente Albert Rivera…

-Pues hasta en tres ocasiones nos sentamos con Sánchez y nos dio una negativa por respuesta y no había manera. Él se cerró en banda en ese momento. Cuando te dicen que están negociando con sus socios, bueno, pues saldrá un acuerdo. Cuando ya vimos que de esa negociación no iba a salir nada nada, que íbamos a volver a una repetición electoral, que nos iba a costar una millonada a todos los españoles, dijimos, vamos a buscar otra que sea más sencilla y a la que nadie pueda renunciar. Y en el último momento presentamos esta propuesta con tres condiciones que eran muy básicas, no solo para cualquier constitucionalista sino para cualquier demócrata, y ni con esa nos quiso escuchar. Era evidente la negativa de Sánchez y el tiempo nos ha dado la razón. Ahora, cuando Sánchez ha podido escoger, ha preferido ir de la mano de Podemos, ERC y el PNV.

-Pero en verano, la sensación que transmitían era que ambos estaban muy tranquilos con una repetición electoral porque creían que crecerían.

-Nosotros no teníamos en mente la repetición electoral. Cuando vimos que no habría acuerdo, en el debate bochornoso de investidura con una lucha de egos entre Sánchez e Iglesias, ahí dijimos: ojo que vamos a elecciones, vamos a intentar frenarlo, que este país no puede seguir bloqueado, que hay muchas cosas a hacer, que no podemos estar otros seis meses con esta pelea eterna. Y buscamos una solución, que fue la más sencilla que se nos ocurrió, lo más básico, tres condiciones y con esto nos sentamos a hablar, desbloqueamos la situación y hacemos Gobierno. Y es que no quiso Sánchez, en ningún momento.

-¿ A qué atribuye esa actitud?

-Creo que tenía a sus gurús diciéndole que en una repetición electoral iba a sacar muchos más escaños e iba a poder gobernar en solitario, que era el plan que tenía Sánchez en la cabeza, pero eso luego no le salió bien. Y ahora, cuando hemos planteado la vía de los 221 escaños, tampoco han querido hablar con nosotros. El problema es que Sánchez, cuando puede escoger, no escoge a los constitucionalistas sino a populistas y nacionalistas. Y lo ha hecho en más sitios. Por ejemplo, en Cataluña. ¿Qué es este pacto de JxCat en la diputación con el PSC? ¿Cómo puede el PSC gobernar con los que nos llaman bestias taradas, con los del 3%...? Es que es una auténtica barbaridad. Ha pasado en Navarra, donde ha preferido un Gobierno apoyado en Bildu. El señor Sánchez ha demostrado que está dispuesto a cualquier cosa por mantenerse en la Moncloa, incluso a ceder ante los nacionalistas.

-También se reprocha a Cs que se incline hacia Vox, como el tema del pin parental en Murcia. ¿Les incomoda que les identifiquen con Vox tanto en las formas del discurso como en algunos contenidos?

-Nos separan muchísimas cosas, nosotros somos un partido liberal, de centro y europeísta, y ellos son un partido ultraconservador, incluso tienen muchas reticencias con Europa. Creo que no tenemos nada que ver. Respecto al pin parental, nosotros ya hemos dicho que no vamos a aceptarlo. Vox lo ha puesto como condición para los presupuestos y ya hemos dicho que tenemos unas líneas rojas, como recortar derechos y libertades, tampoco ningún retroceso en la lucha contra la violencia machista. Estos no son temas para negociar unos presupuestos. Hay otras cosas en las que nos podemos poner de acuerdo, como eliminar trabas burocráticas, regeneración o bajar o eliminar los impuestos, que es una de nuestras prioridades. Intentaremos sacar las mejores cuentas posibles para los murcianos, pero será Vox quien decida si las bloquea porque hay una medida que no hemos incluido. Pero el pin parental no lo vamos a aprobar.

Lorena Roldán matiza su punto de vista para Crónica Global / LENA PRIETO
Lorena Roldán expresa su punto de vista a 'Crónica Global' / LENA PRIETO

-Volviendo a Cataluña, ¿considera que la legislatura está agotada? ¿Habrá elecciones este año?

-La legislatura desgraciadamente está agotada desde hace mucho tiempo porque tenemos un parlamento bloqueado. Un legislativo que no legisla no tiene ningún sentido. Ni siquiera han sido capaces de sacar los presupuestos, y ya veremos qué pasa. Es un parlamento que no funciona porque tenemos al frente --o teníamos, porque insisto en que no es presidente-- a una persona, el señor Torra, que no ha gestionado una comunidad autónoma, y así lo dijo, que había venido para seguir con el procés y seguir con el legado del fugado de la justicia. Él estaba deslegitimado para ser el presidente de todos los catalanes moralmente porque no defiende a la totalidad de los catalanes, se queda con una sola mitad y a los otros no solo los ignora sino que los desprecia, a la mayoría constitucionalista que hay en Cataluña. Y ahora además está inhabilitado judicialmente porque ha cometido un delito de desobediencia, porque pensó que las instituciones de todos los catalanes son el escaparate del separatismo. Se le advirtió muchas veces en plenos que respetara la neutralidad. No lo hizo. Llegó el periodo electoral. La Junta Electoral le advirtió. Nosotros le denunciamos ante la Junta Electoral. Viendo que seguía sin hacer caso, fuimos a la Fiscalía. Torra sacaba pecho de esa desobediencia y se jactaba de ella. Finalmente, fue juzgado en el Tribunal Superior de Justicia de Cataluña y fue condenado, como no podía ser de otra forma porque él mismo se declaró culpable.

-Admite los hechos, pero no haber cometido el delito.

-A mí me hace mucha gracia que esté superofendido de esta sentencia condenatoria. Oiga, ¿usted qué se esperaba? Si usted de forma pública se va jactando de lo desobediente que es y que tiene todo lleno de pancartas y lazos, luego va al juicio y se declara culpable, y hace burla y mofa de ese juicio y luego sale una sentencia condenatoria… No sé, una cosa diferente habría sido un milagro. No entiendo ahora esa estrategia de recurrir una sentencia en la que tú mismo te has declarado culpable y te declara culpable. Puede poner los recursos que quiera, faltaría más, pero creo que todo el mundo sabe cómo va a acabar todo esto. De hecho, la JEC ya le ha quitado su acta como diputado, porque el señor Torra estaba ocupando un cargo público, y la ley electoral dice que cuando un cargo público comete un delito --como el de desobediencia-- y esa condena lleva aparejada una condena de inhabilitación, como es su caso, pues pierde su condición de cargo electo. Y esa es además una cosa de sentido común. Tú no puedes tener en la administración a personas que van contra la administración cobrando un sueldo de toda la ciudadanía. Pues ya se le ha dicho claramente que ya no es diputado de la cámara y por tanto tampoco es el presidente de la Generalitat. Nosotros hemos puesto en conocimiento de la Junta Electoral el hecho de que parece que se va a aferrar al cargo. Y estamos esperando que Torrent --presidente del Parlamento-- que mueva ficha, y lo que tiene que hacer en el próximo pleno es decirle a Torra que no puede ocupar su escaño. Como ya ha dejado muy claro el señor Torrent que no lo va a hacer, pues ya lo hemos puesto también en conocimiento de la Junta Electoral, y esto puede ser también otro elemento constitutivo de desobediencia.

-¿No cree que este artículo de la Loreg es inconstitucional porque hasta los propios jueces lo consideran así? Si no hay sentencia firme, igual vale la pena esperar. Porque a lo mejor lo contencioso dice una cosa y lo penal otra...

-Esto es una reforma de la Loreg de 2011. Torra explica ahora esa persecución que está sufriendo… Oiga, esta reforma se hizo en 2011, cuando nadie adivinaba usted iba a ser el presidente de la Generalitat, por tanto, tampoco nos inventemos ahora estas teorías de la conspiración. Es una reforma que sacó adelante el PSOE, que ahora la critica. No sé si entonces le pareció bien y ahora, como no les viene bien, no les gusta tanto. Esta reforma se hizo como un sistema de protección del propio sistema democrático y creo que todo el mundo lo entiende: no puedes tener un cargo electo cobrando un sueldo y representando a los ciudadanos en la administración, cuando a su vez comete delitos contra la administración. Ahí hay un conflicto evidente. La Loreg en este caso es muy clara y este artículo se reformó pensando en la situación de descrédito que había en esos momentos en los políticos. Y eso crea desafección. Y es una reforma que se ha aplicado en otras ocasiones, no es pionero el señor Torra. Nadie dijo nada entonces, pero ahora como hay unos intereses detrás, como el señor Sánchez quiere estar bien avenido con sus socios nacionalistas y separatistas, pues nos ponemos todos a criticar este artículo. Si a alguien no le gusta un artículo de una ley, que lo cambie, pero lo que no podemos hacer es saltárnoslo a la torera. Y dice claramente que cuando hay una condena por inhabilitación, que es el caso del señor Torra, no queda otra que quitarle su credencial. Creo que hay que ir a lo básico: tenemos a un señor condenado por un delito y ya no puede seguir representando a todos los catalanes. Creo que eso lo entiende todo el mundo, que el único que no lo entiende o no lo quiere entender es el señor Torra, pero que al final la realidad se acaba imponiendo y este señor ya no es diputado ni puede seguir al frente de la Generalitat.

Retrato de Lorena Roldán  en la redacción de Crónica Global / LENA PRIETO
Lorena Roldán en la redacción de 'Crónica Global' / LENA PRIETO

-¿Ciudadanos hizo bien en no apoyar a la alcaldesa Ada Colau? ¿Se ha hecho autocrítica en eso?

-Nosotros estamos convencidos de que hicimos bien y los hechos nos han dado la razón. Al día siguiente de investir a Colau alcaldesa, lo primero que hizo fue volver a colgar la pancarta en el Ayuntamiento de Barcelona. Oiga, esa pancarta no representa a más de la mitad de los barceloneses. Y ella tienen también la obligación de respetar la neutralidad institucional, solo faltaría. Y nosotros lo veníamos alertando desde hace muchísimo tiempo. Sí, el señor Maragall es un independentista confeso, y la señora Colau lo lleva un poco más escondidito pero cuando puede asoma la patita. Y siempre que alguien le ha tenido que echar un cable al independentismo, ahí ha estado la señora Colau para hacerlo. Por tanto, nosotros teníamos muy claro que Colau es la muleta del independentismo.

-Podrían haber visualizado esa barrera para que el independentismo no se hiciera con la ciudad de Barcelona.

-Y estoy convencida de que nadie en Barcelona nos votó para que hiciéramos alcaldesa a la señora Colau. Nosotros habíamos sido ya muy críticos en los cuatro años de mandato anterior. Había otras vías a explorar y nosotros en todo momento. Viendo la situación que había quedado dijimos, venga, Collboni, el PSC, que era el mal menor… pero Manuel Valls se adelantó, hizo una oferta sin ningún tipo de condición a Colau y eso frustró cualquier tipo de negociación que se hubiera podido llevar con el PSC o cualquier otra alternativa. Y eso supuso un escollo que no pudimos superar. Pero estoy convencida de que ningún barcelonés votó a Ciudadanos para que la señora Colau fuera alcaldesa. Y no hay más que ver cómo se comporta la señora Colau en estos días. Con todo lo que ha pasado en Barcelona, con las calles ardiendo y no ha hecho una condena en firme de la violencia que hemos vivido. Nosotros presentamos una moción para que las personas que hayan identificado que formen parte de estos comandos radicales que se han dedicado a cargarse el mobiliario urbano se hicieran cargo (del coste de los destrozos), y nos quedamos solos. Ni siquiera el PSC nos apoyó, ni la señora Colau. Por tanto, creo que acertamos plenamente. Tenemos un grupo en el Ayuntamiento de Barcelona que da voz a todos aquellos barceloneses que se sientan abandonados por la alcaldesa.

-Da la sensación de que Cs van cortando puentes con todos los partidos. A la hora de hacer una alianza poselectoral, les quedan pocas posibilidades.

-Habrá que hablar con los demás… pero insisto: ¿Tenemos a gente que se dedica a sembrar el caos en Cataluña? Pues habrá que condenar esa violencia. ¿Cuándo es justificable la violencia? Nunca. Creo que es básico para cualquier demócrata y para poder empezar a hablar. ¿Por qué no hay esa condena por parte de la señora Colau? ¿Por qué el PSC no quiere que sean los violentos radicales que se han cargado el mobiliario urbano los que lo paguen? ¿Quién está rompiendo los puentes y sobre todo por qué los están rompiendo? Insisto en la estrategia que está siguiendo el PSC. En la moción de censura no hubo manera de convencer al señor Iceta. Prefirió defender a Torra antes que defender a los constitucionalistas, y eso me pareció gravísimo. Lo estoy volviendo a intentar con este pacto por Cataluña. ¿Qué han negociado el señor Sánchez y ERC en todas estas reuniones? Han negociado la investidura pero me temo que también han negociado un tripartito en Cataluña. Por tanto, ¿quién destruye los puentes? Pues aquellos que tienen en la cabeza pactos con otras formaciones a los que no les importa lo que están haciendo esas formaciones. Me parece gravísimo lo que está haciendo el PSC con ERC, con JxCat… Sánchez incluso se quiere reunir ahora con Torra, no sé para qué, con una persona que desobedece, que está condenado, que dice que hay que atacar al Estado y que lo dice sin rubor… Creo que todos tenemos que reflexionar un poco, que Cs está donde estaba, defendiendo la Constitución en Cataluña y dando voz a esa gente sensata, moderada, que está cansada de lo que está pasando, que quiere volver a vivir en convivencia y, sobre todo, en libertad. Porque ha llegado un momento en que en Cataluña incluso se ha perdido la libertad. Te dicen a qué pueblos puedes ir y a qué pueblos no puedes ir. Es una auténtica barbaridad.