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El ninguneo de Ada Colau

El último plan de vivienda de Ada Colau: "Un parche"

El sector inmobiliario alerta del "escaso efecto" sobre los precios del alquiler en Barcelona de la batería de medidas para la rehabilitación de viviendas presentadas por la alcaldesa

12.05.2018 23:51 h.
6 min

El último plan de vivienda de Ada Colau: "Un parche". Así describe el mundo inmobiliario el plan de ayudas a la rehabilitación que ha presentado el gobierno municipal de BComú esta semana.

La confluencia de izquierdas que controla el Ayuntamiento de Barcelona subrayó que la hoja de ruta se vinculará por primera vez al índice de precios de alquiler de la Generalitat de Cataluña --no se darán ayudas, pues, a los pisos con rentas abusivas--. La intervención, que comandará el Consorci de l'Habitatge, formado por el Ejecutivo local y el autonómico, también prevé que las subvenciones estén vinculadas a prórrogas de los contratos de arrendamiento de hasta cinco años. Se podrán beneficiar de la línea de financiación unas 16.000 viviendas y unos 40.000 vecinos.

"Un parche"

Una de las voces autorizadas del inmobiliario catalán, Joan Ollé, ve la medida como "un parche". Según el directivo, que dirige el colectivo de agentes de la propiedad inmobiliaria (API) pero que habla a título personal, "el plan no contempla quitar burocracia de los proyectos de reforma, que es lo que entorpece las intervenciones". Según él, muchos propietarios "no reforman inmuebles porque al querer tocar una cornisa tardas tres años".

¿Tendrá impacto alguno en los precios el plan de rehabilitaciones del Ayuntamiento? "No. En Barcelona el parque de vivienda es limitado. Ayudas para reformas vinculadas a los precios de los alquileres tendrán, si cabe, un efecto muy limitado. La buena noticia para este y otros ayuntamientos venideros es que el precio de compra se ha sobrecalentado y está llegando a un tope", ha remachado Ollé. ¿Qué debería pues hacer Colau en materia de vivienda? "Promover más pisos sociales desde la administración pública", ilustra el profesional, que habla "en calidad de experto con una trayectoria de casi 50 años en el sector".

"La mayoría de fincas no se podrá acoger"

Arroja más luz Montserrat Junyent, presidenta de la Federación de Asociaciones de Empresarios Inmobiliarios (Fadei). "Si son ayudas a la rehabilitación vinculadas al índice de alquiler recomendable, están mal explicadas o mal diseñadas. Porque uno, el precio conveniente está calculado en plena escalada de las rentas. Y dos, los alquileres en edificios por rehabilitar suelen estar por debajo de esa cifra mensual", ha alertado Junyent. ¿Qué pasará, pues? "Que la mayoría de fincas de pisos no se podrán acoger al plan", ha advertido la directiva.

Junyent matiza que el plan de ayudas a la rehabilitación del Consorci de l'Habitatge le parece "positivo", pero apunta a deficiencias. "¿Cómo contabilizará el Consorci los alquileres de todo un edificio? Los hay de distintos tipos y cantidades. Puede convertirse en un quebradero de cabeza", ha indicado. La profesional da una oportunidad al plan presentado por Colau esta semana, pero le manda deberes. "Tener un parque de vivienda asequible es tarea de los ayuntamientos. Ellos son los que tienen instrumentos de planeamiento urbano. Deciden cuántas viviendas se pueden construir en un municipio. Ese debe ser el debate: ¿cuánta vivienda social se construye en Barcelona?", inquiere.

"Sin impacto sobre el precio"

Apuntados estos defectos, el macroplan para lavar la cara a 16.000 viviendas en Barcelona, ¿tendrá efecto alguno sobre las rentas que pagan los barceloneses? "En absoluto. Lo que marca el precio es la oferta y la demanda. Y el precio de los inmuebles está llegando a un límite: el mercado se ha sobrecalentado. En edificios enteros, se pagan 3.000 euros por metro cuadrado, que es el límite aceptable. Pero si las rentas son aún bajas, retroceden o no tienen recorrido, se perderá rentabilidad inversora. Por ello, no hay incentivos a bajar", alerta Toni López, socio director de Real Estate BCN.

El directivo también valora que la medida "beneficiará a los propietarios". Según él, si el dueño de una escalera entera o una comunidad de vecinos "ha pasado la inspección técnica de edificios (ITE) y ha detectado deficiencias, el plan puede ser un acicate para rehabilitar". Ello, no obstante, difícilmente frenará la llamada gentrificación, esto es, la expulsión de vecinos. "Lo marca la oferta y la demanda. Si todo el mundo quiere vivir en el Eixample o centro de Barcelona, la presión al alza sobre los alquileres seguirá", ha concluido López.

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