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Alfonso Alonso habla con la vicepresidenta Sáenz de Santamaría en presencia de Mariano Rajoy en el Congreso.

Rajoy tropieza en su estrategia para la investidura

El intento de iniciar la sesión el 2 de agosto fracasa y las posibilidades están tan abiertas que incluso se ha recuperado la idea de implementar una 'opción Monti'

4 min

Mariano Rajoy no podrá someterse a la investidura el próximo 2 de agosto y empezar una nueva legislatura. Su plan de Gobierno con una minoría muy minoritaria, apoyada desde fuera como mínimo por Ciudadanos y con la abstención del PSOE en las grandes cuestiones, ha caído en barrena por el enroque de posiciones de los partidos, las presiones en todas direcciones e incluso en cómo se plantea la ronda de encuentros con el jefe del Estado, el rey Felipe VI.

Y, sobre todo, por el PP, que incluso presume de no negociar con ninguno de los otros partidos. Parece amenazar con una tercera convocatoria de elecciones en la certeza de que sería el más beneficiado.

En esta ocasión, el dejar pasar el tiempo para conseguir mover de la casilla de partida a las formaciones que necesita para conformar un nuevo Ejecutivo no le ha salido tal y como esperaba y, más allá de los mensajes para tensionar la situación ante las cámaras, no ha entrado de lleno a la arena del pacto.

Presión a los socialistas

Pedro Sánchez está en el centro de la diana. El PP agita el fantasma de unas terceras elecciones y le señala para conseguir que el líder del PSOE pase de lo que decidió el partido y finalmente se abstenga en la sesión. Se une a ello Ciudadanos, que no se quiere tragar otra promesa a las bases y cambiar la abstención a un voto favorable en la investidura. Y menos aún si la persona que se presenta es Rajoy.

Sánchez, por ahora, resiste. Los líos internos del partido --la sombra de Susana Díaz es cada vez más alargada-- le mantienen alejado del foco mediático, igual que el intento de escenificar el único mensaje que sus portavoces repiten en los últimos días: los socialistas no son los encargados de facilitar la votación. Ya intentaron en su día liderar la investidura y fracasaron e intentan desplazar la responsabilidad en el partido y la persona que se presentará. Aunque esta cuestión en las últimas horas también está abierta.

Declinar presentarse

Rajoy no quiere subir a la tribuna de oradores si antes no tiene atada la votación. Declinó sumar el rechazo de la Cámara Baja tras las elecciones de diciembre y ya ha dejado claro que hará lo propio ahora.

¿Otra forma presión? Fuentes cercanas al PP señalan que se trata de otra presión para desencallar el proceso que pasa por no dejar la primera silla del partido, una de las amenazas de petición desde Ciudadanos. Incluso desactivó una de las candidaturas para sustituirle deseada por la formación naranja al situar a Ana Pastor como presidenta de la Mesa.

¿Opción ‘Monti’?

El presidente en funciones intenta estrechar el círculo. Quiere irse de vacaciones con el Gobierno, como mínimo, muy encaminado, pero incluso algunos sectores han rescatado la idea de implementar la opción Monti en España que ya estuvo sobre la mesa tras el resultado de las elecciones de diciembre. ¿Hay algún perfil como el del presidente italiano en el país? “Haberlos, haylos”, indica otro interlocutor conocedor del proceso.

Pero esta opción pasa por dejar el PP fuera del Gobierno. Como mínimo, a Rajoy y su círculo de inmediata confianza.