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Mariano Rajoy y Albert Rivera al inicio de la reunión entre ambos en el Congreso.

Rajoy tampoco convence a Rivera

El presidente de Ciudadanos trata de presionar al PSOE, pero comunica al presidente en funciones que mantiene su abstención para el voto de investidura

Redacción
2 min

Tras una hora de reunión entre Mariano Rajoy y Albert Rivera, el candidato a renovar la presidencia del Gobierno no ha logrado modificar la actitud de Ciudadanos, que le ha reiterado que se abstendrá en la votación de investidura. Que no votará sí, como quiere el PP.

Ese posicionamiento, según Rivera, no bloquea el proceso institucional de renovación gubernamental, sino que le da vía libre. Desde su punto de vista, el bloqueo --que "no es bueno", ha dicho-- se produce porque el PP y el PSOE no se entienden. Primero, "porque el PP no aclara cuándo se va a formar Gobierno" y segundo, y más serio, porque el "primer partido de la oposición mantiene el bloqueo".

En la reunión, que ha sido "cordial, frutífera y realista", no se ha acordado crear ninguna mesa de negociación como se había especulado. Solo han quedado en dejar abierta la puerta del diálogo entre ambos.

Presión sobre el PSOE

Rivera ha tratado de aumentar la presión sobre el PSOE, al que ha vuelto a responsabilizar de un bloqueo institucional "sin precedentes en España". Ciudadanos, dice, hace lo correcto. "Si los demás partidos de la oposición hicieran lo mismo, hoy ya tendríamos Gobierno", ha dicho.

Rivera considera que es ineludible que Rajoy se someta a la investidura una vez ha aceptado el encargo del Rey, que no hay debate legal posible, ni vacío constitucional.

Y ha vuelto a proponer la "solemnización" de un acuerdo entre todas las fuerzas constitucionalistas en defensa de la unidad de España y contra los intentos secesionistas.