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El presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, junto a la presidenta de la Comunidad de Madrid, Cristina Cifuentes, y al presidente del PP vasco, Alfonso Alonso (d), en la clausura de la Convención Nacional del PP en Sevilla / EFE

Rajoy reivindica ante un PP herido su defensa de la soberanía “nacional y económica”

El presidente del Gobierno cierra la convención del partido en Sevilla cargando contra la “colección de parlanchines que se pasan el día dando lecciones”

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El presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, ha cerrado la convención del PP este domingo en Sevilla sacando pecho del trabajo hecho en la defensa tanto de la soberanía “nacional como económica” en el último mandato. Una reivindicación que ha puesto en pie a los delegados de un congreso gris que ha estado marcado por la crisis abierta por el máster de Cristina Cifuentes. La presidenta de la Comunidad de Madrid ha aplaudido al líder de su partido desde las primeras filas.

Rajoy ha cargado en múltiples ocasiones contra el resto de fuerzas con representación en el Congreso de los Diputados. Inmerso el PP en una caída libre según las encuestas --los sondeos de El Español y El País se han publicado este mismo domingo-- el presidente no ha tenido reparos en tildar de “colección de parlanchines que se pasan el día dando lecciones a todos” a Ciudadanos, PSOE y Podemos, sin ninguna mención directa a lo largo de la intervención.

Arenga al partido

“Otros son meras hipótesis, nosotros somos la certeza”, ha incidido. A las puertas de un periodo electoral que finalizará en verano de 2019 con las europeas y, previsiblemente, las municipales, el presidente del Gobierno ha intentado levantar los ánimos de los miembros de su partido con una arenga: “No lo olvidéis, somos el PP, el partido especialista en salvar las dificultades”.

Les ha pedido que vayan “con la cabeza bien alta” hasta las urnas y que recuerden los criterios básicos de la formación. “La apertura y la voluntad de diálogo; no cedemos, no abandonamos y trabajamos para España y al servicio de los españoles”.

Proceso independentista

“Hoy podemos decir con orgullo que nunca hemos dado la espalda a los problemas del país”. Rajoy ha aplaudido el trabajo hecho en Cataluña ante el proceso independentista, el “mayor desafío del país, el ataque a la soberanía nacional” que pronto “será un mal recuerdo en un país centenario”.

Ha afirmado que la respuesta que se ha dado desde el Gobierno ha estado a la altura y que él, como presidente, ha asumido su “responsabilidad con la puesta en marcha de todas las medidas para defender la unidad de España”. Incluso con el frenazo a la “investidura ilegal de Carles Puigdemont”.

La más importante ha sido la activación del artículo 155 con el apoyo de Ciudadanos y el PSOE. “Ha demostrado que la democracia española tiene instrumentos para defenderse cuando es agredida, que el Estado es mucho más fuerte de lo que algunos pensaban” y que representa una fortaleza ante el futuro.

Un Gobierno para Cataluña

“No queremos que esto vuelva a ocurrir”. El presidente asegura que ha quedado “claro que actuar al margen de la ley tiene consecuencias y graves” y pide que se acaten todas las decisiones jurídicas “cuando gustan y cuando no gustan tanto, porqué la ley manda sobre cualquier política, presidencia y propósito”.

En ese sentido, ha perdido que el Parlamento catalán elija a un “presidente viable que cuente con los apoyos suficientes y que respete la ley, sean cuáles sean sus ideas”. Indica que se debe trabajar sin demora para “reconstruir la convivencia que el procés se ha llevado por delante”.

Presupuestos

En clave económica, otra de las cuestiones centrales de su intervención, el líder del PP ha incidido en la recuperación y en cómo se pasó página a una crisis económica que dejó España al borde de la intervención. “Nos encontramos un país quebrado”, ha lamentado.

Un proceso de expansión que asegura que se reforzará con el proyecto de Presupuestos Generales del Estado que ya se ha presentado y que aún no cuenta con los apoyos necesarios para sacar adelante en el Congreso. “Son los presupuesto que me hubiera gustado hacer en 2012”.

Rajoy ha exigido una “oposición útil” para sacar adelante las cuentas públicas. Ha evitado en todo momento hacer autocrítica en este capítulo como la necesidad de incidir en la cohesión social, un problema para España que incluso reconocen grandes banqueros como la presidenta de Banco Santander, Ana Botín, o el de Caixabank, Jordi Gual.