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Quim Monzó junto a Ramon Barnils y Jordi Vendrell

Quim Monzó, el iniciador del humor hispanofóbico

El escritor creó escuela con un programa en Catalunya Ràdio cuyo objeto principal de burla era España, y desde Sergi Pàmies a Empar Moliner se han visto influenciados por su estilo

29.08.2018 00:00 h.
9 min

El escritor Quim Monzó fue noticia este sábado por reírse en Twitter de una mujer que fue agredida en Barcelona mientras retiraba lazos amarillos de la vía pública. Monzó aseguró en tono sarcástico que “había remedio” y que se le podía colocar un tabique nasal “de platino como hizo Frank Sinatra”, en alusión al consumo de cocaína.

Las reacciones en la red social y en la prensa no tardaron en llegar. No es la primera vez que Monzó genera controversia por su humor mordaz hacia dirigentes políticos o miembros de la familia real, pero esta vez se trataba de algo diferente: reírse de una agresión a una ciudadana de a pie perpetrada presuntamente por motivos ideológicos.

Monzó ha pasado de ser uno de los rostros mediáticos del universo audiovisual catalán durante los 80 y los 90, a un prolífico tuitero con más de 300.000 seguidores en la red social. Sus colaboraciones en Catalunya Ràdio, TV3 y Rac1 contribuyeron a convertirlo en uno de los escritores catalanes más populares, así como uno de los más recomendados en las escuelas públicas catalanas.

Caricaturizar España

El escritor, de padre catalán y madre granadina, sacudió los cimientos del humor que se practicaba en Cataluña, hasta el punto de crear tendencia. Junto a los periodistas Ramon Barnils y Jordi Vendrell creó el magacín nocturno El lloro, el moro, el mico i el senyor de Puerto Rico en Catalunya Ràdioque se dedicaba a hacer mofa o directamente a insultar todo lo que tenía que ver con España.

Quim Monzó junto a Ramon Barnils y Jordi Vendrell

Quim Monzó junto a Ramon Barnils y Jordi Vendrell

También cargaban contra los barceloneses ("pixapins", "Can Fanga") y contra algunos aspectos de la vida política catalana, pero fue la primera de muchas producciones que tuvo a lo español como principal objeto de su burla. “Todo el estilo de porquería que a día de hoy se escucha por Catalunya Ràdio, TV3 y Rac1 proviene de este programa”, explica uno de sus antiguos compañeros en la emisora pública, que prefiere mantener el anonimato.

Los también escritores en lengua catalana Xavier PericayFerran Toutain, entre otros, fueron algunos de sus objetivos por el mero hecho de no comulgar con el nacionalismo. “Periquito y Tontaina se dan por el culo”, se llegó a decir desde su programa en la emisora pública.

Monzó como escritor

Pericay, actual dirigente de Cs en las Islas Baleares, habla en este medio sobre su faceta de escritor: “Monzó me interesó por el cambio estilístico que hizo a partir de su libro L'illa de Maians. De escribir en un catalán envarado y postizo, pasó a hacerlo a un modelo de lengua bastante apreciable”. Un estilo, no obstante, que considera que encajaba mejor con “los cuentos y artículos” que en sus otras producciones.

Pericay asegura que en la actualidad no lee nada de él: “De vez en cuando me llega algún artículo suyo, que generalmente no puedo acabar por razones que ya no tienen que ver con el estilo". "Ignoro que más ha hecho. Ni me interesa, todo sea dicho”, remacha.

Contra la corrección política

En la actualidad es uno de los principales adalides del movimiento independentista. Este junio recibió el Premi d'Honor de les Lletres Catalanes que otorga la entidad Òmnium Cultural. Los que lo conocen aseguran que en los años 70 logró deslumbar como escritor “a nacionalistas y no nacionalistas”. “En aquel entonces la cultura catalana era cristianismo y acampada boy scout. Él odiaba la corrección política y lo que hacía se veía súper moderno. Es un producto de los años 80, coma Alaska o el cine de AlmodóvarProgres que hablan de sexo y drogas en lugar de hablar de paz y derechos de las minorías”, afirman.

En su momento, se lo comparó con el cuentista y poeta estadounidense Raymond Carver, pero más allá de la obsesión con la frase corta y la ausencia de descripción, muchos coinciden en que su obra quedó superada con el tiempo: “Escribía novelas sin ningún argumento consistente, plagada de frivolidades posmodernas y bromas baratas”. Una de sus obras más conocidas, La magnitud de la tragedia, habla de un individuo que siempre tiene una erección.

Monzó y el sexo

Algunos de los temas más recurrentes del escritor barcelonés tanto en su obra como en sus intervenciones en los medios han sido el sexo y la pornografía. En una entrevista en el digital cultural Jot Down aseguraba que “una buena película porno es tan bella y respetable como un Poussin o un Picasso pornos”.

En la misma línea, sus colaboraciones diarias en el programa de TV3 Persones Humanes estaban repletas de alusiones a la sexualidad. En una ocasión hizo una aproximación histórica en tono humorístico sobre el acoso sexual.

Censurado en TVE

Otra de sus intervenciones en el late show de TV3 le trajo consecuencias con la Casa Real. En su monólogo El trabajo de la realeza criticó en clave humorística la labor institucional de la Jefatura del Estado.

La Casa Real expresó su protesta oficial por las "opiniones ofensivas" vertidas contra la Corona en el programa y la dirección de RTVE decidió vetarle como invitado en el espacio El peor programa de la semana, que conducía el periodista El Gran Wyoming en la cadena pública de ámbito nacional.

El episodio creó una tormenta política y periodística, pero no era la primera vez que sufría censura. La dirección de Catalunya Ràdio --explican antiguos compañeros-- decidió no emitir un debate ficticio de Monzó sobre Marta Ferrusola, la mujer del expresidente de la Generalitat Jordi Pujol.

De Sergi Pàmies a Empar Moliner

El Monzó escritor y el Monzó humorista influenció a muchos otros escritores. “Lo peor de él es la influencia que ha tenido. Sergi Pàmies fue durante años un clon suyo y escribía cosas horribles (por suerte ahora lo ha superado). Aparecieron miles de monzonets que escribían igual que él: tonterías de frase corta. Empar Moliner es una creación absoluta de Monzó, incluso en su tartamudeo", señalan desde su entorno.

empar moliner ines arrimadas

Empar Moliner quemando la Constitución en la televisión pública

El espacio diario de Moliner en TV3 ha seguido la estela iniciada por Monzó, así como otras producciones como el programa Alguna Pregunta Més?. Se trata de un humor entre ácido y ofensivo que tiene principalmente en el centro de las burlas a las iniciativas más rocambolescas de los detractores de la independencia.