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Pere Aragonés y Salvador Illa, candidatos a la presidencia de la Generalitat, en sus actos de inicio de campaña / EP

El pulso entre ERC y PSC protagoniza un deslucido arranque de campaña

Aragonès entra en el cuerpo a cuerpo con Illa, mientras PP y Cs alertan de un pacto entre republicanos y socialistas al que se quiere sumar Albiach. Borràs y sus 'fake news' quedan fuera de juego

7 min

“Una campaña extraña”. Esta fue la frase más utilizada ayer en los mítines de los candidatos de las elecciones catalanas. Y no solo por los nuevos formatos impuestos por las restricciones contra el Covid, sino por la rara sensación que produce pedir el voto para unos comicios previstos para el 14 de febrero, sin que el Tribunal Superior de Justicia de Cataluña (TSJC) se haya pronunciado definitivamente al respecto.

Para Junts per Catalunya (JxCat) y ERC, se trata de una fecha impuesta, de nuevo, por un Estado que se empeña en decidir el futuro de Cataluña. Para Ciudadanos, PP y los comunes, es el aumento de los contagios lo que aconsejaba aplazar las elecciones. Para el PSC, es urgente pasar página de diez años de un procés que, de nuevo, marca los mensajes de quienes aspiran a presidir el próximo gobierno de la Generalitat.

 

 

Illa se postula como la alternativa al "viaje a ninguna parte" del actual Govern / EP

Conferencias online

Ciertamente, este arranque de campaña fue de lo más extraño. De los tradicionales discursos nocturnos y los actos masivos previos a la pegada de carteles se ha pasado a conferencias online vespertinas y muy deslucidas. Una puesta en escena con pocas concesiones al espectáculo y mucho déjà vu. Porque, más allá de las nuevas fake news de la candidata de JxCat, Laura Borràs, la mayoría de mensajes sonaron a sabidos. Es lo que tiene la política, donde las campañas empiezan el día después de formar gobierno.

Salvador Illa (i) y Pedro Sánchez (d) en el arranque de campaña del PSC
Salvador Illa (i) y Pedro Sánchez (d) en el arranque de campaña del PSC

Y lo que, desde hace semanas, se sabe es que las elecciones van de ERC o de PSC. Así lo marcan las encuestas desde que Salvador Illa relevó a Miquel Iceta en la candidatura socialista. De hecho, el republicano Pere Aragonès solemnizó en su primer mitin oficial que Illa es el rival a combatir. “No queremos que la reconstrucción sea dirigida desde un Palau de la Generalitat convertido en un despacho de La Moncloa, que es lo que quiere Illa”, dijo en un acto en Badalona.

Sin apenas referencias a su todavía socio de gobierno, JxCat --ni siquiera para invitarle a esa vía amplia que proponen los republicanos--, Aragonès demostró que, para su partido, todavía no es el momento del desmarque absoluto de Carles Puigdemont. Habló de amnistía y autodeterminación, sin plazos ni propuestas unilaterales.Tendrá tiempo de hacerlo a partir del 14 de febrero, si tiene ocasión de negociar un nuevo pacto independentista que exija fechas para un nuevo referéndum.

La "vía ancha"

Illa, por su parte, no entró en el cuerpo a cuerpo. Acompañado por Pedro Sánchez, el exministro de Sanidad abundó en el discurso de la reconciliación que el PSC mantiene desde hace tiempo. Se sabe, porque los sondeos de intención de voto lo indican, aglutinador de un sufragio útil contra el independentismo. Son, lo dijo la número dos de la lista Eva Granados, “la vía ancha”, una expresión arrebatada a ERC, que también aspira a esa centralidad. Los socialistas, así lo reiteró el presidenciable, salen a ganar. O al menos esa es la actitud con la que afrontan la campaña.

Jessica Albiach (i) junto a Ada Colau (d) en el arranque de campaña de En Comú Podem
Jèssica Albiach (i), junto a Ada Colau (d) en el arranque de campaña de En Comú Podem

Pasar página del procés también es la propuesta de PP y Ciudadanos que, al igual que el PSC, tiraron de sus líderes nacionales en esta primera jornada de campaña. Alejandro Fernández, candidato del PP catalán, fue arropado por Pablo Casado, mientras que a Carlos Carrizosa lo acompañó Inés Arrimadas. También tienen en común sus advertencias sobre un hipotético pacto entre ERC y PSC. De ahí que adviertan del “peligro” que supone para los constitucionalistas votar a los socialistas, porque luego “entregarán” ese voto a los independentistas. Arrimadas advirtió “contra un nuevo tripartito --PSC, ERC y comunes-- que siga dando privilegios, más procés y también indultos por parte de Gobierno de Sánchez". Casado, con una tesis similar, dio por hecho que ERC y el PSC pactarán para formar Govern.

Tripartito de izquierdas

Por el contrario, la candidata de En Comú Podem, Jessica Albiach, sí que apostó por un pacto de izquierdas similar al que hay en el Ayuntamiento de Barcelona y en el Gobierno de España. También ella quiere pasar página a un procés que, para todos los partidos que han hecho oposición durante esta legislatura, solo ha provocado recesión económica y división social. Albiach intervino junto a la alcaldesa de Barcelona, Ada Colau, que enarboló la bandera de un municipalismo a su juicio ignorado por el Govern.

Laura Borràs (Junts per Catalunya) en su mitin de arranque de campaña junto a una imagen de Carles Puigdemont / EUROPA PRESS
Laura Borràs (Junts per Catalunya) en su mitin de arranque de campaña junto a una imagen de Carles Puigdemont / EUROPA PRESS
 

El mitin de Laura Borràs contó con la presencia de quien se presentó como su salvador, Carles Puigdemont. De ahí que el fugado sea el cabeza de lista simbólico de una candidatura que arranca su campaña con una fake new. Borràs retorció las declaraciones de Illa y le acusó de querer "condicionar las vacunas a que gane su partido".

Quedó claro que la estrategia de la confrontación prometida por los neoconvergentes va a estar muy presente durante estas 15 jornadas preelectorales, que vienen precedidas de los mensajes cargados de odio y supremacismo lanzados en las redes sociales por varios candidatos de la formación.

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